La hora de las ganancias

Santiago de Chile

De regreso por unas semanas, tras llegar desde Buenos Aires el sábado por la mañana emprendí viaje a Maitencillo para el matrimonio de unos amigos. Fue una linda ceremonia con menos de 40 personas bajo un enorme árbol en el patio de una casa ubicada en un condominio cerca del mar. Ideal.

El tiempo estuvo muy agradable y todo sucedió de manera tranquila, sin el despliegue excesivo y muchas veces cansador de los grandes matrimonios. Además, a muchos nos sirvió para disfrutar de un agradable fin de semana. Porque a la mañana siguiente, algunos de los más cercanos (o de los más porfiados) regresamos para un distendido brunch marítimo, con machas, ostiones, queso de cabra y otras exquisiteces de la zona.

El pequeño grupo estaba compuesto casi en su totalidad por periodistas o gente ligada a la sociología y los estudios culturales, con lo que la contingencia y la realidad chilena no podían quedar afuera de la conversación.

Encima, el domingo nos recibió con jugosas notas que dieron mucho paño para cortar. Así que entre chiste y chiste terminamos hablando de cosas bastante serias, muchas de las cuales me dispararon una serie de ideas.

Por ejemplo (y me voy a saltar toda la parte del análisis político, que en este momento no viene el caso), la portada del cuerpo de negocios de El Mercurio traía dos notas que me llamaron mucho la atención.

La primera, “Dónde invertir en 2013”, por razones obvias concitó mi interés de manera inmediata. Nosotros habíamos hecho dos notas similares en nuestra edición de enero, “Lo que depara 2013”, con el ojo en los mercados globales, y “A la espera de grandes ganancias”, enfocados en la plaza y mercado locales.

Les recuerdo la bajada de esta última nota, publicada hace dos meses en la edición chilena de revista IG:

      Economía boyante, pleno empleo y plata para gastar son una atractiva combinación para apostar este año al retail y la banca, que se beneficiarán -y seguirán financiando- la fiesta del consumo que vive Chile. También podría haber ganancias en commodities, construcción y en las compañías que están con fuertes planes de expansión. Pero también hay que mirar dos veces algunos sectores que no logran superar momentos complejos.


Ahora, ¿qué nos dicen algunos extractos de la nota de El Mercurio?

      En general, los expertos consultados coinciden en que hay una buena chance de que 2013 será el año de la Bolsa. “Este año, la Bolsa chilena evolucionará bien”, asegura Pablo Correa, de Santander. “2012 fue un mal año, porque aunque toda la macro estuvo bien, el crecimiento nos sorprendió a todos, los riesgos eran demasiado grandes para comprar acciones”, dice.


Como solemos decir, los medios tradicionales no pueden ofrecer la especificidad de una propuesta como IG. “Este año la Bolsa chilena evolucionará bien” o “este experto apunta a que los sectores más favorecidos serán retail y el bancario” son, a mi gusto, demasiado generales como para poder sacar algo en limpio de parte de los lectores.

En este sentido, creo que el reportaje sobre las diversas alternativas sobre el mundo del retailEl carro del que nadie se quiere quedar fuera, publicado en la edición de febrero de revista IG, es un acertado adelanto a los temas que “el decano” está tratando recién en marzo.

Algunos de mis amigos me decían que no se podía escribir tan específicamente en los medios masivos. Yo no pienso igual, y que sean las cartas al director quienes digan lo contrario.

Entonces, si los analistas consultados por El Mercurio dicen que los mejores sectores para invertir son aquéllos relacionados con el gasto de las personas, en IGanalizamos en profundidad al retail, le decimos qué son Cencosud, Falabella, Ripley, Hites y La Polar y, sobre todo, le decimos dónde creemos que es más conveniente poner las fichas…

SE CALIENTA LA TETERA

Eso por un lado. Buenas noticias para los inversores. Pero por otro, en el mismo suplemento nos encontramos, entre mariscos y vino blanco, con una entrevista al vicepresidente del banco central, Manuel Marfán, advirtiendo que en Chile existiría una exuberancia irracional en el gasto.

Me permito compartir un extracto de la nota:

      -¿Podemos llegar a un aterrizaje forzoso?

      “No estamos hablando de cosas agudas. Estamos hablando de un proceso que tenemos tiempo para corregir. Lo que estoy diciendo es que, cuando tiene cifras altas de crecimiento, la gente dice “crecimos mucho” y luego piensa que seguiremos creciendo mucho. Lo que uno debería pensar es que, si crecimos mucho, deberíamos tener procesos de desaceleración un poco más rápidos para poder llegar a la velocidad crucero, que no es de 6,7%; es entre 5 y 5,5% para la economía chilena”.

      -En su opinión, ¿esta exuberancia en qué se nota, en particular?

      “En el gasto. La demanda interna es una variable que no se ha desacelerado al ritmo conveniente, y eso tiene ingredientes de exuberancia. La variable que pondría como nota de pie de página son los efectos de la inversión minera, porque es de una magnitud tal que, por sus efectos indirectos, puede estar explicando una parte de este fenómeno sobre la demanda interna. Hay que examinar -cosa que yo no he hecho y no hemos terminado de hacer- si los efectos de esa inversión por sí solos explican este fenómeno de exceso de crecimiento y exceso de demanda interna, y déficit de cuenta corriente, que hemos estado observando”.


“La demanda interna es una variable que no se ha desacelerado al ritmo conveniente”. La frase me hizo recordar el trayecto de Santiago a Maitencillo el día anterior, característico por pasar de la horrible flora de la parte norte de la Región Metropolitana, decorada con tristeza por tierra y espinos, a un cautivador pre-desierto de cerros y laderas secas, salpicadas por enormes cactus que le dan al ambiente el tono de una película de John Ford.

Pero más allá de las comparaciones poéticas, pude percatarme de otro tipo de cambio en el paisaje: muchos autos de alta gama.

No desconozco que se trata de una ruta “especial”, que luego de Maitencillo va a Papudo, Cachagua y, sobre todo, Zapallar, donde veranean políticos y empresarios, toda gente de altos ingresos. Pero de todos modos creo que es una muestra de ese nivel de gasto excesivo al que hace referencia Marfán.

De falta de ahorro y aumento de deuda.

Porque no sólo vi Mercedes y BMW último modelo, que probablemente son de aquéllos que tienen las espaldas para tener ese tipo de autos, también vi bastantes Audis o incluso Mercedes más pequeños.

Para alguien que ha mejorado sus niveles de ingresos, son caros pero no inalcanzables.

Y con un leasing, aún más fácil.

Y así fue como comencé a escuchar historias de gente que se había endeudado de manera irracional y que ahora, cada vez que escuchan palabras como “recalentamiento de la economía”, sudan frío temiendo perderlo todo.

“Es imposible mantener ciertos niveles de vida para siempre”, fue una de las frases que me quedó dando vueltas en la cabeza.

UN COMENTARIO ADICIONAL…

Este viernes sale el tercer número de revista InversorGlobal Chile, con un especial sobre renta fija que no se puede perder. Y antes de despedirme, me gustaría comentarle sobre una pequeña nota que vi ayer lunes en El Mercurio: “Acciones de pequeñas empresas de mercados emergentes ganan atractivo entre inversionistas”, y que tiene que ver con una novedad de la revista.

Sacada de Reuters, la nota muestra a varios analistas explicando las bondades de invertir en acciones de empresas emergentes de mercados ídem, un ejercicio que IGhace mes a mes en su sección El Ojo Sobre el Mercado.

Las novedades son que a partir de este mes contará no sólo con una recomendación para invertir en Estados Unidos (que muchas veces es para invertir “a través” de Estados Unidos, por medio de ADRs de compañías de todo el mundo, justamente las recomendadas en esta nota), sino que además con una recomendación de una acción chilena.

Ojo con eso.

Y “Ojo Sobre el Mercado”.

Les deseo una buena semana.

Felipe.

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