La Bolsa argentina en tiempos de cepo

Mientras la gran mayoría se debate hasta dónde puede llegar la escalada del dólar blue en Argentina, los inversores tratan de encontrar la mejor manera de aprovechar el desorden económico para capitalizar sus ahorros en la Bolsa. Analicemos que puede venir en las próximas semanas.

“¿Seguirá la suba del dólar informal?”, preguntaba una cliente de un banco a su ejecutivo de cuenta al momento de renovar su plazo fijo.

El empleado bancario, sin mucha convicción le retrucó: “Creo que es un poco exagerado el valor actual…”

Si bien esta situación es la que más se vivió en el día de ayer en los bancos de la “city” porteña, parece un deja vú de lo que viene ocurriendo desde la imposición de los controles al mercado cambiario, en noviembre de 2011.

Mientras algunos tratan de resguardar  sus ahorros de esta mini corrida cambiaria con los depósitos a plazo fijo, los inversores con un poco más de aplomo intentan hacer lo propio invirtiendo en acciones que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires.

Y es que la realidad indica que, tarde o temprano, una violenta suba del dólar de referencia para las transacciones bursátiles (dólar cable, blue o contado con liqui) es causal de una sostenida recuperación en el precio de las acciones.

¿A qué se debe lo anterior?

En primer lugar podemos pensar que aquellos ahorristas que intentan preservar sus excedentes monetarios en pesos de la suba del tipo de cambio buscan alternativas adicionales al plazo fijo para poder alcanzar este objetivo a partir del pobre interés que pagan los bancos a los depositantes. La compra de bonos y acciones es uno de los vehículos preferidos para tratar de “igualar” el rendimiento que tiene el dólar informal.

De hecho, en lo que va del año el dólar blue subió de 6,80 pesos a 8,75 pesos, lo que implica una suba de 26,7%, mientras que la Bolsa argentina acumula un avance de 22,1%. En cambio, un plazo fijo, en el mejor de los casos, le hubiera redituado un 4%.

En segundo lugar existe un dato objetivo de por qué las cotizaciones de las acciones de las empresas deberían apuntar al alza: sus valores bursátiles medidos en dólares han quedado muy retrasados.

Esto es, a medida que el dólar sube y el precio de las acciones lo hace en menor cuantía, el valor de las compañías medido en moneda extranjera cae a niveles ridículamente bajos.

Hace un año atrás, el valor de las compañías que integraban el índice Merval, excluyendo a Petrobras Brasil y a Tenaris por tratarse de empresas extranjeras, alcanzaba los 113.400 millones de pesos argentinos o 24.600 millones de dólares, considerando el dólar informal de ese momento (4,61 pesos).

En la actualidad, esas mismas empresas valen 124.100 millones de pesos o 14.180 millones de dólares, considerando un tipo de cambio de 8,75 pesos. Como se observa, las compañías principales del índice Merval valen un 42% menos en dólares tan solo un año después.

Esto alimenta las expectativas de los inversores que apuestan a un alza de las acciones argentinas en las próximas semanas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la relación no es tan lineal y que existen riesgos en el horizonte: estancamiento del nivel de actividad a nivel local, elevada inflación, alta incertidumbre y una batalla legal con los fondos buitre en Nueva York.

Demasiados frentes abiertos, demasiados interrogantes sin respuesta certera…

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