Empresas estadounidenses apuestan todo a las tasas congeladas

En 2013 se cumplen cinco años desde que la Reserva Federal, comandada por Ben Bernanke, empezó con los paquetes de estímulo para reactivar la economía estadounidense, luego del crash de 2008. Conocidos en tierras norteamericanas como Quantitative Easing (tuvo una trilogía), los mismos fueron lanzados con el objetivo de contrarrestar el alto desempleo que había quedado como vestigio de la crisis.

Y en paralelo con los planes de relajación cuantitativa, la Fed acompañó el proceso con un duro recorte en la tasa de interés de referencia en torno a 0%-0,25%. Y desde ese entonces han aparecido varios economistas, hacedores de política monetaria y analistas financieros que sostienen que este fenómeno debería cesar en algún momento.

Es decir, que las tasas deberían volver a subir.

No obstante, esta espera se ha perpetuado hasta el presente, y desde algunos sectores han empezado a cambiar su pronóstico. En ese sentido, el medio The Motley Fool publicó que la mayoría de las grandes corporaciones de Estados Unidos han empezado a fortalecer sus apuestas a que las tasas de interés permanecerán bajas por mucho tiempo más. Y las mismas se pueden apreciar en los movimientos de mercado que están haciendo muchas de ellas.

Algunas de las empresas más importantes de Estados Unidos están emitiendo bonos a interés variable atados a la tasa de referencia de ese momento. Frente a esto, el enigma es si las empresas estarán acertadas en su pronóstico o si al final del camino terminarán siendo castigadas por confiar ciegamente en sus estimaciones.

Las cifras que muestra la macro estadounidense suscitan mejoras en la misma. La tasa de desempleo bajó a su mínimo histórico en cinco años, ubicándose en torno a 7,7%. Este fenómeno fue injerido por una fuerte creación de empleo,  con 246 mil nuevas nóminas frente a las 178 mil esperadas por los analistas.

Sumado a esto, el Dow Jones superó los 14 mil puntos, hecho que no ocurría desde 2007. Por su parte, el S&P 500 no está muy lejos de hacer lo propio también.

Y hay fundamentos que sostienen que la apuesta de algunas empresas es fuerte. Son firmas que, a diferencia de particulares, que deben acudir a hipotecas a tasa ajustada para poder afrontar los pagos mensuales, no necesitan desesperadamente financiamiento.

Pero su visión es más fuerte que su necesidad.

En ese sentido, la semana pasada salió un artículo en The Wall Street Journal que relata que compañías como Dow, IBM y Caterpillar están emitiendo notas a tasa flotante. Un dato peculiar es que este tipo de lanzamientos se han cuadruplicado en febrero, respecto a 2012. A pesar de que todavía representan un décimo del total del mercado de bonos, los inversores están demandando fuertemente estas emisiones. Es que desde el mercado quizás los inversores tengan una visión opuesta, ya que las cifras macro alientan a pensar en una potencial recuperación que pueda subir algún punto en la tasa de interés de referencia.

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