Conozca las dos grandes formas de financiamiento para una empresa

Aun cuando una empresa tenga un balance como el de Apple, necesitará en determinadas ocasiones de salir en busca de financiamiento. No son escenarios que ocurran todos los días, ya que firmas como esta tienen capital de sobra para hacer frente a sus operaciones. No obstante, a veces tienen requerimientos de capital de corto plazo que las obligan a tomar deuda.

Por otro lado, para empresas incipientes, el financiamiento es la piedra angular de su crecimiento. No obstante, en estos casos siempre es recomendable analizar al prestamista, para no caer en manos de especuladores que sólo busquen quedarse con la compañía y que lo dejen con la soga al cuello.  

En ese sentido, veremos algunas formas de financiamiento que utilizan tanto las grandes empresas como también las pequeñas y medianas compañías.

Mercado de deuda

Aquí aparecen diversas cuestiones. Cuando una empresa grande necesita pequeños montos para capital de corto plazo, si cotiza en Bolsa seguramente acudirá a la emisión de letras o notas para solventar esos gastos corrientes. O quizás necesite liquidez inmediata para un proyecto y acuda a un banco a pedir un préstamo, aunque en este caso se vería afectado por un mayor costo de fondeo. Es decir, la ley dice que para muchas empresas es más beneficioso financiarse a través del mercado de capitales que en el mercado de dinero (léase los bancos) por la diferencia en las tasas de interés que brinda cada uno. Sumado a esto, los tipos de interés bajos a nivel global son un incentivo para las grandes multinacionales para incurrir a costos muy bajos.

Lo bueno de financiar la empresa a través de deuda es que, tanto a nivel bancario como bursátil, los acreedores no participan del capital social. No obstante, es una decisión que debe ser tomada con cautela, porque una moratoria con los bancos o una cesación de pagos en la Bolsa podría injerir negativamente a nivel crediticio en esa empresa y por ende despertar reticencia para futuras capitalizaciones mediante deuda.

Un punto a tener en cuenta es que cuando una empresa va a pedir un préstamo al banco, su condición de cotizante en Bolsa le da puntos a favor a la hora de obtener la línea. Es por eso que muchas empresas, en el caso de Argentina, que tienen dificultades para aplicar a préstamos bancarios y que a su vez no son de cotización pública, han incurrido en el financiamiento a través del mercado de capitales por medio de Obligaciones Negociable Pymes o incluso con Cheques de Pago Diferido, que pagan una tasa en torno a 17%. Esto les facilita tomar deuda a tasas razonables sin necesidad de ir a los bancos.

 Mercado de equity

El mercado de Equity es lo que se conoce mayoritariamente como el de renta variable. En este caso, muchas empresas, considerando que han alcanzado un crecimiento oneroso y promisorio, apuntan que es momento de capitalizarse en la Bolsa. Es decir, salen a cotizar para lograr inyecciones de capital de sus nuevos accionistas y así poder encarar nuevos proyectos.

Aunque no siempre este tipo de financiamiento se hace a través de mercados bursátiles. También existe financiamiento de Equity en el sector privado. Esta tendencia se ha acrecentado en el sector de start ups, que son abordadas por fondos de Venture Capital o inversores ángeles, que apuestan a pequeños proyectos 2.0 estimando que tendrán un crecimiento exponencial en el mediano a largo plazo. Son mercados de mucha escalabilidad pero a la vez de riesgo, aunque el rendimiento en caso de una buena performance puede ser explosivo.

Aquí lo positivo es que, a diferencia del mercado de deuda, la empresa no debe devolver el dinero que se le inyecta, pero debe saber que deberá estimular su compañía al máximo para devolver la rentabilidad que prometió a sus capitalistas.

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