Las ganancias de la embotelladora de Coca-Cola pierden efervescencia

A menudo, las ganancias son menos confiables que el flujo de caja, ya que son más abiertas a la manipulación, que a su vez están basadas en decisiones dudosas. En ocasiones, los medios de comunicación se encargan de perseguir los números de los balances para publicarlos y hacer ver que una determinada firma tuvo un buen desempeño o necesita rectificar algunos procesos.

A menudo, las ganancias son menos confiables que el flujo de caja, ya que son más abiertas a la manipulación, que a su vez están basadas en decisiones dudosas. En ocasiones, los medios de comunicación se encargan de perseguir los números de los balances para publicarlos y hacer ver que una determinada firma tuvo un buen desempeño o necesita rectificar algunos procesos.

Según revela una nota de sitio web especializado The Motley Fool, la falta de fiabilidad en las ganancias es una de las razones por las que varios inversores pasan la hoja de resultados para revisar el estado de flujos de efectivo. Comprobando esta información se puede comprender mejor si las ganancias más recientes aportaron dinero a la empresa.

En los últimos 12 meses, Coca-Cola FEMSA generó USD 800,6 millones en efectivo, mientras que obtuvo una utilidad neta de USD 945,5 millones. Eso quiere decir que convirtió 7,1% de sus ingresos en flujo de efectivo libre. Sin embargo, éste es inferior a los ingresos netos. Lo ideal es ver lo contrario.

Desafortunadamente, el estado de flujos de efectivo no es inmune a pequeñeces. Es por eso que vale la pena revisar los componentes del flujo de efectivo de las operaciones, para asegurarse de que son de alta calidad. En el caso de la empresa que opera para Centroamérica y Sudamérica, habría algo extraño que podría ser preocupante para los inversores. Se trataría de flujos de caja provenientes de fuentes dudosas.

Por ejemplo, el flujo de efectivo basado en el ingreso neto de efectivo y los ajustes para los gastos no monetarios (como la depreciación) son generalmente favorables. Un incremento en el flujo de efectivo basado en sofocar a los proveedores (al aumentar las cuentas por pagar a corto plazo) o estafar al ‘Tío Sam’ con los impuestos volverá a acechar a los inversores más tarde. Lo mismo ocurre con la disminución de las cuentas por cobrar.

Por último, agregar el gasto de compensación basado en acciones a los flujos de efectivo es algo cuestionable, sobre todo cuando una compañía entrega una gran cantidad de títulos a los empleados y utiliza el efectivo en períodos posteriores para recomprar esos activos.

Con un 18% del flujo de caja de dudosa proveniencia, los inversores de Coca-Cola FEMSA deberían echar un vistazo más de cerca a los números subyacentes. Habría igualmente otras actividades operativas (que pueden incluir impuestos sobre la renta diferidos, gastos de pensiones, y otros artículos) que le dieron el mayor impulso, con un 15,6% del flujo de efectivo de las operaciones. En general, el mayor lastre para el libre flujo de caja provino de gastos de capital, que consumieron 45,6% de efectivo de las operaciones.

La mayoría de los inversores no mantienen un control sobre el flujo de caja de sus empresas. Esto puede ser un error que los puede afectar. Si se toman el tiempo de leer más allá, estarán en una posición mucho mejor para detectar problemas potenciales con anterioridad. Mejor aún, se potenciarán sus probabilidades de encontrar las acciones ganadoras que ofrecen los mejores rendimientos del mercado.

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