Conozca una manera diferente de apostar a las monedas

Mucho se habla de que estaríamos frente a una guerra de divisas, en la que parecería que el ganador es aquél país que logre emitir más moneda, con la Reserva Federal estadounidense como potencial vencedor. En la contienda también aparecen, por detrás de la institución estadounidense, el Banco de Japón y más atrás todavía el Banco Central Europeo.

El organismo del Viejo Continente, si bien tiene su tasa de interés en mínimos históricos, aún mantiene ciertos reglamentos financieros de corte alemán, opuestos a la excesiva flexibilidad monetaria y defensivos frente a los fantasmas de la inflación.

No obstante, frente a este escenario, muchos han decidido posicionarse en dólares. Esta actitud de los inversores puede apreciarse si uno mira, por ejemplo, el ETF GLD, que replica el comportamiento del oro. El mismo lleva una merma de 2% en lo que va de 2013, sumado a que la parcial resolución respecto al precipicio fiscal estadounidense inclinó a los inversores a seguir apostando a la divisa verde.

En ese sentido, frente al posicionamiento que se está viendo en dólares a nivel global, es conveniente tener también una porción de la cartera en instrumentos que den cobertura frente a una potencial desvalorización de la divisa, producto de la gran emisión monetaria y los problemas fiscales de la primera economía del mundo.

Frente a esto es interesante invertir en monedas que puedan permanecer sólidas frente al deterioro del dólar, aunque a simple vista parecería algo complicado. Con los bancos centrales de Japón y Suiza haciendo lo posible por depreciar sus monedas, que fueron refugio de muchos inversores, el verdadero horizonte de inversión podría estar en la segunda economía del mundo.

En un artículo de la revista británica The Economist, se muestra que la cadena de supermercados TESCO se ha sumado a una tendencia que está cobrando cada vez más vigor. En los últimos tres meses de 2012, la cantidad de comercio internacional establecido en yuanes fue de 900 mil millones o 145 mil millones de dólares. Sumado a esto, el Gobierno chino aceptó que importadores y exportadores del país establezcan los parámetros de precio en la divisa local. Además el yuan está cobrando gran participación en otros países, ya que en muchas tiendas en Hong Kong, Singapur y Londres se aceptan yuanes e incluso se pueden abrir cuentas bancarias en esta moneda.

Frente a este escenario parecería que hay que vender la casa y comprar yuanes, pero la realidad es que no es así. La alternativa más atractiva para posicionarse en yuanes es a través de ETFs que repliquen el comportamiento de esta divisa como es el caso del ETF CYB. Los retornos de este fondo provienen de un promedio entre las tasas de interés chinas y las oscilaciones en el tipo de cambio entre el yuan y el dólar. Si bien este ETF no presenta gran movimiento, está en un precio atractivo para entrar en vistas de un potencial arribo al cénit del yuan chino.

 

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