Claves para convertirse en un mejor inversor

El éxito a largo plazo es consecuencia directa de la toma de decisiones. Desarrollar un proceso que se mantenga fuerte no es tarea fácil. Se requiere hacerlo repetidas veces y con una reflexión honesta.

Uno de los escritores recurrentes del sitio financiero Seeking Alpha decidió compartir su proceso de mejora de la metodología y presentar el trabajo a través del análisis de los errores que ha cometido al hacer inversiones.

Metodología de mejora del proceso

1. Reflexión honesta: incluye determinar lo que funcionó, lo que no, y si debía haber funcionado o no. Es fundamental eliminar la ambigüedad de los resultados de esas decisiones tomadas.

2. Identificar la causa del error: una vez que se identifica una mala decisión, es necesario determinar cuál fue la falla en el proceso y que permitió que la mala decisión pasara ese filtro.

3. Corregir esa porción del proceso para poder bloquear ese error.

He aquí un ejemplo con una acción comprada por el autor del artículo, en donde analiza lo ocurrido:

Caplease (LSE)

En noviembre, CapLease inesperadamente lanzó una amplia oferta de acciones comunes. Dada la falta de advertencia y el bajo volumen de operaciones, hizo que el precio de mercado cayera. Rápidamente se pudo analizar la oferta, basado en lo que los recursos fueron utilizados y se pudo determinar que las acciones estaban subvaluadas. Como la mayor parte de su dinero se invirtió en posiciones relativamente ilíquidas, se hizo cargo del apalancamiento con el fin de comprar una gran parte de LSE en USD 4,72.

Éste no fue el error. El error fue que a pesar de saber que LSE valía mucho más que su precio de mercado, en diciembre vendió casi la mitad de su posición a un precio bastante bajo: USD 5,04 (comparado con el precio actual de USD 6,20) con el fin de cubrir el margen. Fue una ganancia rápida, pero no lo dejó florecer a su verdadero potencial.

En ese momento, cubrir el margen parecía una decisión intuitiva, ya que capturó los beneficios y redujo los riesgos. Sin embargo, uno de los aspectos más difíciles de la reflexión es comprender la diferencia entre la intuición y la emoción. Ambas tienen buenas intenciones, las cuales son lograr un objetivo, pero las decisiones emocionales generan basura, mientras que los intuitivos están optimizados.

En este caso, por cumplir la meta de salvar la cuenta, se perdieron opciones mucho mejores. Se podrían haber transferido fondos desde una cuenta de menor rendimiento o vendido una posición que estaba más cerca de su potencial. Con esta información, identificar del error en el proceso era claro: permitir que las emociones, en concreto el malestar con un apalancamiento, afecten la decisión.

 Tal error se puede corregir mediante la adición de un paso antes de ejecutar. Uno no sólo debe considerar si una elección logra el objetivo deseado, pero también ver si lo hace con la mayor eficiencia entre el espectro de opciones. Esta adición al proceso de inversión reduce el impacto emocional en la toma de decisiones, sin inhibir de la intuición.

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