Arranca la gran prueba de las AFP

Poco más de 42 mil personas se jubilaron durante el pasado 2012, según datos de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS). Aunque podríamos decir que estamos lejos de que se jubile la primera “gran camada de las AFP”, también, al contrario, podemos decir que estamos cada vez más cerca.

Según una nota publicada este jueves en La Tercera (un poco enredada para mi gusto), se informó que de los 42.105 nuevos pensionados, 29.362 lo hicieron “bajo la modalidad renta vitalicia (70%) y 12.743 por retiro programado (30%)”.

Pero… ¿qué significa esto? 

¿Cuál es la diferencia, por ejemplo, entre renta vitalicia y retiro programado?

¿Significa que si uno programa su retiro llegará un punto en el cual se dejará de recibir renta? 

¿O que si quiero renta vitalicia significa que no estoy programando? 
Entonces, repasemos el tema.

Verá, en Chile actualmente existen cuatro modalidades de retiro, que de a poco, por muy lejos que veamos ese día, deberíamos ir conociendo. 

Estas son Retiro Programado, Renta Vitalicia Inmediata, Renta Temporal con Renta Vitalicia diferida y Renta Vitalicia Inmediata con Retiro Programado.
Veámoslas una por una:

1- Retiro Programado

Es la modalidad de pensión donde paga la AFP con cargo a la Cuenta de Capitalización Individual del afiliado, la plata que, mes a mes, se le fue descontando de su sueldo para que la AFP invirtiera y tratara de aumentar de cara al futuro. 

Una vez que la persona se retira se calcula un monto de pensión que es actualizado año a año en función del saldo de la cuenta individual, la rentabilidad de los fondos, la expectativa de vida del afiliado y/o de sus beneficiarios, y la tasa vigente de cálculo de los retiros programados. 

Esto significa que, si vive mucho, sus últimos años serán solventados con los vueltos de los años anteriores. Así que ojo con vivir mucho, que el sistema no tiene muy contemplada la longevidad. 

O al menos, no como algo positivo para la persona. 

2- Renta Vitalicia Inmediata

Es la modalidad de pensión que contrata un afiliado con una Compañía de Seguros de Vida, que se obliga a sí misma al pago de una renta mensual, fija en UF, para toda la vida del afiliado. E incluso más allá, ya que si el afiliado fallece y aún le quedaba plata, la renta iría a parar a sus beneficiarios de pensión. 
En esta modalidad la AFP traspasa a la Compañía de Seguros de Vida los fondos previsionales del afiliado para financiar la pensión contratada. De esta forma, al seleccionar una renta vitalicia, y esto es muy importante, el afiliado deja de tener la propiedad de sus fondos. Ya no le pertenecen. 

Y tiene un “truco” extra,  ya que el afiliado solo puede optar por esta modalidad si su pensión es mayor o igual a la Pensión Básica Solidaria. 

3- Renta Temporal con Renta Vitalicia Diferida

Acá ya vamos complicando la trama un poco. Esta modalidad implica que el afiliado pacte con una Compañía de Seguros de Vida el pago de una renta mensual fija reajustable en UF, a contar de una fecha posterior al momento en que se pensiona. 

Ahora, entre la fecha en que solicita esta modalidad y la fecha en que comienza a percibir la renta vitalicia, el afiliado recibe mensualmente una pensión financiada con fondos que se retienen especialmente para este propósito en la cuenta de capitalización individual en su AFP. 

De esta manera, el afiliado mantiene la propiedad y asume el riesgo financiero sólo de la parte de su fondo que permanece en la AFP y por un período acotado de su vida, pero no asume el riesgo de sobrevida, que debe ser afrontado por Compañía de Seguros con que contrató la renta vitalicia diferida, al igual que el riesgo financiero de este período.

Es una especie de mezcla, pero no tanto como la última modalidad. 

4- Renta Vitalicia Inmediata con Retiro Programado

Más sofisticada que las anteriores, esta modalidad divide los fondos que el afiliado tiene en su cuenta individual de la AFP y con ellos contrata simultáneamente una renta vitalicia inmediata y una pensión por Retiro Programado. 

Sobre la Renta Vitalicia que incluye esta modalidad, el afiliado tiene la posibilidad de solicitar Condiciones Especiales de Cobertura.

MUCHAS OPCIONES PARA TAN POCA PLATA

Según se desprenden de los datos provistos por la SVS, el 30% de los poco más de 42 mil nuevos jubilados escogieron la primera modalidad y el 70% se quedó con la segunda. Y nadie escogió las modalidades tercera y cuarta.

Sin embargo, más allá de todo esto, me llama la atención el hecho de que la nota del diario no haya hecho comentario alguno sobre los montos promedio con que se están jubilando estas 42.105 personas. 

¿Mi sospecha? No son particularmente altos… 

Sobre este tema nos centramos en la nota de tapa de la primera edición de la revistaInversorGlobal Chile:

Jubilación: un proyecto que empieza a los 30

Allí le contamos que, lamentablemente, la jubilación promedio en Chile es de CLP $178.700, una cifra incluso por debajo del sueldo mínimo. 

O de qué manera las tasas de reemplazo de los jubilados dentro del sistema de AFP (el porcentaje que la jubilación mensual representa respecto del promedio salarial de los últimos cinco años de vida laboral de la persona), no están alcanzando el objetivo de 80% respecto de los últimos sueldos fijado por el sistema. 

En algunos casos, este porcentaje apenas llega a un paupérrimo 37%… 

Es por eso que saber lo que sucede en torno a las AFP y las cotizaciones que por ley usted entrega cada mes al sistema, es tan importante.  
Y si avizora que las cosas se van a poner cuesta arriba, no es cosa de preocuparse, sino de ocuparse… 

Saludos, 

Felipe.

Deja tu respuesta