Un sector de la economía estadounidense para tomar con pinzas

Cuando empezó a gestarse la burbuja subprime en 2006, ni banqueros ni analistas creían en que el desenlace podría ser el de 2008. Es que, en vistas del galopante crecimiento que tenían los mercados y todo lo relacionado a ellos, muchos profesionales de las finanzas quisieron subirse al tren y empezaron a especular con el dinero del banco, mejor conocido como el capital de la gente. Sin dudas que esta cuestión -a largo plazo- activó la bomba que hizo explotar a Estados Unidos.

Antes de que se diera el crash de 2008, Warren Buffett había escrito en su carta a accionistas de Berkshire un alerta sobre el uso indebido de derivados financieros a los cuales los consideró “armas de destrucción masiva”. Es que muchos traders usaron estos instrumentos para apalancar sus ganancias y el resultado, como cada vez que se utiliza esta forma de invertir, puede ser muy positivo o muy negativo. En este caso las pérdidas fueron multimillonarias.

2012, el año que los bancos acapararon portadas

El año pasado se caracterizó por tener a los grandes bancos del mundo en primeras planas, no sólo por sus balances, sino también por maniobras polémicas con activos y dinero de los clientes de las mismas instituciones.

El primer caso fue el de JP Morgan y el escándalo de un broker de la firma en Londres que, a través del trading de derivados, le significó una pérdida de miles de millones de dólares a la compañía. Quizás nadie se esperaba esto de un banco como JP Morgan, principalmente porque el mercado ha tendido siempre a alabar a su CEO, Jamie Dimon, y ubicarlo como uno de los más eficientes no sólo de la industria financiera, sino de Wall Street. Sumado a esto, la semana pasada salió un artículo en Bloomberg en el que se reveló que sancionaron a la banca de inversión por negarse a colaborar en una investigación contra Bernie Madoff, el amo del Esquema Ponzi.

Sumado al caso de JP Morgan, el banco UBS estuvo inmerso en el bullicio generado en torno a la manipulación de la tasa Libor por parte de la institución. Tuvo que pagarle 1.900 millones de dólares a Estados Unidos, Suiza y Gran Bretaña. Esto abrió la posibilidad a que UBS no fuera el único banco involucrado en esta problemática.

Y para concluir, el banco HSBC. Esta institución fue multada con 1.900 millones de dólares en Estados Unidos, acusada de lavado de dinero de cárteles narcotraficantes mexicanos, como también por hacer negocios sospechosos con clientes cubanos y arábigos.

Al parecer no todo lo que reluce es oro. Los bancos están repuntando, pero habrá que ver con que noticia escandalosa y polémica nos toparemos en 2013.

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