¡Intervención a la vista! Las claves para el peso chileno

InversorGlobal Chile

Veamos un par de datos duros: 

Nuevamente el peso chileno se encuentra al borde de la intervención cambiaria. La apreciación de la divisa local ha llevado a que el dólar rompiera incluso la barrera psicológica de $470 por billete estadounidense. No obstante, aun queda terreno antes del soporte crítico de $465,50, nivel sobre el cual, en 2011, el Banco Central decidió realizar compras por US$ 12.000 millones para contener el avance del peso.

Ahora, nuevamente nos preguntamos… ¿en qué se traduciría una acción activa del instituto emisor en el mercado cambiaro? Y más importante aún, ¿cómo se podría beneficiar el inversionista que posee activos líquidos en dólares?

Si usted en algún momento compró unos billetitos verdes para ahorrar, ponga atención. 

Cuando esta semana el tipo de cambio dólar/peso chileno (USD/CLP) cedió más allá de los $470, el primero en lanzar las voces de alerta fue el encargado de la billetera estatal, el ministro de Hacienda Felipe Larraín, quién manifestó la preocupación del Ejecutivo por la acelerada y fuerte apreciación del peso chileno, dando señales de una posible reunión entre Hacienda y el Banco Central.

De realizarse una intervención, surgen dos preguntas. La primera es en torno a la magnitud de la misma: cuánto estaría el central dispuesto a gastar para contener al peso; la segunda nos lleva a plantear hasta qué niveles podría subir el tipo de cambio una vez consumada: cuál sería, finalmente, el impacto de esta intervención en la cotización de la moneda chilena contra la estadounidense. 

Esta última es, sin duda, la de mayor interés para los inversionistas que tienen posiciones en dólares o tienen comprometidos flujos futuros en el billete verde.

Sin embargo, para responder la segunda pregunta, primero debemos analizar los escenarios de la primera.

Los expertos pronostican que una posible intervención al mercado cambiario podría comprometer la compra de USD 13 mil millones, la que se podría llevar a cabo, según una encuesta del Diario Financiero, en $462. Otros son más agresivos en sus propuestas y plantean que para que un programa de compra de divisas fuese efectivo, debería oscilar entre USD 15.000 y USD 20.000 millones. Considerando estas magnitudes, el dólar debería subir entre $20 y $30, llevando al par a niveles cercanos a $490. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la presión de los fundamentales volvería a apreciar el peso chileno (entre estos factores están el alto precio del cobre, las bajas tasas de interés en el mundo, y el hecho de que el mismo dólar esté debilitado a nivel global) con lo que pese a una intervención, la divisa sólo podría entrar en un canal lateral de entre $465 y $470.

De todas formas, un programa de compra de divisas por USD 13 mil millones sería mayor a los montos comprometidos en las dos anteriores intervenciones del Banco Central: USD 8 mil millones en 2008 y USD 12 mil millones en 2011.

Y como un dato para agregar a la causa, debemos destacar que la divisa chilena se apreció un 8,48% durante el año pasado, siendo la  segunda moneda de mejor rendimiento a nivel global detrás del florín húngaro, mientras que en lo que va de 2013 ya ganó 1,74%.

COMPRAR, GUARDAR O VENDER 

Ahora la pregunta es qué hacer. Si usted recibirá flujos en dólares, porque su remuneración provenga del extranjero, porque pretende realizar compras en el exterior y pagar en billetes verdes o por lo que sea, no se puede perder la Encuesta Quincenal de Operadores Financieros (EOF) difundida por el Banco Central.

Para los próximos tres meses, según la mediana de las respuestas de 56 participantes del mercado, el dólar alcanzaría el nivel de los $480 (no se aclara si ese número ya considera una intervención o no), para cerrar el año 2013 en $490.

Ya están las cartas sobre la mesa. Y en este escenario, puede ser un buen momento para realizar compras en niveles de $470 y vender apenas comiencen las alzas, fijando un horizonte conservador que le proporcione ganancias, ya que si espera mucho creyendo que la divisa superará los $500, puede que la jugada no sea lo que se esperó en una primera instancia.

Por otro lado, si lo que se busca es tomar posiciones en dólares para guardarlas a un horizonte de seis a doce meses, si las proyecciones de los expertos se acercan a los $490 a fines de 2013 y comprando ahora a $470, la rentabilidad supera levemente el 4%, cifra inferior incluso a la renta fija. 

En este caso, tal vez lo mejor sea evitar arriesgarse a preocupaciones innecesarias.

Por último, si recibirá flujos futuros en dólares, lo mejor que puede hacer si no tiene la posibilidad de fijar un tipo de cambio, es fijarse uno usted mismo. De esta forma, no se vería afectado sobremanera por una baja sustancial y, al contrario, cualquier alza significará mayores ingresos.

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