¿Es el iPhone el nuevo BlackBerry del año 2013?

El 19 de septiembre de 2012, la acción de Apple alcanzó un precio de cierre de USD 702,1, su mayor nivel histórico. Por ese entonces, todo era una fiesta para la empresa de la manzanita y los analistas de los principales bancos de Wall Street “competían” entre sí en torno a quién le asignaba el mayor precio objetivo para esta acción durante los próximos doce meses.

Incluso, un analista de la financiera Topeka Capital fue el primero en estimar un valor objetivo del título superior a los USD 1.000, más precisamente USD 1.111. 

Sin embargo, todo concluye al fin. Y desde ese 19 de septiembre a la fecha, la acción ha caído un 25,4%…

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 A partir de allí, el “efecto manada” que prevalece en el mundo financiero se hizo presente una vez más. La gran mayoría de los analistas comenzaron a rebajar las estimaciones que habían subido apenas tres meses antes.

Todo parece muy poco racional, transparente. Pero son las reglas de juego.

¿Qué pasó para que ocurriese semejante cambio de perspectiva?

Lo primero que afectó a las expectativas sobre Apple es que el lanzamiento del iPhone 5 no terminó de impulsar las ventas tanto como se esperaba. Si bien se vendió a un ritmo récord el primer fin de semana de comercialización, el entusiasmo se fue disipando.

Luego llegó la presentación de la mini iPad, una tableta pensada para competir con otras más económicas, como la Kindle de Amazon. Sin embargo, el precio establecido de USD 329 no fue del todo bien recibido por los analistas.

Finalmente, el último balance presentado no cumplió con las expectativas. Tanto los ingresos por ventas, como las ganancias, se ubicaron por debajo de las estimaciones. Adicionalmente, las proyecciones de la firma para el siguiente trimestre también fueron demasiado cautelosas. 

Todo este combo de noticias confluyó para explicar la corrección en el precio del activo de Apple. Y no sólo eso, sino que muchos se animan a decir que lo mejor para la compañía ha quedado atrás.

En los últimos días me he cansado de leer artículos periodísticos muy negativos para los negocios futuros de la mayor empresa tecnológica mundial. Y estas opiniones desfavorables se han multiplicado tras una información filtrada en la prensa sobre la fabricación de un iPhone de menor valor para enfrentar a la competencia y ganar mercado en países emergentes.

Sucede que los teléfonos inteligentes de Apple son muy exclusivos y distintivos respecto de sus pares de la industria. Pero esto puede estar deteriorando la estrategia de una mayor penetración en naciones de Asia o América Latina que muestran fuerte crecimiento, debido a su alto precio.

A modo de ejemplo, en Argentina, acceder a un iPhone 5 desbloqueado puede costar más de USD 1.000. En Chile, la cifra llega hasta USD 800. Sin dudas, son muy elevadas.

A pesar de que la firma salió a desmentir rápidamente la versión de que estaría trabajando en un iPhone de menor calidad y, en definitiva, de menor precio de comercialización, muchos analistas han abierto un manto de duda sobre esta posición.

Si Apple avanzara en el armado de dispositivos de precios más bajos, algunos considerarían el hecho como un signo de debilidad y esto también podría responder a que la demanda de sus productos no está funcionando tan aceitadamente en algunos países.

EL MUNDO DEL REVÉS

Creo que la situación es precisamente la inversa. Si la empresa tiene que reconvertirse para ganar más mercados, es una señal positiva que cambie de estrategia. Lo que importa son los márgenes de venta, no el precio de sus productos.

Y en definitiva, la conquista de nuevos consumidores y mercados no hace más que abrir el juego a futuras ventas de otros dispositivos a mediano plazo.

Más que nunca creo que estamos ante una oportunidad de mediano plazo en la compañía de la manzana mordida. Hay que encontrar el momento. 

Entre una empresa con una relación precio/ganancia (P/E) de 12 veces, como es Apple -que crece a “tasas chinas” en sus ventas y ganancias- y una firma con un P/E superior a 3.000 veces (Amazon), creo que no hay que ser un “gurú” de las inversiones para decidir en cuál hay que invertir, con una mayor probabilidad de éxito.

Es sólo una cuestión de tiempo.

Un saludo.

Diego.

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