¿El reinado de Apple está en duda?

Si uno hablaba de Apple hace un año hacía alusión a una empresa a la cual nadie le discutía su hegemonía. Después de todo, era la empresa más valiosa del mundo, sumado a que el mercado vaticinaba que la acción de la firma podía llegar a los 1.000 dólares. Y no sólo eso, se creía que era la reina de la innovación y que sus productos nunca iban a poder alcanzados por los de la competencia.

No obstante, en estos últimos meses todas estas cuestiones fueron puestas en duda por el mercado y por la coyuntura misma. Perdió el puesto número uno como la empresa de más capitalización en manos de Exxon Mobil y la acción se derrumbó 26% desde su pico de 702 dólares en septiembre de 2012. Sumado a esto, muchos analistas creen que el carácter innovador que siempre destacó a Apple está en declive. No ven cambios significativos en sus productos y tampoco ven nuevos dispositivos que causen un boom, como si lo hicieron en su momento la emergencia del iPhone y el iPad.

Otro problema con el que se ha enfrentado la firma está en su cadena de producción, ya que desde el mercado se rumoreaba que estaba teniendo problemas para que el volumen de la oferta alcanzara la demanda.

Como si fuera poco, la semana pasada la empresa presentó su balance, y si bien las cifras mostraron mejoras respecto al mismo período en 2012, las ventas de iPhones por debajo de las estimaciones hundieron en el precio de los papeles. Los mismos cayeron 10% a 450 dólares y Apple perdió 60 mil millones de capitalización en una sola jornada.

Los ingresos de la compañía fueron de 54.500 millones de dólares, un 18% superior respecto al mismo período en 2012, pero 230 millones menos a lo esperado por el mercado. Sus ganancias fueron de 13,81 dólares por acción, seis centavos menos que en el mismo trimestre en 2012 pero superior a los 13,44 dólares estimados por Wall Street.

Si bien las cifras hasta aquí parecen alentadoras, el talón de Aquiles de las finanzas de Apple fue la comercialización de iPhones, que era donde Wall Street tenía mayor expectativa. La firma esperaba vender 50 millones y Wall Street pronosticaba 48 millones, pero el número final fue de 47 millones. La diferencia fue sutil, pero en este tipo de compañías tan reconocidas nadie quiere regalar nada.

Sumado a esto, otra preocupación del mercado es que el segmento de smartphones pueda estar saturado, principalmente por la gran oferta que hay no sólo de Apple, sino también de otras compañías. Admás, el liderazgo de Apple a nivel global en cuanto a teléfonos inteligentes tambalea, ya que si bien es líder en Estados Unidos, en el resto del globo el dominador hegemónico es Google y su sistema Android.

La estrategia de Apple

Frente a estos contratiempos, la empresa ha empezado a trabajar en un método para seguir sumando clientes a su cartera. En ese sentido, apuntando a aquéllos que nunca tuvieron un teléfono de Apple, la empresa busca llegarles con otros incentivos. Es que en vez de apuntar a un iPhone 5, que cuesta 200 dólares con plan móvil, promueven dispositivos como el iPhone 4, que se otorga de manera gratuita con un contrato telefónico por dos años. A simple vista parecería algo malo para la empresa, pero a la larga termina siendo la teoría del embudo: tratar de captar clientes con productos económicos para que luego se trasladen a experimentar aquellos de mayor valor.

Es una estrategia incipiente, pero que podría dar sus frutos en el largo plazo.

Para poder aprovechar de mejor manera los movimientos del mercado no deje de consultar nuestro ya clásico apunte de recomendaciones Crisis & Oportunidad.

 

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