¿Ya no hay plata segura?

La onza de plata se ha mantenido volátil en 2012. No obstante, la fluctuación de precios ha sido más acotada que la del año pasado, cuando el promedio entre precios máximos y mínimos se estableció en 23,75 dólares la onza.

A pocos meses de finalizar 2012, los precios cotizaron alrededor de los 11,38 dólares/onza. Desde septiembre de 2011, el mercado ha encontrado soporte por encima de los 26 dólares, pero parece estar topándose con una resistencia en torno a los 35 o 37 dólares/onza. Aun en este contexto la plata ha sido el metal precioso con mejor desempeño de 2012, con una apreciación de 19%, gracias a su atractivo como resguardo antiinflacionario.

No obstante, el metal aún exhibe una sobreoferta en un contexto económico que no es demasiado positivo para la demanda. No debería sorprender que el precio de la onza tenga problemas para seguir su tendencia alcista hacia 2013. Sumado a esto, aún hay dudas sobre la recuperación de los fundamentals del metal plateado, que carece del soporte de la demanda comercial, tanto por el lado del sector industrial como del fotográfico.

La demanda industrial relativa a China, que creció anualmente entre 5% y 7% años anteriores, mermó en los primeros nueves meses de 2012 antes de alinearse y mostrar cierto recupero en los primeros días de noviembre. Según el Instituto de la Plata, el gigante asiático fue el segundo mayor consumidor del metal en 2011 por detrás de los Estados Unidos.

Si no fuera por las cualidades monetarias que este metal posee, el cual cuenta con un largo historial de activo usado como dinero, al igual que el oro, las proyecciones serían bajistas. Sin embargo, en el actual escenario económico- político, en el que los bancos centrales tienen el dominio de gran parte del flujo de capital en los mercados a través de la emisión de dinero, parece como si nunca hubiera habido mayor necesidad de dinero no fiduciario.

De acuerdo con el análisis de Scottiabank, si los inversores pierden la confidencia en los activos de instrumentos financieros típicos como pueden ser las acciones o los bonos, el precio de la plata subirá.

Con el motor de relajación cuantitativa puesto en marcha, los inversores querrán capitalizar las onzas de plata y oro como un vehículo de conservación de riqueza y de protección contra el riesgo financiero, razón por la cual el banco canadiense mantiene una perspectiva alcista para ambos metales preciosos.

Por su parte, Bank of America/Merrill Lynch vaticina que las políticas de estímulo serán un fuerte aliciente para motorizar inversiones en estos metales en 2013. Aunque sostiene que, por sí solas, las inyecciones de liquidez no serán capaces para impulsar el alza en dicho mercado.

Por ejemplo, la importancia de los rendimientos se ha puesto de relieve una vez más en las últimas semanas, cuando el aumento de las tasas reales provocó una corrección en los precios del oro y la plata. Según el banco estadounidense, a principios de 2013 los rendimientos de los bonos a dos años disminuirán y más tarde en el año la inflación se acelerará de forma gradual. Esta dinámica ayudará a empujar aún más al alza los futuros de la plata, que podrían alcanzar un promedio de 39 dólares por onza en el cuarto trimestre de 2013.

Por su parte, Citigroup mantiene desde octubre su previsión para la plata que apunta en2013 a27 dólares/onza. Y pese a que BNP Paribas recortó hace una semana su precio promedio para 2013 predice que “el metal plateado superará el desempeño del oro en momentos de elevado apetito por el riesgo”.

Fuente: Sala de Inversión

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