Conozca las claves para entender los balances

El rendimiento potencial de una acción en el largo plazo está interconectado con la evolución del negocio de la compañía. Por esta razón es importante tener la habilidad de entender un reporte de ganancias y las conferencias de prensa que los acompañan, ya que pueden brindar información fundamental sobre su operatoria.

El primer punto que llama la atención de los inversores y los analistas son las ganancias por acción de la empresa: Mientras más altas son, mayor debería ser el valor intrínseco.

Es importante además tener en cuenta que este número no está influenciado por factores extraordinarios, como pueden ser una transformación del negocio o la venta de uno o más de sus activos.

Los eventos no recurrentes generan un resultado contable final más ambiguo, ya que puede haber un margen más amplio para supuestos y asignaciones que pueden confundir el verdadero andar de la compañía.

El valor real de una firma se basa en la habilidad de generar beneficios a largo plazo y, por lo tanto, la diferencia entre factores transitorios y repetibles es de vital importancia.

En los últimos años se ha vuelto una tendencia que los analistas e inversores pongan mayor atención a las ventas de las empresas, aunque sin descuidar las ganancias.

Los beneficios pueden aumentar por mermas de costos, aunque no crezcan las operaciones. No obstante, estos recortes tienen un tope y es mucho más sólido en el tiempo el incremento de los lucros cuando se generan por la progreso de las transacciones que realiza la compañía.

No en todos los rubros se miran los mismos indicadores. En cada uno existen algunos índices que son más importantes a la hora de analizar su operatoria. Por ejemplo, las ventas en locales abiertos hace más de un año, son datos a mirar en firmas que se dedican al negocio minorista o restaurantes.

En industrias relacionadas a las materias primas suele tenerse en cuenta la diferenciación entre la cantidad vendida y precio al que se realizó la transacción, mientras que en el sector de indumentaria minorista hay que prever el efecto de las rebajas de precios.

Es por eso que, a la hora de estudiar una compañía, deben desmenuzarse los reportes de ganancias, teniendo en cuenta el movimiento habitual en la industria en cuestión.

Otro de los puntos fundamentos a mirar son las estimaciones de la empresa para los próximos trimestres. Algunas brindan al mercado un estudio propio de expectativas de ventas y/o ganancias, mientras que otras suelen sólo hacer algunos comentarios indicativos al respecto.

Además de analizar esta información, hay que buscar a qué factores le adjudican la evolución esperada de su negocio. Así, el inversor sabrá cuáles serán sus ejes principales en el mediano plazo: esto puede ir, desde una expansión que resulte importante, hasta el lanzamiento de un nuevo producto para los próximos meses.

Las declaraciones de los directivos respecto del futuro de su compañía hay que tomarlas con pinzas, ya que ellos necesitan mantener el optimismo en momentos de dificultad y resguardar la imagen de la firma frente a sus clientes. Por eso, es habitual que tiendan a minimizar ciertos problemas.

El estudio de una compañía es un arte y una ciencia al mismo tiempo, y los aspectos humanos son fundamentales en el mundo de los negocios. Por eso, no se trata sólo de ver sus resultados, si no que también es fundamental focalizarse en cómo es el liderazgo de su management, la fuerza de sus convicciones y su capacidad para seducir a los inversores en temas relacionados al futuro de su negocio.

Fuente: Sala de Inversión

 

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