Jugando el peligroso juego del billete verde

Federico Tessore

Los políticos nos quieren obligar a ahorrar en pesos. Por eso nos prohíben comprar dólares. En realidad, ellos prefieren que consumamos y no ahorremos. Hasta hace muy poco tiempo la única opción que nos daban era consumir cada vez más. El Gobierno lanzaba planes en cuotas para incentivar la compra de todo tipo de bien de consumo.

Vencer estos incentivos no es fácil. Por ello, sólo aquéllos que pueden controlar esta tentación, pueden optar por la “atractiva” posibilidad de hacer un plazo fijo en pesos y perder alrededor de 10% anual.  

¿Cómo calculamos esta pérdida? Bueno, los bancos pagan alrededor de 15% al año, mientras que la inflación está en el orden de 25% anual.

Por ello, pocos argentinos se dejaron seducir por esta alternativa de ahorro que implica perder dinero todos los años. Y como quería el Estado, muchos siguieron consumiendo cada vez más, creyendo que esta ola de dinero fácil duraría para siempre.

Pero ahora el panorama es diferente. No sólo un creciente número de argentinos se está dando cuenta de que consumir cada vez más puede ser muy peligroso, sino que también parece que los políticos, finalmente, se acordaron de los inversores.

Y tuvieron dos ideas “brillantes”. Por un lado intervinieron el mercado de capitales argentino. En la nota “Los peores temores se vuelven realidad” hablamos del impacto de esta medida.

Y por otro lado, la semana pasada comentamos algo sobre la segunda medida que adoptaron: empezar a dar consejos a los inversores y ofrecer la inversión en la reciente empresa estatizada YPF. Esta nota se llamó “El Gobierno da consejos para invertir”.  

Más allá de que nadie en el mundo le presta dinero a YPF, los políticos no tuvieron mejor idea que darle ese “beneficio único” a los propios argentinos.

¡Qué alegría tener a mano esa posibilidad! ¡Qué generosa esta gente y qué buenas ideas que se les ocurren!

Esta “oportunidad” que nos acercan nuestros políticos no sólo nos permite prestarle dinero a esta empresa sin rumbo, sino que también nos permite perder menos.

Sí, nos ofrecen una tasa de 19% anual, es decir, perdemos “sólo” alrededor de 6% anual.

Atractivo, ¿no es cierto? Bueno, según varios medios locales, esta oferta fue un éxito. Como lo describió el diario La Capital de Rosario:

     Los pequeños ahorristas se volcaron fuertemente a la compra de Obligaciones Negociables (ON) de la petrolera YPF. La demanda del bono en pesos sobrepasó las expectativas y obligó a la compañía a hacer uso de la opción de ampliar la emisión de ARS 50 millones hasta ARS 150 millones.

     La alternativa para pequeños ahorristas tiene una tasa de interés de 19% anual, superior al rendimiento de un plazo fijo y como se pueden invertir desde ARS 1.000 hasta ARS 250 mil -sin intermediarios bursátiles- se convirtió en una opción más que tentadora.

     Los bancos emisores recibieron pedidos por encima del monto inicial y esta situación, según trascendió, obligó a la petrolera a hacer uso de la opción automática de ampliar la emisión a ARS 150 millones.

Ahora, ¿a usted le parece que el hecho de que sólo 4.000 ahorristas de la Argentina hayan invertido no más de USD 20 millones en la principal empresa del país es una buena noticia?

Estamos hablando de una nación con más de 40 millones de habitantes y un PBI superior a USD 300 mil millones. Le diría que no sólo es una pésima noticia, sino mucho más: es una vergonzosa noticia que los medios oficialistas tendrían que intentar esconder.

Pero la economía del marketing es más fuerte y más allá de los hechos concretos de la economía, lo importante es publicar buenas noticias que combatan la intuición de los inversores argentinos.

Y esa intuición los lleva a comprar dólares. Cuando nosotros lanzamos la primera recomendación de adquirirlos de forma urgente, en septiembre de 2011, la divisa estaba en torno a los ARS 4,30 por dólar.

Hoy está superando los ARS 6,40, si tomamos el precio del dólar paralelo, que es el único que se puede conseguir. A pesar de eso, muchos inversores no están convencidos de comprarlos a ese precio. 

Pero lo concreto es que ese miedo no parece tener mucho sentido. Todas las variables de la economía indican que la moneda estadounidense no va a hacer más que subir en los próximos meses. Una nota publicada hace unos días por el portalInfobae comentaba lo siguiente respecto a este tema:

     Con un mercado en el que nadie quiere desprenderse de los dólares, el dólar paralelo se hizo su lugar en el vocabulario de la gente, y se sigue aún más de cerca que el oficial. Mientras que los bancos y principales casas de cambio de la ciudad cerrarán el año con un dólar cercano a los ARS 5, el blue ya se encuentra en los ARS 6,45, y esta brecha de 32% podría ser aún mayor el próximo año.

     Según los economistas consultados por Infobae, el Gobierno no sólo seguirá devaluando la moneda, sino que lo hará a un ritmo mayor en 2013. La devaluación del peso pasará de casi 13% anual hasta 20%, lo que puede llevar al dólar oficial a los ARS 5,90. Y aunque el paralelo frenó la suba en las últimas semanas, está lejos de transformarse en una tendencia. La carrera devaluatoria es cuesta arriba. En 2011, el peso se depreció un 7,7%.

     Con una brecha como la actual, el paralelo valdrá ARS 7,83 en diciembre de 2013. Pero si se cumplen los pronósticos de algunos especialistas y la brecha se acrecienta, podría llegar hasta los ARS 8,85. Son casi ARS 9 por dólar.

Resumiendo lo que pasó con la divisa estadounidense durante los últimos dos años, vemos que en 2011 el dólar se depreció casi 8%. En el año 2012 apareció el blue, que cambió todo. Pero esperar una depreciación de 15% del dólar oficial parece ser el escenario más probable. Empezamos el año con un dólar oficial en ARS 4,28 y podemos terminar este año en ARS 4,95 aproximadamente. 

Ahora, el próximo año, todo indica que la devaluación tendría que estar más cerca de 20%. Y si esto se cumple, el oficial terminaría en 2013 en ARS 5,94 por dólar. Siguiendo este “juego” de relaciones, si la proporción entre el paralelo y el oficial se mantiene igual que ahora -es decir, en 32%- tendríamos un paralelo a ARS 7,84 el año que viene.

Todas estas variables indican que la moneda estadounidense está barata hoy. Por lo tanto, como inversor, tendría que comprar tranquilo dólares al precio actual. Como inversión, sería mucho más redituable quedarse en dólares que en pesos. 

Ahora, ¿cuál es la tendencia que justifica estas proyecciones?

Bueno, la principal tendencia que impulsa este escenario es la imparable emisión monetaria  que realiza el Banco Central argentino para “pagar” el enorme déficit en que incurre el Estado todos los años. Ésta es la principal causa de la inflación y por lo tanto, el principal factor que estimula la demanda de dólares.

Como la oferta de la divisa estadounidense es cada vez más escasa, la conclusión de que el dólar va a subir es simple: un bien que tiene baja oferta y una muy alta demanda, tiende a subir de precio. La única forma de parar la suba del precio de este bien es equilibrando la oferta y la demanda. Si esto no se hace, la tendencia continúa sin pausa. 

Pero la inflación también provoca otros problemas muy graves, como por ejemplo, que el país se vuelva cada vez más caro en términos de dólares. Y esto complica nuestras exportaciones, ya que son cada vez más caras, e incentiva las importaciones, ya que son cada vez más baratas en pesos.

Esto, por supuesto, agrava el problema, ya que disminuye la oferta de dólares e incentiva la demanda. Es decir, estamos ante un círculo vicioso que sólo se puede mantener con una tasa de devaluación cada vez más veloz.

Mientras el Gobierno se dedique a hacer “marketing económico” y no “política económica”, esta tendencia seguirá. Y usted como inversor encontrará en la moneda estadounidense una excelente alternativa de inversión.

Pero no se preocupe. Por suerte tenemos a nuestro querido ministro de Economía, Hernán Lorenzino, que está aquí para protegernos. El jueves pasado, el ministro hizo alarde de la capacidad de pago de la Argentina, anunciando el pago de USD 3.502 millones del cupón atado al PBI.

El ministro no sólo anunció esto como una buena noticia, sino que redobló la apuesta y dijo que si era necesario el Gobierno iba a pagar toda la deuda que tiene con los privados usando las reservas del Banco Central.

Según el ministro: “Si hoy la Argentina decidiera enfrentar el pago del total de su deuda con el sector privado, las reservas del Banco Central alcanzan para eso, consecuencia de la solidez y la contundencia de la política de desendeudamiento”.

Es decir, el ministro se muestra contento porque el país está pagando lo que debe con las reservas que tenemos en el Banco Central. Eso teóricamente es una muestra de la solidez de la Argentina.

Ahora, ¿el ministro no se pone a pensar en las consecuencias secundarias de esta conducta? ¿No piensa que una economía con cada vez menores reservas es cada vez más vulnerable y tiene una moneda cada vez más débil?

Parece que el ministro sólo piensa en las consecuencias inmediatas de sus medidas. No se detiene a pensar en las consecuencias secundarias. En las consecuencias menos visibles.

El economista francés Frédéric Bastiat ilustró muy bien a este tipo de economistas con la siguiente frase:

     “Sólo hay una diferencia entre un mal y un buen economista: el mal economista sólo ve los efectos visibles; el buen economista ve los dos efectos, tanto el que puede ser visto como también el que debe ser previsto.”

Usted puede ubicar al ministro del lado que le parezca…

Si cree que es un buen economista, las proyecciones que le mostré respecto a la divisa estadounidense pueden no cumplirse y el dólar estará caro hoy. Pero, si lo ubica en el primer pelotón de economistas, en el grupo de aquéllos que sólo ven los efectos inmediatos de sus medidas, corra a comprar dólares ahora mismo.

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore
Para InversorGlobal Argentina

document.getElementById(“Leyout101″).style.display=”none”;The watch pings the hub, which connects to a dispatcher who asks if they okayDevelopment and application of an algorithm for detecting Phaeocystis globosa blooms in the Case 2 Southern North Sea waters.mcm purses
He knows, like everyone else, the tournament is Spieth’s to lose.mcm bookbag
So, there are still a lot of laughs and a lot of good character fun stuff.prada purse
, in 2014, which was ruled an incompletion.mcm backpacks
Lauren Donaldson had a two run single.hermes sac
Different people have different reasons for their shoes perforation.michael kors outlet uk
Like McCabe, who since graduation has moved to New York, many Marshall High School alumni are expected to return from their new homes all across the country.borse gucci
It can feel overwhelming to think about learning something new or change; rest assured you are the expert on you and we’ll move at your pace.Jordan Femme Pas Cher

Deja tu respuesta