ETFs de bonos “basura”: un gran rendimiento conlleva un gran riesgo

En la década del 90 surgía un instrumento pensado para el inversor individual, para que éste pudiera capitalizar sus ahorros en activos a los que antes sólo tenían acceso los grandes inversores institucionales. Ese fue el caso de los ETFs, que mostraron un nuevo mundo para los ahorristas.

En algunos casos –estos instrumentos- han desplazado al negocio de compra y venta de los activos subyacentes de los mismos. Es que, como dijimos previamente, hay activos que son de muy difícil acceso para inversores individuales y los ETFs allanaron ese.

Uno de los primeros mercados a los cuales los ETFs han facilitado el camino es el de bonos “basura”, el cual es frecuentado por fondos de riesgo que están en busca de rendimientos abultados. A diferencia de los bonos del Tesoro o de bonos corporativos de buena calificación, que han visto caer sus rendimientos por la baja en los tipos a nivel global, los considerados “basura” aún mantienen sus altos rendimientos. La disyuntiva viene a que estos bonos generalmente son de países con problemáticas fiscales y una credibilidad crediticia deteriorada. En ese sentido, desde The Motley Fool sostienen que “las condiciones macro favorables han mantenido las tasas de default relativamente bajas, con la posibilidad de obtener beneficios apostando a bonos basura”.

Debido a la complicada logística de la compra y venta de bonos en el mercado, el acceso al mismo por parte de los inversores individuales siempre ha sido todo un desafío. Éste puede ser uno de los motivos por los cuales el ETF JNK y el ETF HYG –que replican el comportamiento de bonos de alto rendimiento- han atraído miles de millones de dólares. El volumen de transacción de ETFs de este tipo de títulos de deuda ha duplicado los niveles de 2011 y el trading diario de éstos representa una porción importante de la comercialización de bonos “basura” en la Bolsa de Nueva York.

Una razón por la cual los bonos basura podrían no enfrentar problemas sistémicos es por la cantidad de deuda que se está emitiendo. Incluso a pesar de que estos bonos ofrecen rendimientos mayores que los de uno con “grado de inversión”, el nivel absoluto de las tasas de los bonos basura ha caído, lo cual ha permitido que la deuda se refinancie a plazos más largos.

En ese sentido, le acercamos una apuesta que puede darle grandes rendimientos, pero que conlleva un riesgo a tener en cuenta. La decisión es suya. 

Deja tu respuesta