En épocas de crisis, los emergentes muestran su mejor cara

La compleja coyuntura que se está viviendo en el plano financiero internacional ha obligado a los principales bancos centrales del mundo a bajar sus respectivas tasas de interés a mínimos históricos. Mientras las de la Reserva Federal se encuentran en un rango de entre 0% y 0,25%, las del Banco Central Europeo están en el orden del 0,75% y la del Banco de Inglaterra en 0,5%. Esto no es más que una consecuencia de las contracciones de crecimiento que han tenido los grandes países del mundo, que se han visto obligados a emitir billetes para reactivar sus respectivas economías.

Y  entre los acontecimientos clave que marcarán el rumbo global del 2013 estará el desenlace del debate del fiscal cliff estadounidense (vencimiento de recortes impositivos y de gasto público por 650 mil millones de dólares, equivalentes al 4% del PBI de la primera economía del mundo). En caso de que se llegue a un acuerdo entre Demócratas y Republicanos, desde la Sociedad de Bolsa Puente sostienen que para los próximos dos a tres meses las perspectivas para el dólar frente a otras divisas desarrolladas son alcistas, pero menores frente a las emergentes.

La razón es que los bancos centrales de los países en desarrollo se encuentran combatiendo contra las excesivas apreciaciones que están sufriendo sus respectivas monedas. Con las economías emergentes creciendo a una tasa promedio de entre 5% y 6%, una fortaleza desmedida en sus monedas podría afectar la competitividad de su comercio.

No obstante, a pesar de esto, los emergentes se han visto beneficiados por la búsqueda de mayores rendimientos por parte de los inversores en detrimento de los activos de los desarrollados. En un informe de research, Puente aclara que “a pesar que el FMI estima que los países emergentes se mantendrían sólidos con un crecimiento estimado de 5,6% en 2013, los ingresos de capitales podrían volverse más selectivos debido al fiscal cliff  y el desapalancamiento de Europa”.

Posicionándose en emergentes

Frente a esta coyuntura, asumen –en Puente-  que “algunos inversores están tomando prestado fondos a bajas tasas de interés en Estados Unidos para comprar bonos de países emergentes, prefiriendo bonos denominados en monedas como el real brasileño, el peso chileno, la rupia india, el rublo ruso y la lira turca”.

En ese sentido, dentro de este variado menú hacen énfasis en tres monedas: el peso chileno, el rublo ruso y la lira turca.

Respecto a la divisa andina, ha sido la de mejor performance en Latinoamérica en 2012, con un crecimiento de 8,2%, al mismo tiempo que la economía se expandió 5,7% anual en el tercer trimestre de 2012.

Si quieres conocer más acerca de inversiones en Chile, puedes acceder al newsletter de InversorGlobal Chile haciendo click acá.

La moneda rusa ha sido la segunda de mejor performance dentro del equipo emergente frente al dólar, desde septiembre, con una apreciación de 5,1%. La economía del país eurasiático ha aumentado el ingreso de capitales gracias a la suba de la tasa interés de referencia y la apertura del mercado de bonos en rublos para inversores extranjeros. Para invertir en Rusia puede hacerlo a través del ETF RBL, que replica el comportamiento de la Bolsa de Moscú.

Por último, la moneda turca se ha mantenido estable desde mediados de 2012 y su perfil crediticio ha mostrado visos de mejoras. En ese sentido, Fitch le otorgó su primer “grado de inversión” desde 1994. Según Puente, “la calificadora destacó como aspectos positivos la solidez de sus cuentas públicas, de su sistema financiero y de sus perspectivas de crecimiento económico, sostenidos por una dinámica demografía y un mercado de capitales que continúa desarrollándose”. Para invertir en Turquía puede optar por bonos soberanos, aunque una manera más pragmática de hacerlo es a través del ETF TUR, que replica el comportamiento de la Bolsa de Estambul.

Deja tu respuesta