El Gobierno da consejos para invertir

Federico Tessore

En Argentina hay muchos pesos en la calle. Son pesos que valen cada vez menos, pero por lo menos son abundantes. Las personas en general pueden gastar más de lo que estaban acostumbradas.

Llenan los restaurantes, las obras de teatro o cines, compran autos o electrodomésticos, viajan, y el Gobierno hace todo lo posible para incentivar esto.

En primer lugar, la propia Administración gasta muchísimo más de lo que le ingresa. Planes sociales, obras públicas, subsidios, publicidad, nacionalización de empresas. Se gasta sin límite, como si el presupuesto fuera ilimitado.

Es que, en realidad, el presupuesto es cuasi ilimitado, ya que el Gobierno tomó el control del Banco Central -que tiene la maquinita para imprimir pesos- y de la ANSES, que guardaba los ahorros que se iban a usar para financiar nuestra jubilación.

Entonces, el Estado imprime pesos sin pausa para poder solventar los gastos mensuales. No sólo eso, usa sus propios ahorros -que están en el mismo Banco Central y en la ANSES- para pagar deudas y parte de los ingresos corrientes.

Estos pesos y los ahorros, que son cada vez menores, cubren el déficit que no para de subir año tras año, como lo ilustra la siguiente nota del diario El Cronista:

       El déficit financiero de las cuentas públicas creció en octubre 36% interanual y alcanzó los ARS 4.050,7 millones, a pesar de que el Gobierno volvió a contener el gasto, informó anoche el Ministerio de Economía.

El resultado fiscal fue negativo, a pesar de los aportes extraordinarios por ARS 3.566,1 millones del Banco Central y de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). La entidad monetaria aportó ARS 173,4 millones y la ANSES, ARS 3.259,4 millones. Esos giros aumentaron 7,4% interanual.

Los ingresos corrientes -aportes extraordinarios incluidos- se incrementaron en 24,5% interanual, hasta los ARS 50.194,3 millones. El gasto público subió 24,2%, a ARS 49.496,3 millones.

Sin embargo, el resultado financiero -tras el pago de intereses de deuda- acumula en el año un déficit de ARS 20.140,3 millones, 143% más abultado que en 2011.

Como consecuencia de todas estas medidas, los pesos en la calle sobran. Hasta ahora, el Gobierno sólo se limitó a crear planes especiales para que los argentinos consumamos todos los pesos que nos sobran. Estos planes no sólo incentivan el consumo, sino también el endeudamiento.

El Estado prefiere ciudadanos endeudados, es decir, dependientes. Es que los que tienen ahorros, o sea, los independientes, son un tanto incómodos para el Gobierno de turno.

Porque los ahorros en definitiva nos dan independencia. Nos dan independencia de un Estado, de una empresa, de una organización. Nos dan independencia de todo. No puedo imaginar una situación más dependiente que la de una familia que viva gracias a los subsidios que entrega la Administración de turno. ¿Qué pasa si decide cortarlos?

Esa familia tiene un margen de independencia muy pequeño. Su subsistencia está en juego y necesita de ese funcionario. Éste es un caso extremo, pero existen categorías de dependencia en todos los niveles de ingresos, en todos los estratos sociales.

Sólo aquéllos que puedan desarrollar la habilidad para construir un patrimonio podrán ganar esa independencia financiera absoluta que nos permite vivir sin condicionamientos.

Pero como el lema de la Administración es “ir por todo”, unos meses atrás se lanzó esta idea de intervención del Mercado de Capitales. Ese mercado, donde muy pocos argentinos ahorran, pero que de todas formas el Gobierno quería intervenir y cooptar.

La primera medida relacionada a esta nueva ley se conoció el jueves. El Estado lanzará la semana que viene -vía los bancos- una emisión de Obligaciones Negociables, es decir, deuda emitida por una empresa, en este caso YPF, destinada a inversores minoristas y pagando una tasa de 19% en pesos.

La idea del Gobierno es que se puedan captar como mínimo ARS 50 millones de los inversores minoristas para financiar a YPF, que no consigue dinero por ningún lado, y para eso habilitará la posibilidad de que en forma online se pueda invertir en esta emisión un mínimo de ARS 1.000 y un máximo de ARS 250.000.

Ahora, la Comisión Nacional de Valores, como espera captar a muchos inversores “nuevos”,  es decir, que nunca hayan invertido en la Bolsa antes, decidió dar algunos consejos o alertas a considerar antes de invertir. El diario El Cronista nos cuenta lo siguiente:

      Arme un presupuesto considerando sus ingresos y los gastos y deudas que tiene que saldar, de esta forma usted tendrá una idea de qué monto puede destinar para invertir, aconsejan desde el sitio de la Comisión Nacional de Valores. 

Otra de las sugerencias consiste en tener en cuenta, de acuerdo al presupuesto que uno armó, en qué plazo va a estar necesitando el dinero para hacer frente a sus compromisos.

Por otra parte, sugieren considerar previamente qué riesgo estaría uno dispuesto a asumir: no es lo mismo invertir en renta fija, que se sabe cuál es el rendimiento que va a obtener, que en un instrumento de renta variable, donde de antemano no se sabe cuál va a ser el resultado exacto. Considere con cuál de estas dos alternativas usted se sentiría más cómodo, dice la CNV.

Y luego, el Gobierno realiza una serie de preguntas a los inversores potenciales, según relata Infobae:

   ¿Qué conoce usted del mercado de capitales?”, “¿Alguna vez realizó este tipo de inversiones?”, “¿Cuenta con reservas para cubrir un imprevisto financiero?”, “¿Qué porcentaje de sus ahorros está dispuesto a destinar a este tipo de operaciones?”, son algunas de las preguntas que deberán contestar los ahorristas.

Lo primero que me surge cuando leo estos “consejos” es preguntarle al Gobierno por qué no los sigue. ¿Por qué tiene la autoridad de hacernos sugerencias a los inversores, cuando el mismo Estado no cumple una sola letra de lo que aconseja?

Porque no tenga duda de que estamos de acuerdo con estos “consejos”. Desde hace años, en InversorGlobal hablamos de la importancia del presupuesto, de la importancia de tener en claro cuánto se gasta y gastar menos que los ingresos. Tenemos cursos completos sobre el tema que llevan varios años.

Ahora, el Gobierno hace todo lo contrario: gasta mucho más de lo que le ingresa, toma deudas cada vez que puede, usa ahorros para gastos corrientes y luego nos dice que tenemos que hacer lo contrario como inversores. ¿Extraño no?

Otro tema que surge de estos “consejos” del Gobierno es la poca sinceridad que tiene cuando habla de inversiones en el país. ¿Cómo puede decir que cuando uno invierte en renta variable en la Argentina “va a conocer el resultado exacto de su inversión”?

Eso simplemente no pasa. De hecho, sucede todo lo contrario. Es mucho más riesgoso invertir en un bono de una empresa intervenida o en un bono del Estado que en una acción de una empresa privada.

Sí, tiene razón, en el mundo pasa todo lo contrario. Los papeles son más riesgosos que los bonos. Pero en nuestro país las cosas funcionan de una forma diferente.

Si no, pregúntele a los inversores que compraron bonos provinciales en dólares y ahora están recibiendo pesos. Pregúntele al que compró Cupón PBI en dólares y ahora no sabe cuándo Argentina entra en default técnico y sus precios se destruyen. Pregúntele al que compró bonos atados a la inflación años atrás y luego el Gobierno empezó a mentir con las cifras. Y podría aburrir con muchos ejemplos más.

La conclusión es que invertir en renta fija, es decir, en bonos en la Argentina, es ultra arriesgado. Y en el caso de esta Obligación Negociable de YPF, no sólo estará asumiendo un riesgo enorme que nadie en el mundo está dispuesto hoy a asumir, sino que también perderá dinero.

Esta Obligación Negociable pagará 19% anual en pesos, mientras que la inflación está en 25% anual por lo menos. Es decir, perderá 6% anual de poder adquisitivo.

Ya lo dijimos algunas veces en el pasado, pero es momento de volver a repetirlo: independientemente de su posición política, nunca confíe en los consejos de inversión de un político.

Algunos pensamientos adicionales…

Cuando cerramos esta nota el jueves, Clarín se había beneficiado con un fallo de la Justicia y el 7D finalmente no ocurrió. Esto disparó el precio de la acción del Grupo en 10%.

Justo hablábamos de este tema en la nota del pasado martes, llamada “El 7D y una oportunidad para los inversores”, donde decíamos que Clarín tenía mucho para subir si la Justicia lo protegía del avance del Gobierno. Y esto está empezando a ocurrir desde que se conoció el fallo del jueves pasado. Aunque todavía hay mucho camino para recorrer.

Ahora, en realidad muy pocos inversores siguieron nuestro consejo. En la última semana sólo se negociaron ARS 150.000 en acciones de Clarín. Por lo tanto, los miles de lectores de InversorGlobal no se volcaron masivamente a comprar estos activos que estaban a precio de remate.

¿Por qué?

Bueno, puede ser una mezcla de cosas: o porque no creían que la Justicia iba a tener la independencia necesaria para fallar en contra del Gobierno o porque nuestro consejo de inversión fue un tanto alocado.

No lo culpo, ambos pensamientos tenían un poco de verdad…

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore
Para InversorGlobal Argentina

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