El 7D y una oportunidad para los inversores

Federico Tessore

Las acciones del Grupo Clarín cotizan en la Bolsa de Buenos Aires y en la de Londres. En lo que va del año se destruyeron. Si medimos las acciones en dólares, el precio del título del Grupo Clarín bajó 50%.

Gráfico

En cambio, si medimos las acciones del Grupo en pesos argentinos, éstas sólo bajaron un poco más de 20%. La diferencia sólo se debe a la enorme devaluación que el peso sufrió durante 2012. El gráfico en pesos es el siguiente:

Gráfico

En este contexto, ¿será un buen momento para comprar acciones del Grupo Clarín? Es cierto que bajaron mucho, y es cierto que los mejores negocios se hacen cuando los activos están por el piso. Pero también es cierto que la amenaza que hoy sufre Clarín sobre su negocio es muy fuerte.

Si la Ley de Medios avanza, este Grupo -que incluye varias empresas de negocios y rubros diferentes, además de los medios que todos conocemos- puede ser desmembrado. Y si la empresa es dividida en varias sub empresas, el valor de la acción tenderá a bajar aún más.

Ahora, hay algunos inversores que apuestan a que esto pueda pasar, pero otros piensan todo lo contrario.

Hace unos cinco meses, un gran banco internacional decidió vender sus acciones en el Grupo Clarín. Pero a su vez, existe otro gran inversor americano que decidió comprar esos activos. El diario El Cronista relataba la situación de la siguiente manera, el 4 de junio pasado:

      En el medio de la batalla judicial por la Ley de Medios y mientras analiza las estrategias a seguir ante el plazo impuesto por la Corte Suprema de Justicia para cumplir con la nueva legislación, el Grupo Clarín acaba de cambiar de socio minoritario.

     Es que más de 13 años después de haber ingresado al capital del mayor conglomerado de medios de la Argentina, el banco de inversión norteamericano Goldman Sachs dejó de ser accionista del holding. Le vendió el 9,11% del capital que poseía a otro inversor del mismo origen, el empresario norteamericano Ralph H. Booth.

    Este inversor, cuya fortuna supera los USD 5.000 millones, ya formaba parte del capital de Clarín a través de uno de sus fondos inversores con el cual tenía en su poder parte de la participación de Goldman en el grupo que preside Ernestina Herrera de Noble.

     Ahora, Booth se queda con todo lo de Goldman y sus socios. Además, la operación significa la partida definitiva de Goldman Sachs de la Argentina, donde ahora no le quedan inversiones por controlar. Por esta transacción recibirá alrededor de USD 75 millones, que la obligarán a desprenderse de USD 22 millones de acciones clase C por un precio equivalente a USD 6,80 por cada título. 

Estas acciones se encuentran bajo la forma de GDS (Global Depositary Securities), instrumento que otorga liquidez internacional a las acciones de firmas de países extranjeros. Clarín las posee desde 2007, cuando colocó en las Bolsas de Londres y Buenos Aires el 20% de su capital. Además, cada GDS equivale a dos acciones del grupo.

Con los precios de hoy, parece que Goldman Sachs hizo un muy buen negocio. Vendió sus acciones a USD 6,80 por cada título, cuando hoy, en la Bolsa de Londres, cotizan a sólo USD 2,50. Es decir, si Goldman Sachs esperaba cinco meses más para vender sus acciones, hoy hubiese tenido que resignar más de 60% del precio que consiguió en junio.

Por el otro lado, el multimillonario norteamericano Booth podría haber pagado mucho más barato hoy. ¿Quién tiene razón?

El tiempo, el Estado y la justicia argentina lo dirán…

Ahora, usted, ¿de qué lado está?

Bueno, para contestar esta pregunta primero aclaremos un tema. Una inversión en el Grupo Clarín es una de las más osadas que se le puede ocurrir a alguien. No sólo se trata de un grupo que opera en uno de los países más riesgosos del mundo, sino que también es un grupo que está en una guerra abierta y declarada contra un Gobierno con mucho poder.

En ese contexto, las posibilidades de perder dinero con esta inversión son muy altas y esto, por supuesto, tanto Goldman Sachs como el millonario Booth lo saben. Por ello, Booth sólo invierte 1,5% de su patrimonio en acciones de Clarín. Si pierde toda la inversión, su vida continuará sin ningún problema.

Por lo tanto, para analizar la inversión en Clarín usted tendría que tener un patrimonio que le permita arriesgar con poco dinero. ¿Necesita tanto dinero como Booth? No, de ninguna manera. Si, por ejemplo, tomamos una probable compra mínima de ARS 5.000 en acciones de Clarín, usted necesitaría al menos un capital disponible para invertir de ARS 340.000. Es dinero, por supuesto, pero no se trata de la fortuna del multimillonario norteamericano…

Es decir, con este capital usted podría “apostar” 1,5% de su cartera a una inversión híper arriesgada como las acciones de Clarín. Si tiene menos de ese capital, no se moleste en invertir en Clarín porque estaría asumiendo mucho riesgo innecesario y peligroso para su futuro financiero.

Por supuesto que si esta persona invierte en Clarín, el resto de su inversión no tendría que estar en bonos argentinos, sino que tendría que estar diversificada en cosas menos riesgosas. Pero más allá de eso, volvamos al análisis de Clarín.

Saliendo de la situación política, la acción parece estar muy barata. Si, por ejemplo, tomamos en cuenta un ratio como el precio a valor libros encontramos un número de 0,52 veces. Esto quiere decir que hoy el valor del activo es la mitad del valor contable o de balance.

El precio a ventas también es muy bajo: llega a 0,18 veces. Esto quiere decir que el valor de Clarín hoy representa sólo 0,18% de las ventas anuales del Grupo. Y finalmente, el ratio de precio a ganancias llega a 2,33 veces, si tomamos los números esperados de ganancia del año que viene. Esto es muy bajo también para las empresas del sector y significa que sólo se necesitan un poco más de dos años para recuperar la inversión en las acciones de Clarín, si tomamos en cuenta las ganancias esperadas de esta empresa.

Ahora, todo esto dicen los números, los balances. Pero como comentamos varias veces en esta columna, cualquier activo de la Argentina tiene un valor muy cercano a cero si los derechos de propiedad en el país están cuestionados.

Porque si la Justicia decide esta semana que está bien que el Gobierno tenga el poder para desarmar completamente al Grupo Clarín, las acciones tendrán un valor muy cercano a cero. Por supuesto que si la justicia defiende los derechos de la empresa, los títulos tendrán un gran salto a mediano plazo. Hasta pueden convertirse en la inversión de su vida, pero nada nos asegura que esto pueda pasar.

Todo lo contrario, el riesgo es grande. Si finalmente llegaran las malas noticias para Clarín, usted no sólo perderá todo su dinero, sino también todos los argentinos veremos cómo los derechos de propiedad del país sufren otro duro y fulminante golpe.

Y esto es totalmente independiente de la línea editorial de los medios del Grupo Clarín, no tiene nada que ver con eso. Yo personalmente nunca leí ni leeré Clarín, aunque sí miro canal 13 o tenía Cablevisión o Fibertel en mi casa.

Por ello, y más allá de mis gustos personales o los suyos, es una absoluta locura que un Gobierno pueda tener el poder para destruir un medio de comunicación porque no le gusta lo que dice. Repito, me importa muy poco lo que dice. Los medios tendrían que tener el derecho de decir todo lo que quieran.

Y el sólo hecho de que un Estado dedique gran parte de sus esfuerzos a destruir a un medio “opositor”, habla del estado de total confusión que se vive en Argentina hoy. No tenga duda que esta “lucha” no sólo no ayudará ni un poco para que haya menos pobres y más progreso en la nación, sino que logrará todo lo contrario.

Logrará que el derecho de propiedad sea un principio cada vez más escaso en nuestro país y cuando esto pasa, empresarios, emprendedores e inversores huyen hacia latitudes más racionales.

Y los empleos que estas personas podrían crear en la Argentina, los crearán en cualquier otro país que tenga reglas más claras y previsibles.

Mientras, y volviendo al mundo de los inversores individuales, siga de cerca las acciones del Grupo Clarín. No sólo como una oportunidad de inversión, sino que también se trata de una forma “divertida” de seguir esta “guerra total” entre un medio opositor y un Gobierno populista.

Le deseo una muy buena semana de inversiones,

Federico Tessore
Para InversorGlobal Argentina

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