Cambio de reglas en el Merval: las empresas deberán adoptar un nuevo régimen contable

Nicolás Billia

La gran mayoría de las compañías enlistadas en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires deberán preparar sus balances en concordancia con los estándares internacionales del IFRS (International Financial Reporting Standards). El mismo es utilizado en varias regiones y países alrededor del mundo, entre los que se encuentran la Unión Europea, Hong Kong, Australia, Malasia, Pakistán, entre otros.

En Argentina la coyuntura nos ha obligado a acostumbrarnos a un escenario económico volátil -que cambia permanentemente- donde el mercado de capitales ha sido quizás uno de los más afectados. Entre algunas medidas poco favorables para el inversor podemos mencionar el dictamen aplicado a los Fondos de Inversión para que liquiden sus activos en dólares al tipo de cambio oficial o la reciente normativa que implicará una mayor intervención del Estado en la Bolsa.

Si bien esta medida (adoptar el IRFS) había sido dictaminada por la Comisión Nacional de Valores en 2009, la misma empezará a aplicarse cuando las empresas de cotización pública presenten sus estados contables anuales correspondientes a 2012. Aquellas firmas que no estén enroladas en este sistema tendrán la opción de incorporar los estándares del IFRS o el método vigente del sistema argentino.

En un informe de Moody’s, que analiza el impacto de esta transición, Kevyn Dillow, vicepresidente de la calificadora y autora del reporte, sostiene que “si bien la transición hacia las IFRS genera algunos cambios en los indicadores crediticios reportados por las compañías de Argentina, un cambio en el lenguaje contable utilizado para comunicarlos generalmente no afectará la posición económica de una compañía”.

Profundizando en el informe, vemos que las calificaciones de las compañías podrían ser afectadas por factores como impactos de la conversión en sus negocios, inconvenientes con el cumplimiento de compromisos financieros en sus contratos de deuda, o requisitos de divulgación que acentúen riesgos no detectados previamente.

Frente a esto, Dillow agregó que “los cambios en las calificaciones podrían derivar de un mayor riesgo en relación con la información financiera reportada si las compañías realizan una mala gestión del proceso de conversión o si no logran adaptar sus sistemas internos de forma oportuna y ordenada.

De todas formas, sostiene que en este radical traspaso de sistema podrían surgir algunas complicaciones en las calificaciones de riesgo de las compañías. Esto se debe a que podrían haber cambios sustanciales en los indicadores crediticios e inconsistencias entre reportes financieros y normas contables de las compañías que adopten en IFRS.

Como corolario, desde Moody’s tratan de ser cautos frente a esta modificación y sostienen: “en términos generales, prevemos que la calidad de los reportes financieros de Argentina mejorará con la adopción de las IFRS, dado que el anterior régimen era menos exigente en muchos sentidos y las IFRS tienden a reflejar de una mejor manera la realidad económica subyacente”.

Y para beneficio de analistas e inversores, Dillow argumenta: “adicionalmente, esperamos que la disminución de las diferencias entre los reportes financieros de diferentes países mejorará la habilidad de comparación para analistas e inversores a nivel global”.

Habrá que ver cómo se adapta el sistema a estos cambios.

Deja tu respuesta