Aprovechando las oportunidades que no todos tienen

Buenos Aires, Argentina

Buenos Aires es una ciudad que encanta. Sus parques y plazas. Sus cafés y bares. El murmullo omnipresente del tango que se cuela permanente, aunque ni sus habitantes lo sepan, por entre el hablar arrastrado de los porteños.

Muchos chilenos la conocen muy bien. Es un destino común y frecuenten. En las librerías y disquerías de la Avenida Corrientes se les puede reconocer con facilidad acarreando bolsas con libros y CDs, aprovechado que, por ahora, siguen siendo bienes más baratos de este lado de la cordillera. También es común escuchar el acento (la tonada, como dicen acá) del Pacífico en muchas de las parrillas que cada día atraen a miles de turistas de todo el mundo, amigos del buen comer.

Si se escucha a un mozo diciendo “sí, claro, una bebida… ¿pero qué bebida?”, es seguro que está hablando con un chileno que quiere una gaseosa pero no sabe que “bebida” acá es cualquier líquido que acompañe una comida, desde el agua hasta el vino.

Los chilenos, muchas veces, envidian Buenos Aires. Le envidian su vida, su historia, sus equipos de fútbol. Sus músicos, escritores y cantantes. No me digan que no es cierto, yo los he escuchado decenas de veces. “Ésa sí que es una ciudad de verdad” o, como una vez le escuché a una profesora de mi universidad en Chile “allá sí que se hace periodismo”.

Ambas verdades muy discutibles, sobre todo por lo poco fundamentadas que resultan cuando uno pide una explicación más allá de la queja amarga de que Santiago no sería una ciudad “de verdad” o que en Chile el periodismo no existe. Creo que lo que muchas veces se envidia en Chile es, sobre todo, la idea de que Buenos Aires es una ciudad con nombre propio que se ha ganado un lugar en el mapa del mundo. Se envidia que un porteño en Turquía probablemente no tenga que explicar de dónde viene, mientras que un santiaguino sí.

Pero como siempre repite un amigo pródigo en dichos y refranes, “el pasto del lado siempre es más verde”, y lo cierto es que más argentinos de los que usted se imagina envidian Chile.

CHILE, PARAÍSO INVERSIONISTA

Siempre se están escuchando en los medios chilenos que tal o cual gran empresa, o que tal o cual gran inversor estaría por desembolsar X cantidad de millones en Chile, atraído por las oportunidades de inversión  que presenta el país.

Bueno, es importante que sepa que eso no está reservado únicamente a los peces gordos. Es cierto que son ellos los que se llevan siempre las mayores tajadas de la torta, pero también es cierto que muchos peces medianos y pequeños tienen un enorme océano en donde nadar y alimentarse.

Las oportunidades son muchas y sólo es cosa de saber en dónde buscar.

Mientras en Argentina las puertas de la inversión se cierran cada día más, muchos de los suscriptores de InversorGlobal de este lado de la cordillera nos preguntan diariamente cómo se puede hacer para invertir en Chile.

Preguntan desde Buenos Aires, Mendoza o San Luis. Desde Córdoba al Chaco. Desde Salta a Bariloche. Todos los días, sin falta, llega al menos una consulta respecto de qué pasos seguir para operar en Chile.

Cuando respondemos, no se imagina lo agradecida que queda la gente.

Por eso, cuando estoy en Santiago muchas veces me sorprende la poca cultura financiera de las personas en una ciudad que tal vez ofrece el más amplio abanico de la región para el inversionista individual. Para el que ahorró unos pesos y quiere hacer con esa plata algo más que destinarla al colchón o a esperar los intereses de un banco, lo cierto es que Santiago es una ubicación privilegiada.

Con una treintena de corredoras autorizadas, hay opciones de asesoría para todos los gustos. Desde los grandes canalizadores de la inversión institucional de los fondos internacionales y las AFP, como LarrainVial o Celfin, hasta corredoras que se preocupan más del inversor minorista, como Cruz del Sur, y que incluso ofrecen plataformas para comprar y vender acciones por uno mismo, como InvertirOnline.

De la misma forma, las comisiones varían con un perfil diferente para cada bolsillo.

Y aunque los chilenos no lo saben, son muchos quienes por todo el mundo ya cuentan con ello, con que este desarrollo se profundice. Incluso ya se está hablando del futuro, como cuando hace poco más de un mes el diario británico Financial Timespublicó que Chile en temas financieros había dejado de mirar a sus vecinos para buscar ejemplos en el resto del mundo.

Tras publicar un suplemento especial sobre los desafíos que enfrenta el país, a los pocos días el diario inglés sacó la nota Santiago apunta a transformarse en plataforma para la inversión global, reproducida en el diario La Tercera como Chile tiene planes de ser otro Luxemburgo:

      En lugar de simplemente ayudar a los inversores a tener acceso a América Latina desde el exterior con la ayuda de expertos chilenos, el país andino se está dirigiendo cada vez más a posicionarse como un trampolín atractivo para que los fondos fluyan y para hacer negocios en toda la región.

El brasileño Banco Itaú ha anunciado planes de lanzar un fondo cotizado, siguiendo las acciones chilenas -a finales de año si es posible- que dice que va a aumentar la liquidez.

El jefe de la Bolsa de Valores también dijo que quiere desarrollar una industria de ETF con el sector y los fondos de renta fija en el futuro.

“Chile podría ser el centro de lanzamiento de las inversiones globales, como Irlanda y Luxemburgo”, dijo un administrador de fondos en Santiago.

Y es eso lo que nos preguntan, por ejemplo, los argentinos. ¿De qué manera puedo comprar, a través de Chile, acciones en compañías de Estados Unidos? ¿Es posible comprar bonos de compañías latinoamericanas si abro una cuenta en una corredora chilena?

Nuestra respuesta es “sí, todo esto es posible”. Y se sorprenden. Y no entienden cómo los chilenos no sacan partido a estas oportunidades, optando en su mayoría –los que pueden, claro- por dejar los ahorros en una cuenta en el banco, esperando un interés mezquino cada mes y cada año, pero que no les vaya a dar ningún dolor de cabeza.

Quizás lo que envidia el chileno, en el fondo, es ese arrojo de los argentinos. Ese impulso a tomar el toro por las astas.

Por ejemplo, no se imagina la de dificultades que los argentinos están dispuestos a sortear con tal de acceder a este tipo de alternativas. Viajes, permisos, autorizaciones, cobros varios. Muchos “no” durante el camino. Todos pasos que un chileno, sólo por el hecho de ser residente en el país, ya tiene dados.

El desafío, en este sentido, es atreverse a dar el paso siguiente. Porque otros ya lo están haciendo.

PAJARITO NUEVO LA LLEVA

Como cada fin de año, se produce un recambio en las acciones que componen el IPSA, el índice de referencia de la Bolsa de Santiago. Aunque su inclusión en el índice obedece a un aspecto técnico no cualitativo como es el aumento en sus volúmenes operados, los analistas ya han comenzado a dar pistas sobre estas “nuevas” acciones.

Según dice El Mercurio en Mercado destaca las claves de las acciones que entrarían al IPSA, los “expertos estiman que gran parte de los títulos permitiría diversificar los portafolios para disminuir el riesgo, y habría atractivas nuevas apuestas en el sector retail”:

      A quince días de que se estrene la nueva composición del IPSA para 2013, los expertos ya valoran el posible ingreso al indicador de Cruz Blanca, Inversiones La Construcción (ILC), SM-SAAM, Hites y Forus, las cinco acciones que fueron consideradas en la segunda y última simulación del índice realizada por la Bolsa de Comercio.

      Los expertos advierten que, si se concreta su ingreso, el valor de los papeles subiría en el corto plazo debido a la demanda que harán de ellos los fondos de inversión que replican el indicador, por lo que recomiendan que, si se quiere tomar posición en ellos, esto se realice antes de fin de año.

Si bien (y esto hay que tenerlo muy claro) no todas son buenas apuestas para todo el correr de 2013, ya hay indicios de que podrían ser una linda jugada antes de finalizar este año.

Una especie de regalo de Navidad financiero, digamos.

Pero para eso hay que levantarse –o al menos levantar el teléfono- y preguntar. Ir a las corredoras, que le expliquen cómo operan. Sus costos, ventajas y desventajas. Los riesgos y oportunidades.

Porque ahí está la clave.

ALGUNOS COMENTARIOS ADICIONALES…

El tema, por trillado, no debe dejar de alertarnos o al menos llamarnos la atención. Porque cada día aparece una voz nueva hablando sobre el mismo.

Y haciendo caso a eso de que una imagen vale más que mil palabras, lo dejo con un recorte de la tapa de La Tercera de este miércoles:

Gráfico
Por supuesto que, acto seguido, la Cámara Chilena de la Construcción salió a decir que descartaba una burbuja y que todo se enmarcaba dentro de los fundamentos económicos de un país que crece a tasas aceleradas.

Pero claro, vaya y pregúntele al carnicero por el colesterol a ver qué le dice.

Que tenga un excelente fin de semana.

Felipe.


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