Las bondades de invertir a través de ETFs

Los Exchange Traded Funds, mejor conocidos por su acrónimo (ETF), han sido el surgimiento más importante en materia de ganancias para el inversor individual en los últimos años. Estos instrumentos han crecido de sustancialmente en popularidad y todo indica que van a seguir diseminándose durante los próximos años por la enorme demanda existente.

Los ETFs son un punto intermedio que busca converger entre las acciones individuales y los fondos de inversión. Su cartera está compuesta en base a una canasta de activos, que pueden ir desde bonos hasta acciones o commodities. Respecto al modus operandi de los ETF en los mercados, lo hacen de la misma forma que los papeles corporativos.

El mayor beneficio que ofrecen es la posibilidad de diversificar la cartera a bajo costo, un punto bisagra para reducir el riesgo de un portafolio. En ese sentido, la tendencia a la baja en sus precios se ve cada vez más asentada gracias a la ardua competencia que hay entre las diferentes empresas proveedoras.

El menú de alternativas que facilitan los ETF puede ser muy importante a la hora de llevar a cabo diferentes ideas de inversión. Es que estos instrumentos tienden a realizar todo tipo de apuestas en los mercados: por tipos de acciones, sectores económicos, regiones y países, materias primas, bonos y divisas, entre otros.

Incluso en el último tiempo ha ido escalando la oferta de estos instrumentos de tipo activa, es decir, aquellos fondos que administran su porfolio a través de apuestas altamente dinámicas.

En una gran cantidad de situaciones no sólo logran facilitar la operatoria. Es que pueden ser el único camino posible en la tierra de las acciones para establecer una determinada estrategia de inversión.

Si se quiere invertir en oro, en acciones de China o en bonos de países emergentes, los ETFs son la mejor alternativa. Es que abordando otras alternativas, éstas resultarían poco viables debido a las grandes cifras de capital que se requerirían para hacerlo directamente.

Respecto a los plazos de inversión, los ETF son utilizados por inversores pasivos de largo plazo como también por operadores más activos y dinámicos, que encuentran grandes bondades en el alto grado de liquidez que tienen estos instrumentos.

En ese sentido, se ha incrementado también la oferta de ETFs apalancados o inversos, que son muy buscados por los especuladores. En el caso de los primeros, pueden brindar el doble o hasta el triple del retorno diario de un índice determinado, lo que implica una mayor posibilidad de ganancias o pérdidas en un breve lapso de tiempo.

Y los ETFs inversos, que suben cuando baja el índice en cuestión, también han ganado popularidad. Si uno busca una sinergia entre ambos tipos de ETFs, en los últimos años surgió una nueva versión combinada de ambos: los inversos apalancados, que suben el doble o el triple de lo que pueda caer un indicador durante el día.

De todas formas, debe saber que estos instrumentos son más riesgosos que los ETF ordinarios, por lo que debe cerciorarse del comportamiento de éstos antes de comprarlos. Empero, para los más versados, sin duda los ETFs pueden ser una herramienta valiosa y efectiva para impulsar los retornos y lograr operar con una cuota mayor de flexibilidad.

Más allá de esto, ya sea cualquier variedad la que elija, comparten la misma ventaja: diversificación a bajo costo, amplia variedad de activos, posibilidad de apalancarse y apostar a mercados bajistas.

Los ETF sin duda han revolucionado el mercado para los inversores. No obstante, el surgimiento de instrumentos cada vez más complejos obliga a contar con un adecuado nivel de conocimiento e información antes de aventurarse en su operatoria.

En ese sentido, lo invitamos a conocer el Programa Acelerado para Invertir como un Experto de InversorGlobal, donde podrá aprender a operar no solo ETFs, sino que adquirirá conocimientos para moverse en todas las aguas.

Fuente: Sala de Inversión

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