Todo lo que debe saber para invertir en oro

Si uno busca aquellos activos que tuvieron la mejor performance en la última década, seguramente encontrará al oro entre ellos. No es casualidad que su rally empezara justo en 2002, año en el que comenzó la tendencia bajista de la tasa de interés, articulada por la Reserva Federal.

Este punto de partida se dio por el miedo del Gobierno estadounidense a que el atentado del 11 de septiembre a las Torres Gemelas pudiera frenar la economía. Es que en tiempos que de guerras y terrorismo la gente tiende a no transitar mucho por las calles, a consumir menos. La paranoia se adueña de sus emociones.

En ese escenario fue que Alan Greenspan -presidente de la Reserva Federal en aquel entonces- profundizó su política de tasas bajas. Pero este espejismo de prosperidad duró hasta 2007, cuando la burbuja inmobiliaria se volvió incontrolable. El ex titular de la entidad monetaria de Estados Unidos se caracterizó por instaurar políticas de relajación que estimularon la economía, pero a ritmos tan vertiginosos que se volvieron insostenibles.

Qué esperar para el período 2012-2013

El oro ha sido un lugar de refugio dentro del mercado en estos tiempos, donde se vio una economía estadounidense inundada de dólares a través de tres paquetes de estímulo monetario y una coyuntura global llena de dificultades. Hablamos de la crisis de la Eurozona, los conflictos en Medio Oriente y el tropiezo fiscal de Estados Unidos. Es que la primera economía del mundo tuvo que emitir para tapar los baches generados por el desempleo, por la ralentización de su PBI y por el crash financiero de 2008.

En este contexto, el oro y los activos relacionados a él han tenido apreciaciones de capital de tres dígitos. Un ejemplo es el ETF GLD (replica el comportamiento del metal), que sólo en ocho años había alcanzado una capitalización de 74 mil millones de dólares, impulsado principalmente por una suba agresiva de 300% en el precio del oro.

“Pensar que en algún momento fue utópico presagiar una onza de 1.000 dólares y hoy los analistas estiman que podría tocar los 2.000 dólares”, sostiene Roland Head, columnista de The Motley Fool. Head menciona que esta premisa la sostienen varios analistas, pero que recién podría verse en 2013. Entre los factores que podrían llevar la onza a este precio récord incluye tres variables: el QE3, el propio juego de oferta y demanda del metal amarillo y el sentimiento más fuerte del ser humano, el miedo. Es que cuando el cielo se oscurece para la economía global, los inversores tienden a refugiarse en oro para preservar el valor de sus ahorros.

En ese sentido, si quieres conocer más sobre la performance de la última década de este metal y además ver alternativas de inversión para posicionarte frente a un rally que podría llegar a tocar los 2 mil dólares la onza, te invitamos a leer Siguiendo el camino amarillo: Todo lo que hay que saber para invertir en oro, la nota de tapa de InversorGlobal de agosto.

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