Cuando usted gana 4, nosotros ganamos 40

Si la volatilidad de los mercados le pega duro a algo, es siempre a sus fondos jubilatorios.

Cuando el mercado baja, sus fondos previsionales lo siguen en la caída. Con esto se pierde parte del dinero de su jubilación, y luego hay que comenzar de nuevo para tratar de recuperar el terreno perdido.

Sobre todo, porque uno de jubila a una fecha determinada, lo que convierte a la batalla por la rentabilización un poco en una carrera contra el tiempo.

Pero, ¿a quién NO le pega? Al negocio de quienes los administran.

Esta semana las Administradoras de Fondos de Pensiones informaron a la Superintendencia de Valores y Seguros, el organismo encargado de controlar el buen funcionamiento del mercado financiero chileno, sus resultados de ganancias para el tercer trimestre de 2012.

Y las cifras son sorprendentes.

Veamos lo que publicó La Tercera al respecto:

“En los nueve primeros meses del año, las AFP acumulan ganancias por $ 209.367 millones (unos USD 441,7 millones), lo que implica un aumento de 47,4% respecto del ejercicio de 2011, cuando alcanzaron los $ 142.063 millones (USD 299,9 millones).

“Según los análisis informados por las Administradoras, las mayores utilidades se sustentan en el incremento de la rentabilidad del encaje. Lo que se refleja al comparar la rentabilidad nominal promedio ponderada de los fondos de pensiones, que alcanzó 4,3% al tercer trimestre de 2012, respecto de la pérdida del encaje de 3,3% en igual período de 2011.

“Otro factor que influyó en los resultados fue el aumento del ingreso por comisiones, producto de que los cotizantes tendrían mayores rentas, lo que automáticamente aumenta la recaudación, ya que son proporcionales al sueldo.”

Según una nota de El Mostrador, a septiembre de este año las AFP manejaban USD 159.190 millones. Casi 160 mil millones de dólares que pertenecen a los casi 9 millones de chilenos afiliados al sistema de capitalización privada.

gráfico

Volviendo a las ganancias, si miramos un poco más, específicamente a los tres meses que van de julio a septiembre, las AFP chilenas ganaron $ 55.475 millones. Si en el mismo periodo de hace un año ganaron $ 16.383 millones, esto se traduce como un aumento en su rentabilidad de… ¡238,6%!

Ahora vaya y anote cuánto le subieron el sueldo desde el último año. O si es independiente, cuánto aumentaron sus ganancias con su pyme o negocio propio.
Si el aumento fue siquiera cercano a 238,6%, no tengo nada más que decir. De hecho, le pediría que me escriba a framirez@igdigital.com y me cuente cómo lo hace.

Pero las AFP lo consiguieron. En su caso, como dice La Tercera, esto se debió a factores como el “aumento del ingreso por comisiones, producto de que los cotizantes tendrían mayores rentas, lo que automáticamente aumenta la recaudación”.

Negocio redondo: a los trabajadores le suben el sueldo y las AFP ganan más.
¿Pero esto se refleja en la rentabilidad que le suman a las cuentas jubilatorias?
Bueno, más o menos.

Como vimos hace unos días en la columna Los grandes negocios que usted se pierde por ver tele, los distintos multifondos que las administradoras ofrecen como alternativas para sus afiliados rentaron en los primeros nueve meses del año entre 3,3% y 4%.

Sí. El negocio de las AFP mejoró en un 40% entre 2011 y 2012, pero la rentabilidad de los fondos administrados subió, cuando mucho, un 4% en los tres primeros trimestres del año.

¿Hay alguna forma de saltar este cerco, de estar un poco más cerca del 40 que del 4? Sí, hay un camino, y tiene mucho que ver con saber aprovechar la segunda nota que quiero comentarle hoy.

SACANDO PARTIDO AL DESARROLLO FINANCIERO

Hace un par de días la prensa chilena también contó que el país había subido del puesto 31 al 29 en el ranking de desarrollo financiero que cada año elabora el World Economic Forum, siendo la nación mejor ubicada dentro de América Latina.

La nota de El Mercurio lo cuenta así:

“En comparación con el registro internacional de 2011, nuestro país avanzó dos lugares hasta el puesto 29, una performance superior al resto de los exponentes regionales como Brasil (32) -que en la medición pasada lideraba en Latinoamérica-, Panamá (36) y Perú (41). Además, se encuentra sobre algunos miembros de la Zona Euro, como Italia.

“Este índice mide qué tan accesible es el sistema financiero de un país tomando siete pilares de medición, tales como el acceso de la población a servicios bancarios; desarrollo de mercados; estabilidad de sistema financiero, de la banca y regulación, entre otros.”

A la hora de mirar los números finos, entre los siete ítems evaluados Chile encuentra su lugar más alto en “Estabilidad Financiera”, ubicándose en el puesto número 7. Chile es un país que no ha sufrido una crisis financiera grave desde la crisis de la deuda que afectó a América Latina a comienzos de los años 80 y se entiende perfectamente que los mercados globales valoren positivamente este hecho.

Entonces, los grandes inversores sacan partido y obtienen, periódicamente, grandes rentabilidades.

Pero al mismo tiempo que Chile está séptimo en Estabilidad Financiera, se encuentra en el lugar número 30 en Acceso Financiero, justo en la mitad de la tabla.

Verá, en países como Estados Unidos, el ciudadano común tiende a volcar sus ahorros al sistema financiero. Abrir una cuenta no es complicado y los corredores de Bolsa están constantemente llamando y enviando publicidad a los hogares ofreciendo sus servicios. Muchos estadounidenses manejan sus ahorros desde la comodidad de su hogar, cada fin de semana o al finalizar la jornada laboral. Compran y venden acciones -pequeños montos, nada del otro mundo-, y muchas veces logran sumarle un par de puntos a sus ahorros, rentabilizando a través del sistema.

Con esto, al menos, se guarda el dinero de la pérdida de valor generada por la inflación.

Pero Chile figura en el lugar número 30 del ranking en el ítem de Acceso Financiero.

Y la verdad es que, a la hora de comparar ambos mercados no hay tanta diferencia en el fondo. En Chile es perfectamente factible abrir una cuenta en una Sociedad de Bolsa y operar en la compra y venta de acciones desde la comodidad del hogar, con bajos costos por comisiones.

La diferencia está en las formas, en la información. Porque el chileno no es bombardeado por publicidad en este sentido ni es llamado constantemente a que participe en el mercado de manera individual, para que abra una cuenta y opere de manera independiente.

Y el problema es que si no lo hace, si sigue guardando sus ahorros debajo del colchón o dejándolos en el banco por un interés risible, lo cierto es que está perdiendo plata.

Mire a la derecha, el banner que dice “El dato”: Bolsa local estaría posicionándose para terminar el año con fuerza.

Lo invito a leer esa nota.

Y luego, a pensar en qué hacer para no quedarse fuera.

Buen fin de semana,

Felipe.

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