Con el 2D en la mira

El 8N (último cacerolazo multitudinario), el 7D (jornada clave para el Grupo Clarín) y ahora el 2D… Esta suerte de herramienta nemotécnica permite imponer una fecha en la agenda, al punto de volverla icónica y lograr un mejor marketing, a través de los medios tradicionales y de la web. El día y el mes: así recordamos eventos catastróficos como el atentado a las Torres Gemelas (11S) y el de Madrid (11M). Por medio de este reduccionismo “marketinero”, la información rápidamente se viraliza a través de Facebook y Twitter.

Sin embargo, en Argentina nos estamos acostumbrando a utilizar este sistema no para recordar hechos que merecen permanecer en nuestra memoria, sino para anticipar eventos que en algunos casos se presentan como apocalípticos. 

Pasado el 8N y dejando el análisis del 7D para los expertos en medios y libertad de expresión, hay otra fecha que nos preocupa: el 2D. De acuerdo con la Corte de Apelaciones de Nueva York, ése es el plazo para que el país enfrente el pago a los fondos buitre. Para ello, la Justica estadunidense se basó en el principio de no discriminación, que decreta pagarles como al resto de los tenedores de bonos. La fecha no es aleatoria, pues ese día se erogarán USD 85 millones para el título Global 2017.

De los más de USD 6.000 millones que hay en manos de los llamados holdouts, más de USD 1.330 millones tienen sentencia en los tribunales de Nueva York, donde el juez Thomas Griesa se erigió como uno de los molinos de viento, contra los cuales este “quijoteano” Gobierno debe pelear. 

El economista Miguel Kiguel reconoció la importancia del 2D en declaraciones a Radio El Mundo: “El día complicado va a ser el 2 de diciembre, que va a ser el día que la Argentina va a tener que girar el dinero para pagar los bonos, y la Justicia dictaminará cómo se distribuye el dinero, (…) estamos en una situación en la que pocos países han estado”, sostuvo. En este mismo sentido, el economista le recomendó al Gobierno “replantear el canje”, abrirlo “para los holdouts y demostrar tratamiento igualitario, y de esta manera demostrar buena voluntad”.

El día que se conoció que la Corte de Apelaciones de Nueva York confirmaba el fallo de Griesa a favor de los fondos buitre, los bonos se derrumbaron y el riesgo país se disparó. A continuación, las calificadoras de riesgo también hicieron lo suyo con la nota soberana. No hay que ser un premio Nobel de Economía para poder anticipar que si no se llega a un buen entendimiento antes del 2D, el mercado nos lo hará sentir. 

No obstante, el dos de diciembre se encuentra muy lejano si pensamos que este viernes el Gobierno deberá presentar ante la Justicia de Estados Unidos su plan de acción, una suerte de Carta Gantt de cómo se realizarán los pagos o qué soluciones se presentarán. 

De acuerdo con la nota de El Cronista, el Ejecutivo tiene una estrategia legal en mente:

“El Gobierno se juega todo a los argumentos que presentarán esta semana ante Griesa el denominado Grupo de Bonholders (tenedores de bonos), integrado por los 15 principales fondos de inversión que entraron a los canjes de deuda y los representantes del sistema financiero estadounidense, como el Clearing System y la Asociación que nuclea a los bancos fiduciarios (trustees) de EE.UU.. A ellos se sumará, claro, el Bank of New York (BONY), que funciona como fiduciario de los pagos de la deuda de la Argentina en los Estados Unidos.

“La apuesta de la administración de Cristina Fernández de Kirchner pasa por lograr que los argumentos de bancos y bonistas que entraron a los canjes de 2005 y 2010 que podrían verse potencialmente damnificados por la aplicación de la cláusula de Pari Passu (igualdad en el tratamiento a todos los acreedores) logren disuadir al magistrado, en vista de su impacto sobre el sistema financiero estadounidense y sobre el resto de tenedores de bonos que aceptaron la propuesta argentina años atrás, de su fallo original. 

“Tras conocerse el fallo del viernes, el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, destacó que Griesa no hizo lugar al pedido de uno de los fondos buitres (NML) de resolver de forma inmediata la orden. Y subrayó la importancia del mantenimiento de la suspensión de todas las medidas: el juez Griesa confirmó que sigue vigente el status quo y la suspensión de la medida, hasta tanto se resuelva definitivamente la cuestión, afirmó.”

La otra cara de la moneda

Sin embargo, existe una lectura optimista que los medios no han sacado a relucir. Si bien en el mencionado fallo se reconoció un trato discriminatorio entre el 93% de los acreedores que entraron a los canjes y el 7% restante, no se estableció un monto a cancelar ni la forma en la que se haría. Este punto lo plantea el economista de Econométrica, Ramiro Castiñeira, en un informe titulado “El fallo judicial puede terminar a favor de la Argentina”.

gráfico
La deuda litigada representa un 18% del default con legislación estadounidense. En su informe, el economista analiza qué sucedería si la forma en la que se les pagó a los bonistas que aceptaron los canjes se extendiera a los fondos buitre: 

“El juez sentenció ‘igual trato’ para todos. Es aquí donde se esconde la posibilidad de que el juez finalmente decida que la forma de pago sea la misma que para quienes aceptaron el canje en su momento.

“De ser así, Argentina estaría encaminada para salir del default, ante un juez que obliga a Argentina a pagar a quienes no entraron al canje en su momento, pero también obliga a la parte querellante a aceptar la forma de pago que Argentina ya les ofreció en 2005 y 2010, y que aceptó el 93% de manera voluntaria. 

“Ahora bien, si el juez dictaminara extender el canje a todos los acreedores para este caso en particular, entonces Argentina tendría que emitir un total de USD 446 millones entre Bono descuento y Global 2017, esto a cambio de los USD 704 millones de títulos en default que dispone el fondo litigante. No se reconocen los intereses devengados no pagados de los bonos en default, como a ninguno que entró al canje. También se sumarían la entrega de los Bonos PBI.

“Dado que el fallo marca jurisprudencia para el resto de la deuda en default, si se extendiera el dictamen de extender la oferta argentina a todos los acreedores, el Gobierno tendría que emitir USD 4.200 millones, a cambio de los USD 6.600 millones de capital hoy en default. La quita sobre el capital sería del 36,7%, y si se consideran los intereses no pagados acumulados, la quita alcanzaría el 66,4%.”

El tema es complejo, porque si la Justicia estadounidense finalmente no aceptara los argumentos criollos, todos los bonistas que entraron en los canjes de 2005 y 2010 estarían en condiciones de reclamar por el hecho de que les pagaron menos que a los buitres por un mismo papel. 

Las cartas están jugadas. A prepararse para el 2D y a prestar mucha atención a lo que sucederá este viernes. Independientemente del resultado, va a ser importante la forma en la que el Gobierno lo lleve adelante. Deuda pendiente con el Club de París por más de USD 7.000 millones, riesgo país sólo inferior al griego, y juicios con bonistas en Nueva York y con empresas estadounidenses ante el Ciadi (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversión) no parecen ser la mejor receta para reinsertarnos en el mundo.  

Mientras tanto, la inversión extranjera sigue a temperaturas bajo cero…

Un saludo,

Ignacio.

Deja tu respuesta