Tips para invertir exitosamente en empresas privadas

Cuando uno piensa en invertir en empresas, lo primero que se viene a la mente son las empresas que cotizan en el mercado secundario o público, donde se transan los papeles de aquellas compañías que hicieron una oferta pública para inversores. Por ejemplo, en el Merval y sus sub-paneles.

Pero la realidad no es toda así, ya que en el mercado privado de empresas también se presentan alternativas, que incluso en algunos casos pueden presentar rendimientos mucho más atractivos que la media pública.

Las empresas privadas que recién empiezan tienden a necesitar grandes inyecciones de capital, lo cual abre la puerta para que aquellos que estén interesados en este mercado puedan ser parte del mismo. Esto se suma a que estas empresas semilla tienden a tener problemas para obtener financiamiento por otro medio que no sea la ronda de capitalización, ya que en otro caso deberían pagar costos de fondeo poco rentables.

Cuando una empresa chica sale a buscar capital, tienden a haber distintas maneras a partir de las cuales lo hace. Puede ser a partir de inversores ángeles, que se acercan directamente a los fundadores de la empresa para ofrecerle capitalización con la condición de obtener una determinada renta en un determinado plazo. Si no también se puede acceder a través de empresas de venture capital, que actúan como una suerte de intermediario entre el capitalista y proyectos de inversión.

En ese sentido, se pueden apreciar distintos tipos de empresas privadas:

Start-ups: este tipo de empresas tienden a ser las más riesgosas porque son aquellas que tienen escaso capital, no poseen un track record y su modelo de negocios tiende a no existir todavía. Según un estudio de la National Business Incubation Association de Estados Unidos, cuatro de cinco start-ups han fallado en los últimos cinco años en ese país. Invertir en este tipo de empresas sin dudas es una moneda de dos caras totalmente diferentes. Por un lado, puede estar invirtiendo en empresas como Amazon o Google o quizás pueda estar haciéndolo en una que le haga perder su capital en poco tiempo.

Empresas con adquisiciones de capital de segundo nivel: este grupo de empresas privadas está comprendido por compañías que ya tuvieron su primera inyección de capital previamente y que ahora salen en busca de una segunda ronda para ampliarse. Si bien este tipo de empresas son menos riesgosas que un start-up, su inversión vendrá en segundo plano a nivel jerárquico detrás de aquellos que participaron de la primera ronda.

Empresas con turnaround: esta categoría incluye empresas que tienen buenos flujos de caja, buenos fundamentales y un modelo exitoso de negocios. Pero que tienen una particularidad: un mal management. Un turnaround, es decir, una continuidad entre buenos líderes y flujos de liquidez interesantes podría dar buenos rendimientos.

En ese sentido, invertir en empresas privadas ofrece amplias oportunidades. Usted decidirá cuál le atrae más. 

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