México en la apertura de un nuevo día

Durante más de 10 años Brasil fue la estrella indiscutida de América Latina a la hora de hablar de inversiones. Desde que Morgan Stanley acuñara la sigla BRIC (Brasil, Rusia, India y China) para referirse a las que deberían ser las grandes economías del futuro, Brasil estuvo en boca de todos y en los bolsillos de muchos.

Pero con un crecimiento desacelerado producto del enfriamiento de la demanda de sus commodities, México está creciendo el doble de rápido y, en ese sentido, no es de extrañar que los analistas y los inversores  estén observando este país más de cerca.

Como decía hace un par de semanas un comentario de la revista inglesa Money Week, “muchos daban a México por perdido como poco más que un puesto fronterizo violento junto a Estados Unidos”.

En el sentido de la mejora, un cambio positivo sería que el sector industrial se está tornando cada vez más competitivo. El sector revivió luego de que México se uniera al Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio en los años 90, el NAFTA. La disminución de los aranceles aduaneros, sumado a la depreciación del peso, impulsó la llamada industria de las “maquilas” en el norte el país, donde las empresas estadounidenses se instalaban al sur de su frontera  para bajar los costos de producción.

Y ahora las inversiones tecnológicas y aeroespaciales están aumentando, mientras que los costos laborales en alza en China hacen que México sea un país más atractivo por la cercanía con la principal economía del mundo.

Según cuenta Money Week:

“Siguiendo cifras del HSBC, en 2000 el trabajador chino promedio ganaba USD 0,35 la hora, mientras que el mexicano, USD 1,72, dice Edward Luce en el FT. Ahora, las cifras respectivas son USD 1,63 y USD 2,11, con lo que muy pronto México va a tener los costos laborales más bajos. Además, como resultado del boom industrial, la inmigración ilegal a Estados Unidos ha estado cayendo por varios años. 

“La industria mexicana continúa ganando participación en el mercado en Estados Unidos, señala Morgan Stanley. Las exportaciones industriales y la producción están a niveles récord, mientras que la demanda local también es sólida. La inflación y las finanzas públicas están bajo control, mientras que es alentador el hecho de que el nuevo Gobierno haya prometido ‘continuar por el camino hacia la reforma para fomentar la oferta perseguida por el gobierno anterior, dice Economist.com.”

Ahora, varias reformas al mercado laboral apuntan a una mejora en la competitividad del país. Siempre y cuando estas reformas no atenten contra el bienestar de la población –algo que de paso puede alimentar conflictividad social-, México podría hacerse aún más atractivo.

Es cierto que para el inversor individual es muy difícil poder entrar a mercados lejanos, sobre todo cuando las inversiones parecen quedar para los peces gordos y los grandes bancos de inversión, pero siempre es posible encontrar alternativas.

En este sentido, a los suscriptores a la revista InversorGlobal los invito a estar atentos a nuestra edición de noviembre, ya que contamos en detalle sobre un instrumento a través del cual es posible posicionarse en este “Nuevo México”.

Saludos,

Felipe.

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