Los grandes negocios que usted se pierde por ver tele

Todo el mundo habla de las elecciones municipales. Que la Alianza perdió alcaldías emblemáticas, que la Concertación quedó mejor posicionada para las presidenciales del año que viene. Que Golborne, que Allamand, que Piñera, que Bachelet.

Lo cierto es que quienes fueron a votar se expresaron con claridad, y muchos alcaldes tendrán que dejar sus cómodos sillones edilicios y salir a buscar un trabajo que sirva para parar la olla al menos durante los próximos cuatro años.

Más allá de ganadores y perdedores, la gran noticia fue que muchos más que quienes fueron a votar, no lo hicieron. Con el 95% de las mesas escrutadas, un 56,9% de la población habilitada para votar decidió quedarse en sus casas o hacer otra cosa en vez de ir a su local de votación. ¿Y eso por qué? Porque las municipales no importan tanto como las presidenciales. Porque no había candidatos que convencieran. Porque tendemos a dejar para mañana lo que podemos hacer hoy… en fin. Para eso están las decenas de columnas de análisis político que pueden leerse en cualquier medio impreso o digital del país.

Por mi parte quiero hablarle de otra cosa. Porque en los últimos dos días, revisando la prensa, me encontré con dos notas que me llamaron especialmente la atención.

La primera, “La estrategia de Credit Suisse para conquistar a los 42 mil chilenos con más de US$ 1 millón para invertir“, del diario digital El Mostrador, cuenta la visita relámpago que llevó a Santiago a un alto ejecutivo del banco suizo Credit Suisse:

“Michael O’Sullivan es lo que algunos consideran un “nerd” de las finanzas. Doctor en Filosofía de la Universidad de Oxford, Rhode Scholar y ex profesor de finanzas de la Universidad de Princeton. El ejecutivo de Credit Suisse actualmente es jefe de estrategia global de inversión y jefe de estudios temáticos para el banco. Su trabajo es aconsejar a clientes de alto patrimonio cómo invertir sus fortunas.

“Y a eso vino especialmente la semana pasada en un viaje relámpago. Vive en Paris, pero trabaja entre Zurich y Londres. Su viaje incluyó reuniones privadas con los Family Offices e inversionistas institucionales más poderosos de Chile.”

Durante los pocos días que estuvo en Santiago, el ejecutivo se enfocó en seducir al selecto grupo de chilenos que cuentan con más de USD 1 millón para invertir. Se trata de nuevas fortunas y otras  de viejo cuño, que el banco ha identificado como potenciales clientes para manejar su dinero. Si bien antiguamente las grandes fortunas latinoamericanas solían refugiar sus caudales en los bancos europeos, ahora la situación ha cambiado, y los nuevos ricos chilenos, brasileños o mexicanos prefieren dejar el dinero en casa, en los bancos locales.

Entonces, siguiendo el dicho, si la montaña no va a Mahoma, es Mahoma quien va hacia la montaña. Y los grandes bancos europeos, deseosos de captar a las nuevas fortunas, están viniendo ellos a América Latina en busca del Tesoro.

Es así como, según cuenta El Mostrador, O’Sullivan vino a presentar el concepto de “Megatendencias”:

“Está relacionado con una visión de largo plazo que explica los grandes cambios que ocurrirán en nuestra sociedad en el futuro y cómo esto presenta grandes oportunidades para invertir. Lo más importante según él es la urbanización de los mercados emergentes y la crisis de deuda de los mercados desarrollados.”

Todo muy bien, ¿no? El problema es que O’Sullivan no se lo vino a presentar a usted, y probablemente tampoco a nadie que usted conozca. Es probable que usted se esté enterando de todo esto recién ahora que se lo estoy contando. Como dice la nota en su titular, la visita de O’Sullivan estuvo pensada “para los 42 mil chilenos que tienen más de USD 1 millón para invertir”.

Para nadie más.

La verdad es que no es demasiada gente en un país con 17 millones de habitantes. Para que se haga una idea, si los juntáramos a todos, llenarían poco más de la mitad del Estadio Nacional.

Imagínese un partido de Chile con el Nacional hasta la mitad. ¿Aburrido, no?

Entonces, ¿de qué manera algún chileno perteneciente al resto de los 16.958.000 habitantes del país se puede enterar de conceptos como las “megatendencias”?

Y, más importante aún, ver si es posible aprovecharlas.

La única forma es estando atento, ser preguntón, busquilla, despierto. Menos tele y más diarios internacionales. Hoy internet nos provee una gran oportunidad de acceso a la información, como nunca antes en la historia. Como escribí en la columna del sábado, “Deje de esperar por el futuro esplendor“, acá no estamos para esconder ningún secreto, y es ésta la forma en la que trabajamos desde InversorGlobal. Estamos atentos, somos preguntones, busquillas. Tratamos de estar lo más despiertos posible.

Rentabilidad de las AFP, ¿es para celebrar?

Por ejemplo, también leí (esta vez en La Tercera) que la rentabilidad el fondo más riesgoso de las AFP había dado este año un resultado positivo de 4%:

Fondo A de las AFP renta 4% en el año y registra mayor alza desde 2010

“En línea con la recuperación de los mercados internacionales, los fondos más riesgosos de las AFP continúan con retornos positivos por segundo mes consecutivo en octubre.

“Es así como el fondo A -el más riesgoso del sistema por su mayor exposición a la renta variable- da cuenta de un avance de 0,83% en el mes, según cifras de la Superintendencia de Pensiones al 24 de octubre. De esta manera, durante 2012 acumula un incremento de 4%. Se trata de la mayor alza para el período en dos años, desde que en los 10 primeros meses de 2010 anotó un aumento de 11,7%:

“En tanto, el fondo B muestra una expansión de 0,7% en el mes. Asimismo, en el año acumula una rentabilidad de 3,41%. Al igual que el fondo A, es su mayor alza en dos años, desde que entre enero y octubre de 2010 rentara 11%, en medio de la recuperación de la crisis en EEUU iniciada en septiembre de 2008.

“En la misma línea, el fondo C -considerado de riesgo intermedio- anota una rentabilidad de 0,67% en los primeros 24 días de octubre, para alcanzar en lo que va de 2012, un incremento de 3,7%. También es el mayor aumento en dos años, desde que a octubre de 2010 subiera 9%.

(…)

“En cuanto a los fondos más conservadores, por su mayor exposición a la renta fija, estos dan cuenta de leves ganancias. El D sube 0,4% en el décimo mes, con un alza de 3,5% en el año, mientras que el E evidencia un aumento marginal de 0,02%. En 2012 escala 3,3%.”

Muy buenas noticias. Si a comienzos del año usted tenía 1.000 pesos para su jubilación, de haber estado en el fondo A hoy tiene 1.040 pesos. En el B, 1.034; en el C, 1.037; en el D, 1.035; y en el E, 1.033.

Si no está familiarizado con el término, cuando la nota dice “mayor exposición a la renta variable”, esto significa que su AFP está usando el dinero de su jubilación para comprar acciones, que son más riesgosas, en vez de bonos, que como inversión son más seguros pero dan menos plata.

El problema es que no lo está haciendo muy bien que digamos.

Si vemos el principal índice de acciones de la Bolsa de Santiago, el IPSA, vemos que en lo que va del año ha rentado un 1,91%. Entonces, si el fondo A de las AFP ganó 4% es una muy buena noticia.

Es algo para celebrar.

Por supuesto, es para celebrar si usted es de esas personas que celebran cuando su equipo empata o, en su defecto, pierde por poco. Hace poco los medios dijeron, cuando Chile perdió con Argentina en casa por las Eliminatorias al Mundial, que había que rescatar la entrega, que aunque se había perdido, el equipo había jugado bien.

¿Cuántos puntos sumó por entrega?

Es duro, pero cierto: sumó 0 puntos.

Bueno, esto es parecido. La Tercera celebra que el fondo A, que invierte en acciones, haya rentado un 4% en lo que va del año. ¿Pero sabe usted cuánto ha rentado en lo que va del año el índice Standard & Poor’s 500, el “IPSA de Estados Unidos”?

¡12,27%!

gráfico

Esto es tres veces más que lo ganado por el fondo más riesgoso de las AFP. Y acá no hay truco. No hay que ser un estratega muy sofisticado para apostarle al S&P 500.

Existe un instrumento que replica exactamente el comportamiento del índice, y que paga de acuerdo a sus movimientos. Es cosa de abrir una cuenta en la Bolsa, poner la plata, dar la orden de compra y listo.

La gente de las AFP sabe eso.

El tema es que usted también lo sepa.

Les deseo una buena semana.

Felipe.

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