El camino sin salida de los plazos fijos

Federico Tessore

No está fácil invertir en la Argentina hoy. Estamos ante un escenario con tasas de interés negativas y un Gobierno que se dedica a prohibir todo. Por lo tanto, las alternativas rentables son difíciles de conseguir.

 Más allá de eso y antes de entrar en el tema de fondo de esta nota, pensemos que este es un buen problema para tener.

 ¿Qué quiero decir con esto? Bueno, si estamos hablando de invertir, estamos hablando de excedentes. Y si tiene excedentes, quiere decir que algo bien hizo. Así que antes de deprimirse, ¡Ánimo! ¡No saber en qué invertir es un lindo problema para tener!

 Luego de este influjo de optimismo… volvamos a lo que nos ocupa hoy. ¿En qué invertir para proteger sus ahorros?

 El problema es simple. Si uno se queda con los pesos en su bolsillo, la inflación argentina que ronda el 25% anual perforará el poder de compra de su dinero. Si no invierte ese dinero, luego de un año, podrá comprar en el mejor de los casos un 75% de lo que podía comprar un año atrás.

 Por lo tanto, para “no perder” el ahorrista tendría que lograr como mínimo una rentabilidad del 25% anual en la inversión que realice. Una tarea nada fácil por cierto. Ante este problema, muchos inversores optan por el “mal menor” y eligen los plazos  fijos para por lo menos no perder tanto. El diario La Nación relataba este tema de la siguiente manera el domingo pasado:

 “Envalentonado por la falta de retadores, el plazo fijo vuelve a subir al ring de las inversiones; pero su ascenso no se debe tanto a una mejora de sus golpes como a las dificultades por las que atraviesa el gran peso pesado de la economía: el dólar. Así, los depósitos en plazos fijos aumentaron en lo que va del año 53%, respecto de igual periodo de 2011.

 “Dentro de los plazos fijos, los de depósitos mayores a un millón de pesos crecieron 70%, mientras que los menores a esa suma aumentaron 30 por ciento. En el nivel general, esta alternativa creció más que las cuentas corrientes y las cajas de ahorro (ambas crecieron 30%, por debajo del promedio de los plazos fijos).

 “Las tasas de interés que pagan los bancos aumentaron un poco en los últimos meses, pero no son la panacea para el depositante. Para menos de un millón de pesos oscila entre 11 y 14%, mientras que para el mayor de un millón está en 15% (hace 60 días estaba en 12 por ciento). “Hay gente que mantiene el plazo fijo porque las tasas se recuperaron un poco, pero aún siguen siendo negativas”, comenta un analista de bancos que prefiere no ser mencionado.”

 Si bien como menciona la nota las tasas subieron un poco, aún no alcanzan para superar a la inflación. Si por ejemplo un inversor logra una tasa de un 12% y suponemos que la inflación anual estará en el 25%, este inversor estará perdieron aproximadamente un 13% anual de su inversión.

 Ante este panorama, ¿por qué muchos inversores argentinos optan por este camino?

 Bueno, no hay que ser muy imaginativo para encontrar la respuesta: ¡Porque no encontraron otra alternativa!

 “¿Pero qué pasa con los inmuebles, el tradicional refugio de los argentinos?”, me preguntará un lector un tanto desprevenido. O qué pasa con la venta de autos, que andaba tan bien durante los últimos meses. Bueno, el diario Perfil también se ocupó de este tema el domingo pasado:

 “La venta de propiedades presentó una fuerte baja en los últimos meses. Tan sólo en Capital Federal, el número de operaciones retrocedió 35%, el derrumbe más importante desde hace tres años, según los datos del Colegio de Escribanos de la Ciudad, mientras que en todo el país, la actividad de la construcción retrocedió en agosto 8,1% en la serie desestacionalizada con respecto a julio pasado.

 “Por otra parte, el patentamiento de automóviles registró en septiembre una pronunciada caída del 23,9%, con un retroceso del 16%, en comparación con agosto de este año de acuerdo con la información difundida por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la Argentina (Acara).”

 No se puede comprar dólares. El inversor que logra comprar oro es una excepción. No se puede invertir en el exterior. Las propiedades no dejan de bajar y la oferta es escasa para el que quiere comprar en pesos. El boom de los autos sufre por la pérdida de confianza generalizada. Y a pesar de todo  esto, el Gobierno emite nuevo dinero a un ritmo del 40% anual.

 Bueno, dijimos “no se puede comprar dólares ni tampoco oro”. Ahora,  entre nosotros, pongámonos de acuerdo que esto no es totalmente cierto…

 Algunos inversores, los más sofisticados o arriesgados, siempre encuentran la vuelta para hacerlo. Porque como todos sabemos, cuando un Gobierno decide prohibir de una forma constante e irracional, los mercados paralelos aparecen y crecen.

 Bueno, esto mismo está pasando con el dólar en la Argentina hoy. El mercado paralelo no va a parar de crecer a medida que los controles permanezcan y crezcan. Y a medida que la necesidad de la gente y el convencimiento de que están comprando dólares baratos aún en el mercado paralelo versus el oficial, crezca, seguirán comprando.

 Por supuesto, y como ya se dará cuenta, esta situación se soluciona de una forma muy veloz. Se liberan las restricciones y de un día para el otro el problema se resuelve. Aunque a medida que se inventan más restricciones, esta “olla a presión” que se está armando tendrá soluciones más dolorosas.

 Le pongo un ejemplo: suponga que mañana se libera el mercado del dólar nuevamente, ¿a usted le parece que los miles de millones de pesos que hoy están en plazos fijos se van a quedar en plazos fijos en pesos?

 ¿Usted cree que ahora que el Gobierno va a intervenir la Bolsa va a solucionar la situación y van a crear alternativas de inversión que rindan más de un 25% anual en pesos? Hhmm… cuidado que  puede ser peligrosa esta espera… le puede costar mucho dinero…

 Creo que es una mejor opción que usted tome las riendas del manejo de su dinero, sin esperar que el Gobierno lo “ayude”…

 ¿Y qué puede hacer? Bueno, antes que nada le aclaro que todas las soluciones que le podemos acercar no son fáciles de implementar. Es que el Gobierno está haciendo todo lo posible  para que usted, precisamente, no encuentre la solución.

 Y… ¿adivine qué?

 Sí, el Gobierno quiere que usted no encuentre la solución y se quede en pesos. Recuerde que el Gobierno cobra un muy alto pero casi invisible impuesto a cada uno de esos pesos en circulación…

 Ese impuesto se llama “inflación”.

 Por eso, las soluciones no son fáciles ni simples de implementar. Van a requerir mucho esfuerzo de su parte. Ingenio, tiempo, empeño. Los obstáculos van a ser muchos.

 De hecho, durante las últimas semanas la sección “Consulte al Especialista” de nuestra página web, que es de acceso exclusivo para suscriptores de la Revista Inversor Global, explotó con este tipo de consultas. Todos querían saber cómo hacer para proteger sus pesos. Nosotros, desde la Revista o desde Crisis & Oportunidad, siempre damos varias alternativas y opciones.

 ¿Pero sabe cuál es el problema? ¡Ninguna es perfecta! O a veces sucede que encontramos un atajo para salir de esta trampa que impone el Gobierno, pero un par de meses después surge otro control y ese atajo deja de existir. Entonces hay que encontrar otro camino. Que también dura un par de meses y luego se corta.  Y así sucesivamente…

 Y dada esta situación, algunos suscriptores que participaban del foro de la Revista se “molestaban” porque no dábamos una opción simple que perdure en el tiempo para salir de esta trampa de la inflación. Y la realidad es que no hay una salida perfecta y simple a este contexto.

 ¿Esto quiere decir que entonces el mejor camino es no hacer nada y quedarse en pesos? ¿O hacer plazos fijos por ejemplo?

 No. En nuestra opinión, no. A pesar de que hoy el panorama es complicado y las opciones son muy pocas, difíciles de implementar y en algunos casos temporales, sí hay que hacer algo. Sí hay que ocuparse. Sí hay que poner empeño y tiempo al manejo de sus finanzas personales. La salida se puede encontrar.

 Desde InversorGlobal no vamos a poder darle la “receta mágica” para que pueda resolver todos sus problemas en unos pocos minutos y desde la comodidad de la computadora de su casa. Nos encantaría poder hacerlo, pero hoy eso es imposible.

 Pero sí podemos asegurarle que le daremos herramientas, consejos, pistas, información, análisis y todos los recursos a nuestro alcance para que este desafío de proteger sus ahorros sea un camino mucho más fácil. Y le aseguro que todo lo que aprenda justamente ahora, ahora que la “cancha está bien embarrada”, no sólo le va a permitir salir de la trampa del plazo fijo hoy, sino también le permitirá incorporar  conocimiento y experiencia que le va a servir muchísimo cuando las condiciones del juego vuelvan a ser un poco más “normales”.

 ALGUNOS PENSAMIENTOS ADICIONALES…

 ¿No me cree cuando le digo que las cosas están complicadas? Repasemos las noticias más relevantes de la semana pasada:

 Por un lado, como hablamos el sábado pasado en la nota “Una pelea por el funeral de la Bolsa argentina”, el Gobierno intervendrá la Bolsa argentina. Por otro lado, la Fragata Libertad sigue detenida en Ghana y las gestiones del Gobierno no dieron ningún resultado.

 Y como si esto fuera poco, se conoció el fallo de la Justicia de Estados Unidos que intima a la Argentina a pagar a los inversores que tenían bonos argentinos cuando el país entró en default en el año 2002 y que luego no entraron al canje de deuda de 2005.

 Bueno, estas noticias, que eran difíciles de predecir, dispararon una ola de venta en los bonos argentinos. Por ejemplo, el cupón PBI en dólares bajó casi un 5% la semana pasada, lo mismo que otros importantes bonos argentinos que se lanzaron con el canje de la deuda. Además, el precio del dólar para enviar pesos al exterior en forma legal –el llamado “contado con liquidación”- se disparó hasta ARS 6,86.

 ¿Cuál es el temor de los inversores? Bueno, el miedo es que esta ofensiva judicial internacional continúe y la Justicia embargue los fondos que el Gobierno tiene pensado usar para pagar esos bonos antes de fin de año.

 ¿Es una locura esta estimación? Bueno, no tanto. Si bien no creo que sucederá, el riesgo existe. Y eso es justamente el problema que enfrenta el inversor argentino hoy: no saber de dónde puede venir el golpe…

 Le deseo una muy buena semana de inversiones,

 Federico Tessore

Para Inversor Global

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