Cuatro conceptos clave para mejorar el rendimiento de su cartera

Generalmente, cuando uno da sus primeros pasos en el mundo bursátil, busca invertir en activos de renta fija, que permiten una estabilidad mayor que los de renta variable. Las acciones podrían considerarse como el segundo nivel dentro de la aventura inversora, debido a que ahí ya entran en juego herramientas de análisis más complejas.

No obstante, actualmente, con las tasas de interés sumamente bajas, la idea de invertir en deuda soberana no parece ser una opción muy atractiva. Aquí es donde los papeles de las empresas se muestran como una buena posibilidad.

Éstos son los conceptos clave que debería manejar para invertir de en esta clase de activos:

Beta: el espejo de la volatilidad

Cuando uno traza las primeras líneas de su estrategia, hay una cuestión que debe delimitar sí o sí: el grado de aversión al riesgo. En ese sentido, el beta es un valor que demuestra la correlación de un determinado activo con su índice de referencia. Si es inferior a 1, significa que la acción no es muy volátil, ya que fluctúa en menor medida que el índice. Es decir, si el índice cae, ésta no va a caer en la misma proporción. Por otra parte, si el indicador sube, el alza también se hará en menor proporción.

Por ejemplo, una empresa como Apple tiene un beta de 0,86. Esto es un indicio de que es una acción sólida, que no fluctúa acompañando al mercado, sino que tiene fundamentos lo suficientemente firmes e independientes como para forjar su propia curva de rendimiento. Una firma como US Bancorp, que tiene un beta de 1, se mueve proporcionalmente a su índice de referencia. Por su parte, General Electric, con unbeta de 1,6, fluctúa en mayor escala que el índice.

Empresas con beta alto son una alternativa de inversión para aquéllos que les interese el riesgo.

Correlación: analizar la interdependencia entre dos activos

Este valor, que se mueve en un rango entre 1 y -1, muestra el grado de relación que hay entre la fluctuación de un activo y otro. Por ejemplo, Bank of America tiene una correlación de 0,95 con el ETF XLF, un fondo cotizado que nuclea entidades financieras del S&P 500. Es decir, si el ETF sube 1%, el movimiento de la acción del banco estadounidense será prácticamente igual.

Cobertura: una manera de invertir asegurando el capital

Esta estrategia se refiere a la variedad de caminos que hay para protegerse de una baja del mercado. Un método común es comprar opciones para apostar en contra o favor de una acción o de un determinado índice. Si usted compró Apple a 630 dólares y quiere cubrirse con opciones, puede vender un call –opción de compra- a 640 dólares a diciembre y asegurarse el pago de una prima.

Otra manera de cubrirse es comprando acciones que paguen dividendos, ya que le proveerán una renta fija constante y se cubrirá frente a una baja en el precio del papel. Es que si éste cae, el rendimiento de su dividendo crecerá.   

Inversiones defensivas

Invertir defensivamente significa comprar activos que puedan sortear con coyunturas de tensión financiera. Por ejemplo, el sector farmacéutico es uno de ellos .Aún en crisis la gente nunca dejará de comprar medicamentos.

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