“Cuando la Provincia de Buenos Aires sale al mercado, éste responde positivamente”

Nicolás Billia

El argentino Patricio Esnaola y el mexicano Alejandro Olivo Villa, analistas de la calificadora de riego Moody’s, estuvieron hablando con periodistas acerca de la actualidad macroeconómica global, aunque se hizo fuerte hincapié en los últimos recortes de perspectiva de Argentina y los efectos de esto en el corto a mediano plazo.

“Las cuestiones vienen fundamentalmente por la falta de claridad en las políticas de mediano y largo plazo”, sostuvo Esnaola. Agregó que también “han influido las cuestiones relacionadas al INDEC, el Club de París e YPF”.

Los distritos cuya calificación están por sobre la del soberano –en B1, dos escalones por encima de la deuda nacional- son la Ciudad de Buenos y la Municipalidad de Río Cuarto. Por su parte, la Provincia de Mendoza y la de Córdoba, que están en B2, están también por encima de los soberanos, aunque sólo en un grado. Por su parte, las regiones que tienen B3, es decir, la misma que la deuda soberana, son Chaco, Formosa y la Provincia de Buenos Aires.

“El fundamento principal de la baja calificación de la Provincia de Buenos Aires  es que representa un 40% del PBI argentino y por ende es imposible pensarla por separado de la deuda soberana”, sostuvo Esnaola.

“Por razones diferentes, provincias como Chaco y Formosa es difícil tomarlas en cuenta sin tener en cuenta los títulos nacionales”, dijo. Alegó que están influenciadas fuertemente por el alto grado de coparticipación que tienen en sus ingresos, teniendo como gran acreedor al Gobierno. “En estas provincias débiles, con alto grado de pobreza y dependencia del Estado Nacional, no vemos conveniente separar su calificación de la del Gobierno”, aseguró.

En el otro extremo está la Ciudad de Buenos Aires, que tiene un PBI per cápita que triplica el promedio nacional, no recibe prácticamente coparticipación –apenas el 10% de sus ingresos-, de manera que tiene una autonomía fiscal muy alta. Además tiene niveles de deuda bajos y no tiene al Gobierno como acreedor. “La situación fiscal de la Ciudad de Buenos Aires está prácticamente despegada del Gobierno Nacional”, indicó Esnaola.

Por su parte, Olivo Villa sostuvo que “la situación de Europa obligó a reconsiderar la correlación entre las calificaciones de los soberanos y los sub-soberanos”. Es por eso que, a pesar de la solvencia que presenta la Ciudad de Buenos Aires, los analistas adelantaron la posibilidad de rebajar en dos escalones su calificación desde B1 al B3 que ostenta actualmente el soberano.

“La escala global (calificación) de Argentina a nivel soberano es tan baja que a veces es difícil establecer diferencias entre los municipios que están muy bien manejados y los que no lo están”, agregaron los analistas.

“Contrastamos esto con América Latina, donde vimos mejoras de calidad crediticia en países como Brasil, Colombia o Perú y esa mejora ha contribuido a la mejora en sus sub-soberanos”, dijo el analista mexicano.

Otra de las grandes razones por las cuales la Ciudad de Buenos Aires tiene una B1 es porque cuando fue el default de 2001, tanto ésta como la Provincia de Mendoza, cuando reestructuraron su deuda, ofrecieron menores quitas a los acreedores que el mismo Gobierno Nacional. “Mientras que el Ejecutivo reestructuró un 70% de la deuda, Mendoza ofreció una de  37% y la Ciudad de Buenos Aires de 43% respectivamente y además arreglaron el problema antes que el Gobierno”, sostuvo Esnaola.

“Si bien esto pasó hace diez años, nos permite asimilar que si algo similar aconteciera estarían en una mejor posición que el soberano”, agregó.

Los analistas también mencionaron otro instrumento que los municipios están usando: las letras de corto plazo, que permiten sanear déficits de caja y además financiar gastos corrientes.

Por otra parte, aseguraron que “no ven escenarios de cuasi monedas en el mediano y largo plazo”. En relación a la Provincia de Buenos Aires, dijeron que “podrá salir a emitir deuda si es que ocurren acontecimientos que ameriten salir a contraerla”. Esto se debe a que el gasto de capital de la Provincia, que es equivalente al 5% del total, es el más fácil de mermar, pero en estos niveles no puede hacerse, ya que es necesario invertir en infraestructura.

De todas formas, si la Provincia de Buenos Aires decidiera acudir al mercado de deuda nuevamente, los analistas pronosticaron buenos resultados. “Cuando sale al mercado, éste responde positivamente comprando sus títulos”, dijeron.

Invirtiendo en bonos

En caso de querer invertir en bonos sub-soberanos, las alternativas se presentan con el Buenos Aires 2017, que actualmente tiene una TIR de 14% en dólares; el Buenos Aires 2035, con una TIR de 15,1%  en dólares; y el bono Córdoba 2017, con una TIR de 6,4%, que si bien está nominado en divisa estadounidense, paga en pesos al tipo de cambio oficial a través del sistema Dollar Linked.

Para aquéllos que quieran seguir apostando a bonos soberanos argentinos, puede elegir el Boden 2015 o el Bonar 2017, ambos en dólares y con una TIR de 9,5% y de 11,7% respectivamente.

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