Bank of America afronta demanda civil por vender paquetes de deuda tóxica

El Gobierno Federal de Estados Unidos presentó una demanda civil contra Bank of America, el segundo mayor banco estadounidense por activos. La institución fue querellada por 1.000 millones de dólares por atentar contra el patrimonio de contribuyentes estadounidenses a través de la tergiversación de la calidad de préstamos hipotecarios que les vendió a Fannie Mae y Freddie Mac, dos empresas estatales de banca hipotecaria. En pocas palabras, por venderle “pescado podrido” al mismo Estado. Esta mala jugada de Bank of America se habría dado en 2007, en la antesala de la explosión de la burbuja subprime.

En 2008 Bank of America adquirió una firma conocida como Countrywide Financial y a partir de ésta es que surgió el juicio. Según el fisco esta empresa habría obviado el chequeo de la calidad de los préstamos que, entre 2007 y 2009, les vendieron a Fannie Mae y Freddie Mac. En un proceso denominado “la trampa” (the hustle), Countrywide fue digitado por la velocidad a la cual originaba y vendía préstamos a las dos compañías estatales.

Bank of America se había vuelto el cliente más importante de Fannie Mae luego de la adquisición de Countrywide. El 20% del total de los préstamos que la firma compró en 2009 fueron de este banco, cifra que se fue reduciendo a 10% en el tercer trimestre 2011 y finalmente a 3% en el último trimestre de 2011.

Desde el juzgado que tomó la causa dijeron que “Bank of America hizo préstamos desastrosos y perjudicó a los contribuyentes estadounidenses con las consecuencias”. En 2011 la Agencia Federal de Finanzas de Viviendas de Estados Unidos, la entidad que regula el capital de Fannie Mae y Freddie Mac, ya había denunciado a 18 bancos por violar leyes federales en cuanto a títulos de deuda y por la venta de bonos respaldados por hipoteca en problemas.

Hay que recordar que varias firmas financieras como Lehman Brothers y Bear Stearns sufrieron la bancarrota y otras como Citigroup y AIG estuvieron al borde de desaparecer. Si no hubiese sido por la intervención del Presidente Barack Obama, estas dos últimas instituciones habrían seguido la suerte de las dos primeras.

La crisis financiera de 2008 sin dudas fue un golpe al sistema estadounidense que jamás será olvidado, al menos en el corto a mediano plazo. Y al haber arrasado con Wall Street y la economía misma, podría decirse que es normal que aún queden algunos vestigios tóxicos de aquellas épocas.

Pagando los platos rotos del pasado

A estos mil millones de dólares que deberá desembolsar en caso de perder el juicio contra el Gobierno Federal se le suman los USD 2.430 millones que tuvo que pagar a sus accionistas por la demanda que éstos hicieron por la compra de Merrill Lynch en 2008 por parte del CEO de aquel entonces, Kenneth Lewis. Las adquisiciones de esta firma y de Countrywide le significaron a Bank of America gastos operativos por 42 mil millones de dólares.

Es por eso que esta firma aún sigue pagando por los platos rotos por gastar en exceso en tiempos de conservadurismo financiero. En ese sentido, los inversores no deben copiar el modelo del ex CEO de Bank of America.

En tiempos de vacas flacas no es momento de salir de cacería.

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