Argentina castiga a los inversores locales

Federico Tessore

Reportando desde Delray Beach, Estados Unidos.

Cerramos otra semana compleja en la Argentina. La economía –al igual que diablo- mete su cola por todos lados. Sin ir más lejos,  la Fragata Libertad está varada en Ghana, víctima de la “venganza” de los fondos buitre que compraron deuda argentina impaga y ahora la quieren cobrar.

Cristina de Kirchner declaró valientemente que “no iba a ceder ante los fondos buitre”. La “guerra con Ghana” continúa con el envío de un contingente de negociadores argentinos al país Africano.

Mientras, Ghana parece disfrutar de esta pelea y los medios de ese país se divierten comparando. Ya hacen alarde del respeto de la ley en Ghana versus el constante incumplimiento argentino de las normas. Lea los siguientes párrafos de una nota de un medio Ghanés:

“El status de Argentina como un moroso internacional está bien documentado. Los acreedores internacionales han ganado más de 100 juicios contra el Gobierno argentino, pero Argentina se rehusó a honrar esos juicios y repudió los bonos que habían sido emitidos de buena fe”.

“Más de una década después de haber cometido el default más grande de la historia, la prosperidad retornó rápidamente debido a la expansión del cultivo de soja y al aumento del precio de los precios de los commodities agrícolas. El país acumuló 45 mil millones de dólares en reservas internacionales, pero aún así no pudo resolver sus deudas con los tenedores de bonos”.

“El PBI per cápita de Argentina es seis veces mayor que el de Ghana y sus reservas son ocho veces más grandes. Pero, en contraste, Ghana consiguió un puesto ejemplar entre los países de África en el ranking del Centro para la Estabilidad Financiera y el Cumplimiento de la Ley. Argentina está entre los últimos, por su constante desafío a los convenios internacionales”.

Nuestra fama de “incumplidores seriales” llegó al África. A partir de ahora, cuando un argentino visite un país africano seguramente no sólo recibirá comentarios sobre Maradona, sino también sobre nuestros incumplimientos.

Pero nuestra fama puede lograr muchas cosas más. Se está empezando a usar un nombre genérico un tanto peligroso. ¿Qué quiero decir con esto? ¿Vio que algunos productos llevan el nombre de sus marcas?

Por ejemplo, cuando usted quiere pedir una gaseosa generalmente dice una “Coca cola”, o cuando pide una máquina de afeitar dice una “Gillette”. Por ejemplo en Brasil -cuando una persona quiere hacer una fotocopia- dice que quiere hacer una “Xerox”.  Son algunos ejemplos, pero existen cientos de casos.

Nuestro vecino país, Chile, está teniendo problemas con sus estadísticas sobre la pobreza.  Lea con cuidado este extracto de un medio chileno:

Luego de la polémica que se desató por la supuesta presión del Gobierno chileno para que manipulara datos, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) decidió dejar de colaborar con la medición de la pobreza en el país.

Ese cambio redundó en una baja en el índice de la pobreza respecto de las estadísticas registradas durante el Gobierno de Michelle Bachelet, algo que fue presentado como un rotundo éxito de gestión por el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín.

Con todo, la respuesta del Gobierno tampoco estuvo exenta de críticas al organismo internacional y comunicó que su función será cumplida desde ahora por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

“No necesitamos que otros nos digan cómo hacer las cosas”, dijo el vocero presidencial, Andrés Chadwick.

La oposición, por su parte, criticó el daño a la imagen de Chile. El diputado democristiano y miembro de la Comisión para la Superación de la Pobreza, Fuad Chaín, fue aún más duro. “Lo más grave es que el Gobierno inició el camino de la argentinización de los indicadores del país”, dijo Chaín.

El diputado chileno fue claro, habló de la “argentinización de los indicadores”, queriendo decir que se estaban “truchando” los índices de pobreza en Chile.

¿Llegará el momento cuando el diccionario de la Real Academia Española se tome el trabajo de aclarar qué significa “argentinizar” un índice?

Pero la influencia cultural local no llega sólo al África y América Latina. Irán está pasando los mismos problemas en su mercado de cambios que la Argentina.

¿Y qué receta están pensando en implementar los “ayatolás” de Irán? Si, adivinó… La que se viene es la “solución argentina”. Un control total de cambios, con control total de importaciones, y una virtual prohibición al comercio con dólares.

Lo que me llamó la atención de la crónica de la agencia Reuters en Dubái es que menciona que la semana pasada la policía antimotines iraní tuvo que controlar una numerosa manifestación que se dio en Teherán, en protesta de la devaluación del rial, la moneda iraní, que ya acumula un 66% de depreciación y de una inflación que supera el 25% anual.

Pero cómo, ¿no era que la acción de comprar dólares era una conducta obsesiva y compulsiva exclusiva de los argentinos?¿No eran los argentinos los únicos que protestaban cuando una moneda se devaluaba o había alta inflación o se prohíba la compra de los dólares?

Era mucho más simple creer que éramos los únicos en asumir esas “vergonzantes” conductas, pero ahora nos estamos dando cuenta que son bastante “normal” en el mundo, cuando un Gobierno no sabe defender su moneda y destruye los ahorros de las personas.

¿Y ahora a quién acusamos de nuestros males?

No lo sé, lo único que le pido es que no sea a mí. Soy un blanco fácil. En este momento estoy en Miami, un destino que se utiliza para acusar a todos los “enemigos del pueblo”.

De hecho, esta semana el líder de la CTA opositora, Pablo Micheli, tuvo que salir a responder acusaciones porque estaba en Miami… Así lo relató el sindicalista a Radio Mitre:

“Con esta patraña quisieron opacar la marcha a Plaza de Mayo. Se meten en la intimidad de una persona como lo hicieron conmigo. Por suerte no todos los medios son del oficialismo. Yo no estoy en Miami. Estoy en Nueva York. El avión hizo escala en Miami y no fue agradable”, señaló Miceli en declaraciones al programa Primera Mañana.

“Yo estoy invitado a viajar a Nueva York a una reunión sobre derechos humanos y sindicalismo. El lunes se va a tratar si continúa la intervención militar en Haití o no”, cerró el líder sindical.

A diferencia de Micheli, le voy a confesar que a mi Miami si me parece agradable. Más allá de eso, me encuentro en esta ciudad trabajando en la expansión de IG al resto de América Latina. Verá, durante los últimos meses crecimos mucho en varios países de la región, y esta ciudad, por su ubicación e influencia, es estratégica para muchos mercados de nuestro continente.

Prometo intentar no disfrutar la ciudad para nada y me comprometo a pasar el mayor tiempo posible dentro de la oficina. Tal vez con estas promesas logre pasar inadvertido para los “acusadores” de turno.

Finalmente,  para cerrar esta crónica semanal del sábado y ya dejarlo disfrutar su fin de semana, volvamos al tema que hablábamos la semana pasada sobre la pesificación de las deudas provinciales.

El Gobierno y el Banco Central “aclararon” que esto no era cierto que las únicas deudas que se iban a pesificar eran las que estaban bajo la ley Argentina. Informaron –además- que las deudas que estaban bajo la ley extranjera no se iban a pesificar, sino que se iban a pagar en dólares.

Si, leyó bien… A los inversores extranjeros se les paga en dólares y a los argentinos se les paga en pesos. El inversor local pierde un 40% de su inversión, el extranjero ni un sólo dólar.

¿Qué sentido tiene esto? No lo sé. Como siempre le digo, no tengo la menor idea de cómo funciona la cabeza de estas personas que manejan tanto poder. Lo único que sé es que todas estas medidas no son gratis. Si los inversores argentinos tenían alguna duda sobre dónde invertir su dinero, hoy las cosas son mucho más claras…

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tesore.
Para Inversor Global.

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