Analizando potenciales efectos del nuevo estímulo monetario de Estados Unidos

La Reserva Federal anunció el 13 de septiembre un plan que desde el mercado ansiaban desde hace rato: un tercer paquete estímulo, en vistas que la economía estadounidense no logra volver a las vías de la aceleración y el desempleo se mantiene en 8,1%, un nivel muy alto para los estándares de ese país. En ese sentido, el presidente de la entidad, Ben Bernanke, anunció una compra de bonos respaldados por hipotecas que asciende a los 40 mil millones de dólares, plan que seguirá hasta que logre reencauzarse la economía. Si se suma esto a la Operación Twist realizada este año, la Reserva Federal acumula una cartera de bonos equivalente a 85 mil millones de dólares.

Ahora, la pregunta es qué ocurrirá en los mercados y en la macroeconomía luego de este anuncio. Con las tasas de interés en mínimos históricos y el dinero y el crédito sumamente baratos en la primera economía del mundo, la aversión al riesgo debería desaparecer, motivando a los inversores a tomar posición en activos de renta variable por sobre los de renta fija. Es que los bonos en este contexto ofrecen tasas sumamente bajas, por lo que es necesario hacer un salto a activos que permitan obtener rentabilidades más onerosas.

En ese sentido, luego del anuncio, las reacciones del mercado fueron las que se esperan cuando se da un acontecimiento de este tipo: las acciones y los activos de refugio como el oro y el petróleo subieron, y el dólar bajó.

Históricamente las tasas de interés bajas, como mencionamos anteriormente, han impulsado a los inversores a tomar posiciones riesgosas para buscar mejores rindes. No obstante, el contexto actual es distinto al común denominador de la historia. Sumado a esto, habrá que ver qué surgirá de los balances de empresas sensible a los ciclos económicos, como es el caso de Ford, Caterpillar o General Electric. Si bajan su guidance, esto podría acotar el buen rendimiento del mercado, que este año viene subiendo vertiginosamente este año a pesar de la coyuntura.

Cómo posicionarse

A pesar de que el mercado sigue en alza, siempre hay que estar preparado para una eventual baja, más teniendo en cuenta que el escenario macro no se esclarece y las elecciones presidenciales están cada vez más cerca. Es decir, los mercados parecerían estar marcando una tendencia alcista de cara a noviembre –cuando se llevarán a cabo los comicios-, pero la nebulosa macroeconómica y la incertidumbre podrían poner en jaque al mercado.

Como uno de los potenciales acontecimientos del QE3 puede ser una depreciación del dólar, un ETF con el cual puede apostar a la baja de la divisa estadounidense es el ETF UDN, que apuesta a la caída del dólar frente a una canasta de seis divisas. En lo que va del año el fondo lleva un alza de 1,5%, aunque podría potenciarse frente a una eventual depreciación de la moneda dólar.

Para aquellos que quieran apostar al oro para resguardarse de un escenario inflacionario, una opción puede ser el ETF GLD, que replica el comportamiento del metal amarillo.

En el caso que quiera apostar a la renta variable, es recomendable posicionarse en empresas con altos niveles de flujo de caja y de sectores que no sean afectados por la parte bajista de la curva. En ese sentido, empresas como Coca Cola y Wal Mart son opciones, ya que en el primer caso sus productos nunca dejan de venderse. Respecto al retailer, sus acciones tienden a subir en épocas de incertidumbre e inflación dado que la gente busca escaparle a la suba de precios a través de mercados con descuentos como Wal Mart.

Para aquellos que no tengan cuenta en Estados Unidos, ambas empresas cotizan con sus respectivos CEDEARs en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. En ese sentido, si quiere ampliar aún más las posibilidades de inversión en Argentina, lo invitamos a que se suscriba a Crisis & Oportunidad, nuestro reporte de recomendaciones de inversión local.

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