Los bancos centrales emergentes toman fuertes posiciones en oro

Cuando la tormenta acecha, el oro como refugio tiende a ser siempre la primera opción, tanto para inversores como para los bancos centrales de los países. Y al parecer los emergentes ya predicen las primeras nubes grises y el oro ocupa un porcentaje cada vez mayor de sus reservas.

En ese sentido, el país que está siendo el estandarte de las compras de metal amarillo es Rusia, comprando 500 millones de dólares en oro de manera mensual. Según el World Gold Council, Rusia ha duplicado sus reservas de oro en los últimos cinco años. Esta ráfaga dorada arrancó un poco antes de que se diera la crisis financiera de 2008, ya que Putin vaticinaba que lo peor aún estaba por venir. En ese sentido, se encargó de ubicar a Rusia como el quinto banco central con mayor cantidad de oro en sus reservas.

Sumado al líder ruso, también se conoció que los gurúes George Soros y John Paulson habrían ampliado la ponderación de oro en sus carteras de inversión.

En ese sentido, el movimiento del Putin parece una señal de mercado que no hay que pasar por alto por ningún motivo. Es que hay dos maneras de ver al oro, una positiva y una negativa. La primera es que el oro es un activo tangible que mantiene su valor a pesar de las crisis financieras. Por más que haya emisiones monetarias y el dinero pierda su valor, el metal amarillo siempre conservará su categoría de reserva última. Por otra parte, el aspecto negativo lo podemos citar con Warren Buffett, que dice que el metal amarillo es un activo que no produce flujos de caja y no da el sentimiento de pertenencia a una compañía que sí da una acción.

No obstante, lo que ven quizás los bancos centrales en estos tiempos de incertidumbre financiera es que el oro es al activo más líquido cuando la crisis toca la puerta del mercado.

Hoy es inminente una tercera emisión monetaria por parte de la Reserva Federal para cargarle un poco de combustible a la frenada economía estadounidense. Y ahí es cuando el oro dirá presente, ya que la divisa del país estadounidense sufrirá una pérdida instantánea de su valor, impulsando también en cierta manera la inflación (algo que en Estados Unidos escasea y que en Argentina abunda).

A esto hay que agregarle un reciente informe del Fondo Monetario Internacional, el cual dice que Estados Unidos perderá la posición como primera economía del mundo en manos China en 2017. Esto es algo que no es para alegrarse, ya que históricamente las caídas de las potencias siempre vienen aparejadas con conflictos e inestabilidades. Sino rebobine a la época de las Guerras Mundiales, marcadas por la pérdida de poder por parte de Gran Bretaña.

Actualmente Rusia y Arabia Saudita son los países donde el oro tiene más participación dentro de sus respectivas reservas, con los países de Europa Occidental, que alguna vez fueron de los mayores tenedores, vendiendo metal a causa de la crisis financiera que están teniendo.

En el caso de China, la segunda economía del mundo tiene apenas un 2% de sus reservas en oro, aunque estaría empezando a comprar más. Rusia, que si bien tiene un 9% de sus reservas en metal amarillo, dijo que seguirá comprando a pasos agigantados.

En ese sentido, una buena manera de posicionarse frente a una suba del oro es a través del ETF GLD, que replica el comportamiento de la  onza de metal amarillo. De todas formas, si quiere interiorizarse aun más de las vastas alternativas que hay para invertir en oro, lo invitamos a leer Siguiendo el camino amarillo: Todo lo que hay que saber para invertir en oro la nota de tapa de agosto de InversorGlobal.

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