Las demandas del G7 presionan al petróleo

Después de que el huracán Isaac hiciera subir el precio del petróleo, por el cierre de plataformas y refinerías en el Golfo de México, los futuros del crudo empezaron a ceder debido a la presión que está ejerciendo el G7 –bloque conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido- a los mayores productores de oro negro para que aumenten la producción y que, además, den rienda libre a la reservas.

Es que las principales economías consideran que los altos precios del petróleo son una gran piedra en el zapato, en vistas de una potencial recuperación económica global. Sumado a esto, existe la preocupación de una menor demanda de crudo por parte de las refinerías afectadas por el huracán, lo que también podría impactar en el precio del crudo debido a que podría haber sobreoferta de petróleo.

Ayer en la tarde, el G7 hizo un llamado a los productores de petróleo para que empiecen a impulsar la producción e incluso mencionaron la posibilidad de acudir a los inventarios en manos de las naciones desarrolladas, señalando que precios más altos del crudo representan “riesgos sustanciales” para la economía global.

“El actual aumento en los precios del petróleo refleja preocupaciones geopolíticas y ciertas perturbaciones en el abastecimiento. Alentamos a los países productores de petróleo a aumentar los volúmenes disponibles para ajustarse a la demanda”, señalaron los ministros de Finanzas del G7.

El G7 se encuentra monitoreando los mercados petroleros, por lo que los operadores estarán pendientes de cualquier acción por parte de los países productores.

A su vez, Hannes Loacker, analista de Raiffeisen Bank, señala que el paso de Isaac por el Golfo de México no fue tan destructivo como se preveía. “La información que tenemos sobre Isaac sugiere que no ha sido tan demoledor como tal vez el mercado temía”.

La aparición de Isaac llevó a las petroleras a parar en el área cerca del 93% de la extracción de crudo y 67% en el caso del gas natural. Asimismo, suspendieron seis refinerías suspendieron sus operaciones en Louisiana y otras tres funcionan a niveles reducidos, lo que afecta el 6,7% de la capacidad de procesamiento de Estados Unidos.

Por su parte Stefan Wieler, analista de Goldman Sachs, señala que “mientras que la producción y las importaciones podrían seguir siendo impactadas por un par de días más después de que el huracán haya pasado, la demanda de crudo también ha sido afectada. La mayor preocupación radica en el riesgo para la capacidad de refinación”.

De este modo, al parecer, las opiniones respecto a los efectos del huracán Isaac son mixtas entre los analistas. Sumado a esto, la presión que están ejerciendo las potencias podría ser bisagra respecto al rendimiento futuro del petróleo. Habrá que ver qué ocurre frente a este escenario.

Fuente: Sala de Inversión

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