“El plazo fijo sigue sin dar mucho retorno y los préstamos siguen caros”

En épocas donde el mercado de capitales se encuentra por un derrotero de poco volumen de negociación, sumado a la volatilidad y la falta de previsibilidad del Gobierno, es difícil encontrar instrumentos de inversión. Por otra parte, financiarse a través de bancos cada vez es más caro y buscar rendimientos onerosos a través de plazos fijos parece una utopía cada vez más lejana.

En ese escenario fue que Alejandro Cosentino fundó Afluenta, un start-up financiero que se encarga de facilitar préstamos de dinero entre personas, donde son los individuos quienes establecen las condiciones de plazos y e interés. De esta manera se evitan las burocracias del sistema financiero y el hecho de tener que financiarse a tasas descomunales. De esta manera, uno accede al sitio web y decide en qué solicitantes invertir, ya que se realizan estudios crediticios de los que aplican para medir su solvencia de pago. O en el caso de aquel que busca un préstamo podrá conseguir condiciones mucho más atractivas que las de un banco convencional. 

¿Cómo ve el sistema financiero en la actualidad?

El sistema financiero está operando al igual que en las últimas décadas, con la gran innovación que las herramientas que Internet le ha dado. Esto se ve en todo lo que es la atención a distancia y el trabajo de los canales de atención automatizada. El plazo fijo sigue sin dar mucho retorno, y los préstamos siguen siendo caros, además que no llegan a toda la población.

¿Cómo surgió Afluenta? ¿Cómo empezó el mercado de inversión en créditos en otras partes del mundo?

Este es un mercado que se origina en el Reino Unido en 2005 y que se ha expandido al resto del mundo desde entonces, empezando por Estados Unidos. Después fue hacia Alemania e Italia y también hizo una expansión considerable en Asia. A través de Afluenta se empezó a expandir en Latinoamérica. Lo que vemos es que es una alternativa que antes no existía; el uso de la tecnología ha promovido la interconexión entre personas con intereses comunes, ya sea a través de redes sociales u otros medios. Se empezó compartiendo música, opiniones y hasta ahora ese negocio fue evolucionando hasta que en sociedades más desarrolladas empezó a compartirse dinero. Las personas que tienen capital para invertir lo hacen en otras que solicitan créditos, que pueden encontrar mejores condiciones, tanto para el solicitante como para el acreedor.

¿Cuáles son las ventajas de invertir con Afluenta?

Lo que hicimos con Afluenta fue entrar al mercado de compras y ventas de carteras de préstamos, tal y como hacen los bancos, poniendo a disposición de los inversores individuales esta posibilidad. Por ejemplo uno invierte 15 mil pesos en una cartera de 100 personas pero si los deseas vender esos préstamos tienen una duración y un interés determinado. Hay personas que en lugar de originar préstamos prefieren comprar uno ya originado para ver el track record de los clientes y hacerles una oferta para tornarse acreedor.  Es un intermedio entre un plazo fijo y otras inversiones. Hay un poco más de riesgo pero que está mitigado por el hecho que los clientes son analizados crediticiamente. Son personas que tienen buena historia de pagos de sus obligaciones y buenos scores de Veraz. Hay un sistema de cobranza que nosotros supervisamos para que se concrete exitosamente. En la tasa se pone un excedente para cubrir una mora, ya que si no se paga se liquidará del interés ganado.

¿Qué rentabilidad promedio le está dejando a un inversor optar por su metodología?

La particularidad que tiene Afluenta es que les da la posibilidad a los ahorristas de invertir en distintos préstamos para distintas personas en pequeños montos. El inversor puede seleccionar a qué tipo de solicitante le invertirá un capital prestándole dinero, o qué tasa de interés. Las personas están prestando a un mínimo de 25% -la tasa de inflación-, aunque en algunos casos se ven algunos que otorgan dinero a un tipo de 22% a 23%; uno elige la rentabilidad que desea. Afluenta permite el acceso al financiamiento con solicitudes de préstamos de distintos solicitantes. En líneas generales es un market place de préstamos de dinero.

¿En qué se diferencia pedir créditos o hacer plazos fijos a través de Afluenta con la manera convencional a través de bancos convencionales?

Afluenta ha conformado un fideicomiso de administración y puede hacer oferta de servicios de inversión como fiduciario, ya que está inscripto como tal en el registro de la Comisión Nacional de Valores. El fideicomiso administra y apoya la operatoria, además de recaudar el dinero. Se administra el dinero de las cuentas bancarias del fideicomiso; recibe las inversiones de los fiduciantes, que son los ahorristas y recibe las instrucciones de éstos para prestarles a determinadas personas un determinado monto. Hemos generado un software sumamente sofisticado que nos permite realizar toda esta operatoria a costos muy bajos.

¿Cómo llevan a cabo las evaluaciones crediticias de las personas que solicitan créditos?

Las evaluaciones crediticias son sumamente rigurosas; usamos muy buena información que también es desarrollada por nosotros. Recibimos también asistencia de profesionales de crédito bastante prestigiosos en el mercado. El primer paso que un cliente debe hacer es registrarse en la plataforma, una vez hecho esto pasamos a validar la identidad del cliente y los medios con los que vamos a comunicarnos. Una vez que el cliente es validado pasa lo que es el proceso de capacidad crediticia. Luego se debe completar la solicitud de crédito que luego va a ser vista por los clientes. Luego de esto, el sistema reconoce automáticamente la información que se obtiene del cliente, se hace una relación cuota-ingreso en función del perfil del cliente y se hace una oferta de tres tipos de préstamos, sean a 12, 24 o 36 meses. Esto es único en Argentina porque el cliente tiene que ir con todas las cosas definidas al banco y acá el cliente puede empezar a decidir a partir de las ofertas que tiene.

Si una persona no paga, ¿cómo se soluciona?

El sistema es igual al financiero convencional en ese sentido. Una persona con la solicitud de crédito firma un pagaré, es decir, el respaldo de que la persona va a pagar. Si no se paga se ejecuta este documento y el cobro es el retorno del inversor moroso. Lo más importante es que la cobrabilidad de los préstamos en Argentina es alta según el BCRA; decir que la gente no paga es un mito.

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