El dólar se derrumba ante el festival de emisión

Federico Tessore

Reportando desde París, Francia.

El mundo está cada vez mas “argentinizado”. El martes pasado veíamos como Francia elegía la receta del aumento de los impuestos para equilibrar sus cuentas y esta semana conocimos que Estados Unidos continuará con una impresionante emisión de nuevos dólares sin respaldo para salir de la crisis.

Como describe la agencia Reuters:

El dólar caía contra la mayoría de las monedas el viernes, tocando mínimos en más de cuatro meses contra el euro, un día después de que la Reserva Federal anunciara una nueva ronda de estímulo monetario para reactivar la economía estadounidense.

La Fed anunció el jueves que compraría deuda hipotecaria por 40.000 millones de dólares al mes hasta que mejore sustancialmente el panorama para el empleo y prometió mantener la tasa de interés cerca de cero hasta al menos mediados del 2015.

Este programa es visto como negativo para el dólar ya que reduce el incentivo para que los extranjeros compren activos nominados en esa moneda.

Algunos jugadores del mercado dijeron que el anuncio de la Fed y el plan de compra de bonos del Banco Central Europeo podrían llevar al euro a extender su alza hacia los 1,35 dólares en el corto plazo.

El euro, en tanto, alcanzó un máximo de 1,3168 dólares, su nivel más fuerte desde inicios de mayo.

¿Esto quiere decir que los argentinos deben pesificar sus ahorros? No, de ninguna manera. La mayoría de las veces, cuando hablamos de la destrucción del dólar, muchos lectores interpretan que estamos diciendo que es mejor quedarse en pesos.

Bueno, lo concreto es que no queremos decir eso. Estamos comparando el dólar con el resto de las monedas globales, como el euro, o con el mismo oro. De hecho, durante el último mes, el metal amarillo acumula una suba superior al 10% y las divisas de los países atados a los precios de los commodities también suben.

La premisa es simple: si hay más oferta de dólares y una oferta más o menos estable de productos como el oro y otros metales, el precio de estos metales no le queda otra alternativa que subir.

Pero este hecho no puede esconder una situación argentina que es mucho peor que la del propio dólar. El razonamiento sería: salga del peso, estacione un rato en dólares, pero no se quede allí. Debe hacer trabajar esos billetes verdes si no quiere perder dinero en los próximos años.

Comprar oro y acciones globales es una excelente idea. Y estas son algunas ideas que acercamos a los suscriptores de Crisis & Oportunidad. Ideas que ayudan a los castigados inversores argentinos.

Mientras esto pasa en el mundo, hay un grupo de inversores argentinos que no sólo nunca escucharon hablar de nuestros consejos, sino que más aún, deciden hacer todo lo contrario. Según describe el portal Infobae Profesional:

Las fuertes restricciones para comprar dólares están generando un bolsón de liquidez en pesos cada vez mayor. Así lo refleja la evolución de los plazos fijos en moneda local. En agosto se profundizó el ritmo de suba, que según destacó el Banco Central representa la tasa de incremento mensual para agosto más alta de los últimos años.

Los depósitos a plazo crecieron $7.700 millones, llegando a $ 148.200 millones. La cifra representó un incremento mensual de 5,7%, según se desprende del último informe semanal del BCRA.

La suba proviene fundamentalmente del sector corporativo. Sucede que las empresas se han quedado prácticamente sin opciones para volcar su liquidez. Además, el Gobierno les impide acceder al mercado de cambios para girar utilidades al exterior. Por lo tanto, la única opción que les queda es buscar instrumentos de inversión en moneda local.

Si tomamos esta cifra de depósitos en plazo fijo en pesos y lo pasamos a dólar al tipo de cambio paralelo, estamos hablando de una cifra equivalente a los US$ 23 mil millones de dólares. Asimismo, leyendo el artículo, me quedo un poco más tranquilo. Aquellos que eligen esta pésima forma de invertir son las empresas y no tanto los individuos… 

Algunos ven esta noticia de abundancia de plazos fijos como algo bueno, pero a mí me resulta un poco ingenua esta visión. Me pregunto qué pasará cuando estas empresas y estos pocos inversores se den cuenta que están perdiendo mucho dinero con esta inversión.

El punto es que hay sólo dos alternativas para estos US$ 23 mil millones: se dedican al consumo o a la compra de dólares. O seguramente a un mix de ambas alternativas

¿Qué pasará cuando esto ocurra?

Bueno, tampoco es muy  difícil de imaginarlo: la inflación se disparará aún más y el tipo de cambio paralelo se irá a las nubes…

¿Cuándo pasará esto? 

Quién sabe, lo único es que espero que su  depósito a plazo fijo no sea el único en salir, porque su poder de compra, tanto en términos de bienes como de dólares, será muchísimo menor.

Más allá de esto, es bueno no estar solos en este momento. Inversores de países como Estados Unidos, Francia o Europa están ante la misma situación. 

Se toman apuestas para predecir cuál será el país en explotar primero…

Algunos pensamientos adicionales…

Un periodista español que nos acompaña en nuestro viaje a Francia nos relató la situación en Madrid. La desolación es total y, si bien nos confiesa no tener ningún amigo desempleado por el momento, a su vez nos aclara que todos están en alerta gastando muchísimo menos. 

También intentó explicarnos por qué los precios de las propiedades en España aún no bajaron tanto como en Estados Unidos en el año 2008. “El Gobierno y los bancos son los culpables que esto pase”, nos dice. En definitiva, tanto el Gobierno como los bancos son los culpables que la crisis no termine de estallar.

Es que nadie quiere asumir las responsabilidades y aceptar que la agonía es lenta. Pero nadie duda del desenlace. “Los precios de las propiedades deben bajar en algún momento; están todos los edificios nuevos vacios”, nos dice.

Y sí, suena lógico. Nuevamente, el simple mecanismo de la oferta y la demanda…

Mientras, nuestros anfitriones franceses se contentan con intentar hacer negocios afuera de su país, además de tomar buenos vinos y comer buenos quesos…

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore.
Para Inversor Global.

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