El boom de los alimentos: Activos para inversores insaciables

Equipo de Inversor Global

A pesar de la crisis de la fuerte escalada en los precios de los alimentos en los años 2008 y 2009, los analistas pronostican que éste es un proceso al que aún le queda camino por recorrer. InversorGlobal identificó los fundamentos de esta visión y se lanzó en la tarea de encontrar las mejores formas de ampliar el menú inversor.

El mercado de commodities agrícolas está pasando por un momento histórico, tanto en Argentina como en el resto de las economías sudamericanas, y transformándose en un puntal dentro de la familia de las materias primas en materia de precios. Con subas de hasta 40% en lo que va del año, los problemas meteorológicos en Estados Unidos han sido el motor del gran crecimiento de los precios de los alimentos. La sequía que aqueja al país norteamericano ha “bendecido” los mercados agrícolas de Argentina y de otros vecinos de la región, impulsándolos y mejorando sus cuentas fiscales.

Y claro, también, las carteras de los inversores que supieron posicionarse antes de la escalada.

“Se estima que la producción argentina de soja para la campaña 2012/13 podría ascender hasta los 55 millones de toneladas desde los 41 millones de la actualidad, con lo que pasaría a representar el 21% de la producción global desde el 17% en la campaña que está finalizando”, sostiene Agostina Nieves, analista deresearch en la Sociedad de Bolsa Puente. Al comentario de la economista, Matías Tortorella, ingeniero agrónomo y uno de los titulares de la empresa especializada en servicios agropecuarios y financieros GestionAr, agrega que “todas las miradas van a recaer en la siembra de octubre y noviembre de Brasil y Argentina”.

La sequía en Estados Unidos, un fenómeno que no se daba con esta magnitud en medio siglo, es un hito del cual podría sacarse provecho en materia de ingresos. La seca ha afectado alrededor de un 55% del territorio estadounidense, mellando con fuerza los cultivos de soja y maíz y damnificando también la rentabilidad de las empresas que deben comprar insumos a mayor precio. “Los stocks de los cultivos no son los mejores”, sostiene Tortorella.

Un ejemplo de lo anterior ha sido Chipotle Mexican Grill, empresa estadounidense de comida tex-mex que cotiza en Wall Street y cuyo balance decepcionó al mercado debido al aumento de sus costos: el maíz es un insumo vertebral en la fabricación de sus productos. “Existen temores de que estemos cerca de una inflación de alimentos similar a la de 2008”, sostiene Nieves.

Poniendo la mesa

Estados Unidos es el principal productor a nivel mundial de soja y maíz, totalizando un 36% de la producción global de maíz y un 35% en el caso de la soja. Al haber escasez en la potencia agrícola, los precios de amboscommodities escalaron, en lo que va de 2012, 23% en el caso del grano y 39% para la oleaginosa. Un informe de research de Puente explica que la mantención de los precios en sus máximos históricos dependerá del nivel de precipitaciones que se registren en Estados Unidos en el corto plazo y en cómo esto impactará sobre los rindes de la campaña actual y la próxima. En este escenario, un hecho bisagra será lo que ocurra en Estados Unidos tras la llegada del fenómeno climático de “El Niño”, que podría cambiar el nivel de precipitaciones en el Gigante del Norte

Brasil, el segundo productor global de estos alimentos detrás de Estados Unidos, podría alcanzar en 2012 una participación de 29% de la cosecha mundial de soja. Con esa cifra llegaría a su máxima ponderación histórica en el mercado de la oleaginosa, que fue de 19% en la temporada 2010/2011.

Volviendo a Argentina, Nieves apunta que “si los precios de la soja mantienen estos márgenes, la próxima campaña de soja en Argentina equivaldría a US$ 34 mil millones, o sea, el 40% del total de las exportaciones argentinas durante todo 2011 y alrededor del 70% de las reservas internacionales” del país. No obstante, Tortorella añade que –para todos aquellos que quieran formar parte de este boom– habrá que estar muy atento a las proyecciones de precios para 2013. “Los precios mayo 2013, sobre todo en soja, no reflejan un escenario para que el productor se entusiasme a sembrar”, dice. Su fundamento viene a que “la posición de soja disponible, de alrededor de US$ 400 por tonelada en Argentina, versus la posición mayo 2013, de alrededor de US$ 320, muestran una diferencia muy marcada”.

Siguiendo con el análisis de Puente, la Sociedad de Bolsa sostiene que el trigo es un alimento que subirá en menor medida ya que su correlación con el escenario de sequía en Estados Unidos es baja. No obstante, si bien el país estadounidense tiene muy poca participación de mercado respecto del cereal, éste tiende a mantener una cierta correlación con el precio del maíz, por lo que habrá que estar atentos en ese sentido.

A la hora de hablar de las proyecciones de los principales actores en el mercado del trigo –Australia, Rusia y Canadá- el recorte de la producción rusa los hará perder su condición de segundo exportador a nivel global. Si a esto añadimos que oceánicos y norteamericanos no podrán compensar el recorte de producción ruso, esto debería derivar en que el precio del trigo siga subiendo. En los últimos doce meses el cereal subió 12,4% para cotizar alrededor de US$ 325 la tonelada.

Nuestro pan de cada día

El viernes 10 de agosto el Departamento de Agricultura de Estados Unidos recortó las estimaciones de producción del país para soja y maíz para la campaña 2013, por lo que a nivel granos todos los ojos van a estar puestos en Argentina. “Este año se va consumir más de lo que se produce”, dice Tortorella. La dependencia federal estadounidense explicó en un informe de research que la respuesta del mercado a estos altos precios en los alimentos podría propulsar pequeñas bajas en el mediano plazo, aunque proyecta que los precios del maíz, el trigo y la soja se mantendrán en picos históricos, con potencial de suba al largo plazo. Los fundamentos se apoyan en factores como el crecimiento de la población mundial y del ingreso per cápita global, una potencial depreciación del dólar, incrementos en el precio del petróleo, una mayor producción de biodiesel y una menor productividad agrícola.

Respecto al maíz, se espera que después de haber descendido de su pico histórico, vuelva a experimentar alzas en 2013 y 2014, empujadas por las exportaciones, la alimentación y la demanda de productores de etanol. Por el lado de la soja, la gran demanda que hay por la oleaginosa la mantiene en picos históricos y, al igual que el maíz, se espera que tenga una corrección en su precio para luego volver a repuntar en la temporada 2013/2014. Para el trigo el panorama es el menos favorable, ya que se espera que no recupere de igual manera que el maíz y la soja luego de un ajuste en el mercado. Sin embargo, habrá que seguir de cerca la producción en Rusia, Australia y Canadá.

“Desde mi punto de vista, el crecimiento en la demanda alimenticia a nivel mundial será constante”, apunta Tortorella, lo que pondría una presión alcista sobre los precios. Sumado a esto, agrega que existen alimentos alternativos que podrían surgir como otra posibilidad para invertir más allá de los “alimentos base”. Entre éstos se encuentran cultivos como arvejas, porotos, cebada, centeno, maní o girasol.

Fideicomisos de alimentos

Una vez visto el contexto, es hora de analizar las distintas alternativas que el mercado ofrece a los inversores que quieran poner parte de su cartera en la producción de alimentos.

Si quieres conocer el abanico de instrumentos que existen para invertir en alimentos -ETFs, acciones y fideicomisos agropecuarios- y además saber el impacto de la soja en las cuentas del Gobierno y estar al tanto del boom de los biocombustibles, puedes seguir leyendo haciendo click acá. Si no estás suscrito a revista InversorGlobal, puedes hacerlo a través de un click acá.

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