Cuatro tips para los que les cuesta armar un presupuesto

Cuando se habla de armar un presupuesto o una planificación financiera, no estamos haciendo alusión a algo que sea fácil de implementar. Al contrario, es algo que conlleva un trabajo minucioso de registro de los expendios que uno lleva diariamente. No obstante, para muchos es complicado, ya que la tentación del consumo siempre está latente y más teniendo en cuenta que las cuotas y las condiciones de financiamiento hacen  cada vez más atractivo el hecho de comprar bienes de corto plazo como un televisor o el último celular.

También están aquellos que no gastan, pero que realmente muchas ganas no tienen de sentarse a hacer una planilla de gastos para administrarse un poco mejor. En ese sentido, para estas personas que no son amigos de la planificación, hay que empezar por un consejo simple pero que no mucha gente respeta: que los egresos no sean mayores que los ingresos.

A veces es complicado también por las responsabilidades que uno tiene diariamente, ya que aquél que trabaja a jornada completa quizás no tiene tiempo para llegar y organizar de manera precisa sus gastos.

En ese sentido, le acercamos cuatro tips prácticos para que pueda armar un presupuesto sin mucho problema.

Tome una fotografía de sus gastos

Para atacar un problema siempre hay que buscar sus orígenes. En el caso del gasto excesivo, usted debe tratar de identificar cuáles son aquellos hábitos de consumo que tiene y luego de haberlo hecho, ver cuáles pueden ser prescindibles.

En ese sentido, pruebe tratando de percibir en tres meses cuáles son sus gastos más significativos, los medios de pago con los que realiza cada uno y qué montos está destinando a cada uno de ellos.

Todo lo que sea con tarjeta de débito o crédito, trate de hacer una lectura de sus resúmenes de cuenta de esos tres meses y compare sus gastos para ver dónde podría mermar los expendios. En el caso de los gastos en efectivo, es más fácil de administrar, ya que usted puede dividir racionalmente el dinero que va a gastar diariamente. En el caso de los plásticos es más difícil ya que el juego del crédito es algo que se puede transformar finalmente en una bola de nieve imparable (e impagable).

Planear las idas a los shoppings

Cuando usted va a un shopping, generalmente lo hace un fin de semana, por lo que el tiempo es lo tiende a sobrar. En ese sentido, tómese media hora antes de ir y planifique, en caso que quiera comprar, cuánto está dispuesto a gastar y cuánto el bolsillo le permite gastar. Recuerde, no gaste más de lo que gana; el juego del crédito y del costo financiero total hacen caer a muchos.

También es bueno planificar gastos futuros. Haga una lista de aquellas cosas que necesitará para los próximos seis meses y qué gastos deberá afrontar y así podrá tener una vida financiera más organizada.

Hacer algunas divisiones

Sabiendo cuánto dinero deberá gastar por mes, es hora de darle un poco más de complejidad al asunto. Suponga que debe comprarle cubiertas nuevas al auto; divida el monto que le saldrá por la cantidad de meses que usted estima que éstas le servirán. El resultado le dará la pauta de cuánto tardará en amortizarlas. Haga lo mismo con todos los elementos que tenga pensado comprar en el futuro.

Esconda su dinero

Luego de armar su planificación financiera, es decir, habiendo estructurado el dinero que derivará a determinados gastos, la mejor opción es que tenga su dinero fuera de su vista. Esto es para evitar que le surja el impulso o las ganas de gastarlo en otras cosas que no sean importantes. Mientras no tenga ese dinero consigo, éste estará a salvo.

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