Si Wall Street espera un milagro, usted no lo haga

El mercado viene mostrándose de buen humor, al menos eso muestran las cifras. El S&P 500 lleva una suba de casi 10% en lo que va de 2012 y el promedio generalizado de los balances que se han presentado para el trimestre ha mostrado alzas de 8% en los balances en comparación a un año atrás.

Todas cifras alentadoras, pero volvamos a la realidad.

La primera economía del mundo creció un pálido 1,5% en el segundo trimestre de 2012 frente al 2% del primer trimestre y el 4,1% del último trimestre de 2011. En ese sentido, los datos macros no son muy alentadores, y si bien las cifras del mercado andan bien, podríamos estar frente a un espejismo. Sumado a la desaceleración económica, habrá que ver que reacción tendrán los mercados en la trastienda de las elecciones presidenciales, las cuales se llevarán a cabo en noviembre.

De todas formas, las empresas podrían hacer frente a este escenario a través de los mercados emergentes, que hacen oídos sordos a la crisis de los desarrollados y siguen creciendo a tasas más altas que los motores de antaño. No obstante, la baja de crecimiento también los ha afectado, con un ejemplo en China, un referente del sector emergente, que estaría dejando de crecer a tasas del 9% para bajar un par de puntos a alrededor de un 7%.

En ese sentido, Jack Hough, columnista de Smart Money, dice que no sólo hay que tomar como referencia la cuestión del crecimiento macroeconómico. Hough agrega que hay que tener en cuenta que la participación de las empresas en la economía se traduce en ganancias y que la de los trabajadores hace lo propio en ingresos corrientes. Es decir, las compañías ganan pero si los trabajadores no tienen ingresos corrientes suficientes –hay que tener en cuenta que el desempleo aqueja hace un tiempo a Estados Unidos-, las utilidades de las empresas automáticamente empezarán a bajar.

Volviendo a los mercados, los analistas presumen que el crecimiento de 8% podría haber sido mayor, aunque aducen que la performance de Bank of America lo impidió. La razón es que el banco presentó ganancias muy modestas, por debajo de lo estimado, aunque mejoró respecto al mismo trimestre en 2011, cuando tuvo pérdidas enormes.

“La gran ponderación del banco estadounidense en la cartera teórica del S&P 500 impidió una suba de 3% adicional en el promedio de ganancias en los balances”, le decía un analista de Reuters a The Motley Fool.

Otro punto a tener en cuenta es que más del 70% de las empresas, si bien presentaron por encima de lo estimado, gran parte de ellas redujeron sus perspectivas de ganancias para el segundo semestre, lo cual podría ser una alerta.

En ese sentido, muchos inversores están pagando precios explosivos para comprar aquellas acciones que están creciendo vertiginosamente, como el caso de Apple o Amazon. En la otra vereda aparecen aquellos que están resguardando su capital en acciones defensivas, como las de consumo básico o farmacéuticas, a la espera de nuevas turbulencias.

En fin, los analistas parecerían ser poco optimistas con los pronósticos. Si bien los mercados andan a todo vapor, si miramos la cuestión macroeconómica, el panorama no es prometedor.

Para saber cómo estar preparado, lo invitamos a hacer click acá.

 

Deja tu respuesta