No hay que confiar demasiado en los dividendos

El que diga que no le gusta tener una renta fija, probablemente falta a la verdad; todo el mundo quiere tener una inversión en cartera que sepa que, a pesar de cualquier contexto, nunca va a cerrar el grifo a la hora de otorgar beneficios.

No obstante, hablar de lo que significa un pago de dividendos por parte de una firma invita a citar una frase de la película El Hombre Araña, en la que el tío de Peter Parker decía que “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. La realidad es que el hecho que una empresa pague dividendos le da un gran poderío, porque atrae inversores y a la vez demuestra que tiene solvencia para afrontar un pago fijo de beneficios para sus accionistas, ya sea semestralmente o anualmente.

Al mismo tiempo, pagar dividendos es una gran responsabilidad para los directivos, ya que deberán mantener ese régimen y, en lo posible, ir aumentando los pagos con el tiempo. Por otro lado, también hay una responsabilidad implícita, ya que los ejecutivos están privando a la empresa de hacer inversiones que ayuden a hacer crecer la compañía para atraer inversores mediante la distribución de dividendos. En este caso, podrían tener problemas en caso que la empresa se estanque y pierda rentabilidad por la falta de inversiones y progreso financiero.

No obstante, la primera reacción cuando a un inversor le preguntan si quiere un activo que le brinde una jugosa renta fija será asentir y seguramente pedirá la pluma y firmará donde haya que hacerlo. La realidad es que los dividendos pueden ser muy atractivos pero a la vez pueden ser un estanque de cisnes negros. Es por eso que hay que ir con cautela a la hora de elegir compañías que distribuyan utilidades; un dividend yield alto puede ser brillo para nuestros ojos y música para nuestros oídos, pero a la vez también es una señal de alerta. El hecho de que un activo tenga un alto rendimiento es a la vez un indicio de riesgo, tal y como pasa en el caso de los bonos.

En ese sentido, le acercamos tres casos mencionados por The Motley Fool de empresas que ayudan a comprobar que un dividendo alto, contrariamente al eslogan de una reconocida casa de electrodomésticos argentina, no es garantía de confianza.

Hudson City Bancorp

Esta institución financiera establecida en Nueva Jersey  es una entidad que otorga préstamos y maneja ahorros. Actualmente tiene un dividend yield de 5% y maneja una cartera de activos equivalente a 44 mil millones de dólares. En su página web se presenta como el banco más eficiente de Estados Unidos y además exhibe que ha sido catalogado por la revista Forbes entre los bancos con mejor gerencia dentro del país norteamericano.

Por el momento parece todo un lujo esta inversión y se preguntará por qué lo incluimos en una nota que habla de dividendos con tintes pesimistas. La cuestión es que toda esa información que ostenta en su sitio web es de hace cuatro años y en la actualidad esta institución está lejos de ser lo que fue en 2008, cuando recibió todos los galardones mencionados previamente.

Evolución Hudson City Bancorp 2008-2012

 

 

Fuente: The Motley Fool

Annaly Capital Management

Annaly es el REIT más grande que cotiza en la Bolsa de Nueva York y se especializa en la compra y venta de carteras compuestas por títulos de hipotecas. Actualmente su dividendo rinde en torno al 13%, una cifra altísima que aun sigue siendo superada por su competencia, el REIT Chimera Investments, cuyo dividend yield es de 15%.

Annaly Capital presentó recientemente un balance que superó las expectativas, llegando a 55 centavos frente al pronóstico 48 centavos, y anunció que mantendría su dividendo actual. La cuestión es que la firma superó los pronósticos por una razón extraordinaria: la venta de algunos de los títulos hipotecarios de su cartera. Es por eso que algunos dicen que el dividend yield de Annaly no es sostenible y que tarde o temprano deberán reducirlo.

Frontier Communications  

Frontier Communications es una compañía que provee servicio de telecomunicaciones que se hizo conocida luego de comprar la base de datos de clientes rurales de Verizon en 2010, que le significó una ampliación considerable en su cartera de clientes.

El principal temor respecto a esta compañía siempre fue su payout ratio, ya que en el segundo trimestre de 2011 pagó dividendos que equivalían seis veces sus ganancias y 1,5 veces su flujo de caja libre. No obstante, lejos está de su competencia, Windstream, que llegó  a distribuir el 99% de sus utilidades entre accionistas.

Si quiere entender un poco más la mecánica de los dividendos y los riesgos que confluyen dentro de ellos, lo invitamos a leer Hoy, un dividendo. Mañana… ¿una traición?, una nota de la edición de abril de Revista Inversor Global.

Deja tu respuesta