Los inversores, más escépticos ante las IPO

En los últimos años han salido a cotizar en la Bolsa empresas muy populares y ligadas al mundo de Internet como Groupon (GRPN), LinkedIn (LNKD), Zynga (ZNGA) y la tan esperada red social, Facebook (FB). Similar a lo que pasaba a finales de la década del 90, algunas de estas empresas están mostrando que la popularidad y los clicks no son sinónimo de éxito financiero.

La gran pregunta es si en este escenario los inversores han finalmente aprendido las lecciones de las burbujas anteriores.

Algo interesante ha pasado este año con la salida de las IPO. En lugar de que los ahorristas apostaran a estas empresas ciegamente, como era esperable que hubiesen hecho años atrás, muchos inversores se acercaron a ellas esta vez con cierta moderación y precaución. Facebook ha sido el fracaso de más alto perfil, cayendo 50% en tan sólo tres meses luego de salir a cotizar, algo que parecía imposible pensar antes de la IPO, pero ocurrió y fueron muchos los inversionistas que evitaron caer en la trampa tomando las precauciones necesarias.

Las burbujas de la antigüedad

Este comportamiento de “racionalidad” y análisis antes de actuar no siempre ha sido así. En la década del 90, la burbuja de Internet hizo que todos los inversionistas miraran los clicks en lugar de centrar los ojos en las mediciones tradicionales, como los ingresos y las ganancias. Incluso el gran Warren Buffett fue cuestionado por haberse perdido el  boom de Internet, prefiriendo centrarse en empresas más tradicionales como Coca-Cola, Gillette y American Express.

Diez años más tarde, en el 2000, el mercado inmobiliario estaba de moda. Casas en Miami, Nueva York o donde fuera era lo que todo el mundo quería tener entre sus activos.

Pero todos sabemos cómo terminaron estas dos burbujas y hoy, frente a estas nuevas IPOs, hay algunos especialistas, entre ellos Travis Hoium, de The Motley Fool, que se preguntan si podríamos estar frente a una nueva burbuja. 

Signos de maduración

Hoium afirma que “cada tanto hay señales de que me dan esperanza de que el mercado de valores es más que una simple máquina especulativa”, esto lo dice haciendo referencia a lo que ocurrió luego de la salida a Bolsa del club de fútbol  inglés el Manchester United (MANU).

Pese a lo atractivo que pueden parecer los clubes deportivos para ganar dinero, lo cierto es que éstos tienen un historial de malos resultados financieros y no generan el tipo de beneficio que el mercado de valores necesita.

Originalmente el precio de la oferta pública inicial de este club oscilaba entre US$ 16 y US$ 20, lo que habría puesto a la empresa en un valor de hasta US$ 3.300 millones. Pero finalmente la compañía salió a Bolsa con un precio de US$ 14 y una capitalización de mercado de US$ 2.200 millones, según YahooFinance. Pero para muchos, aún a ese precio sigue estando sobrevaluada y de hecho, no sólo los analistas lo notaron, sino que también los inversores que decidieron analizar la situación antes de dejarse llevar por la tentación de comprar acciones de una empresa por su popularidad.

De esta manera, los inversores parecen haber aprendido la lección de las dos burbujas anteriores y se están enfocando en los números y las ganancias de las empresas antes de comprar sus acciones. De todos modos, el magnate George Soros pateó el tablero cuando anunció que se quedaba con un 1,9% de la empresa por US$ 40,7 millones.

Vuelve la cordura… por ahora

La reacción del mercado frente a las IPO de Facebook, Zynga, Groupon, y ahora Manchester United hace pensar que tal vez, sólo tal vez, los inversores hayan aprendido algunas lecciones. Claro, habrá otra burbuja pero por el momento las ganancias y el crecimiento parecen estar impulsando el mercado y guiado a los inversores por sobre la popularidad y los clicks.

Pero atención, el hecho de que el mercado haya reaccionado de forma negativa a las IPO como Facebook no significa que estas empresas sean malas, ni mucho menos, sino que simplemente están siendo sobrevaluadas.

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