Las internas de General Motors están dañando su carrocería

Desde su bancarrota en 2008, con un salvataje a posteriori del actual Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, General Motors ha tenido serios problemas para arreglar su dañada carrocería. Sumado a esto, nunca ha sido una empresa que se ha caracterizado por guardar bien sus secretos en cuestiones referidas a despidos, lanzamientos y otros.

Ahora los problemas no fueron financieros sino estructurales, ya que se filtró información que quizás no tendría que haberse escurrido de las oficinas de GM. El pasado domingo se empezó a correr el rumor que Joel Ewanick, gerente de marketing de la automotriz, estaba por ser despedido, algo que sorprendió a muchos. Es que este ejecutivo había sido una pieza fundamental en el crecimiento de Hyundai en Estados Unidos, aunque su relación con el CEO de GM, Dan Akerson, nunca fue de lo mejor. En ese sentido, muchos apuntan a que los cortocircuitos que había entre ambos ejecutivos fueron el principal motivo del despido de Ewanick.

Según el medio especializado The Motley Fool, los detalles de la destitución de Ewanick vinieron por el último movimiento del ex gerente, que habría rebalsado un vaso que al parecer ya estaba lleno hace rato. La cuestión fue que Akerson se enteró por medio de un informe de auditoría que Ewanick había gastado 559 millones de dólares por ser el sponsor de la camiseta del Manchester United. Esto hizo estallar en cólera a Akerson, ya que él había impuesto un límite para gastos operativos y de publicidad, el cual no fue respetado por Ewanick.

Si bien ganas no le faltaban al CEO para tomar esta decisión, la delicada situación financiera de GM no debe tener mucho margen para apostar a semejante movimiento de marketing. No obstante, en cierta manera Akerson defendió al despedido Ewanick, ya que regañó a aquellos que divulgaron la información a la prensa. Para el CEO, el hecho de esparcir por los medios la noticia “es injusto para Ewanick y no va a ayudar a la empresa a buscar a su sucesor”.

Basta de chimentos

Debido a lo anterior, Akerson espera que de ahora en más no se divulgue nada. Es por eso que en una reunión con sus empleados hubo tirón de oreja para varios por la ramificación de datos sobre un nuevo vehículo que GM tendría en cartera. La información habría aparecido en un sitio no oficial de la marca que al parecer podría ser de un empleado de la misma General Motors.

Esta dificultad de resguardar la información que tiene la empresa es algo sumamente atractivo para la competencia, ya que tiene la posibilidad de averiguar que está fabricando GM y, consecuentemente, empezar a trabajar para contrarrestar sus nuevos lanzamientos. En Estados Unidos, empresas como Ford, Honda y Toyota no tienen estos problemas y, al contrario, tienden a aprovechar este tipo de falencias, de las cuales GM es víctima.

No obstante, General Motors es una empresa en la cual el gurú Warren Buffett ha puesto su mirada, ya que el 16 de mayo de 2012 anunció la compra de 10 millones de acciones de la compañía, avaluadas en 214 millones de dólares.

El dilema es si seguir a Buffett o ser reticente a la firma por sus problemas estructurales.

Deja tu respuesta