La era post-Boden 2012

El viernes último, 3 de agosto, el Estado argentino pagó la última cuota de amortización del Boden 2012 y con ello puso fin a la existencia de un bono que había surgido tras la confiscación de los depósitos bancarios en 2001 durante la crisis económica más grande de la historia argentina.

El último pago, que desató la euforia oficial declarando una mayor “libertad” para el país, insumió US$ 2.207 millones, recursos que han surgido de las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina.

Algunos puntos que llamaron fuertemente la atención en torno a dicho pago:

– Se habla del fin del corralito cuando todavía falta pagar la última cuota de amortización del Boden 2013, equivalente a US$ 272 millones, bono que también ha surgido del proceso de reestructuración del corralito de 2001 y que fue otorgado por compensación de la pesificación asimétrica a los bancos.

– Otro de los puntos importantes es que el Gobierno se refirió al Boden 2012 como una pesada deuda heredada de la administración anterior, pero emitió mencionar que durante los primeros años del mandato del ex presidente Kirchner se emitieron una partida adicional de Boden 2012 por US$ 5.400 millones, aproximadamente, casi un 25% del total pagado durante los diez años de vida del bono.

– Finalmente, se habla de un país más libre en términos económicos tras el pago de la última cuota del bono por US$ 2.207 millones, monto que representa tan sólo el 4,7% de las reservas internacionales totales, en torno a los US$ 47 mil millones. Me pregunto, ¿es realmente una restricción significativa para hacer política económica el pago de una obligación que insume menos del 5% del stock de tus recursos?
Hechas estas observaciones veamos cuáles son las alternativas vigentes en el mercado de capitales para aquellos que buscan dolarizar sus portafolios.

Los bonos en dólares que andan dando vueltas

Con el pago del Boden 2012 no se han ido las alternativas para dolarizar sus ahorros, aunque claro está que cualquier inversión en ese sentido será a una cotización del dólar implícito 40% superior al oficial y con el riesgo, no menor, de invertir en un bono soberano argentino (segundo país más riesgoso del mundo detrás de Grecia, si observamos el riesgo país).

El bono inmediato que se viene a la cabeza para “comprar” dólares a través de la Bolsa de Buenos Aires es el Boden 2013 (RA13), el cual vence el próximo 30 de abril de 2013. Su precio actual es de AR$ 6,485, lo que implica que si un inversor compra 1000 bonos, deberá desembolsar AR$ 6.485 hoy para cobrar en abril próximo US$ 1.000 y un muy pequeño interés.

Otro bono en dólares que vence el año próximo es el Bonar VII (AS13). Dicho título está al 100% de valor residual y el Gobierno deberá desembolsar US$ 2.000 millones el próximo 12 de septiembre de 2013 para afrontar su vencimiento.

Actualmente el bono en cuestión tiene un valor de AR$ 6,63. El inversor que compre 1.000 bonos, desembolsará AR$ 6.630 en la actualidad y cobrará no sólo US$ 1.000 cuando venza en poco más de un año, sino que también cobrará un cupón de 7%, pagadero en dos pagos de 3,5% (en marzo y septiembre), equivalentes a US$ 35 cada uno.

Finalmente, el bono que muchos señalan como el sucesor del Boden 2012 es el Boden 2015 (RO15), bono que tiene una emisión de V/N 5.817 millones (amortiza todo el capital al vencimiento) y cuyo vencimiento es el 3 de octubre de 2015. Para esa fecha, apenas días antes de las elecciones presidenciales, el Gobierno deberá desembolsar US$ 5.817 millones para afrontar su pago.

El precio de mercado del Boden 2015 es de AR$ 5,8075 y su cupón de interés también es del 7% anual, pagadero en dos cuotas semestrales (abril y octubre) de 3,5% cada una.

Estos bonos han mostrado una fuerte apreciación de sus precios en pesos durante el año en curso, como vemos en el gráfico siguiente:

grafico nombre
Sin embargo, a no dejarse engañar. La suba estuvo vinculada principalmente a la suba del dólar denominado “contado con liqui”, que es el dólar implícito que surge de las operaciones de abritraje entre el precio del bono en Buenos Aires y el precio del mismo bono en Nueva York.

No se trata de una mayor confianza en el país ya que, medidos en dólares, los precios de los bonos no han subido, sino que hasta han retrocedido.

La gran incógnita hoy se centra no en la capacidad de pago del Gobierno, sino en lavoluntad de pago. Si los dólares para pagar efectivamente están, entonces los precios de los títulos no deberían reflejar el riesgo que evidencian en la actualidad.

¡Ah! y a excepción del Boden 2013, tanto el Bonar VII como el Boden 2015 (como otros muchos bonos) han sido emitidos durante el período de Gobierno de la actual administración.

¡Éstas son obligaciones que no se heredaron!

Un saludo,

Diego.

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