El espectáculo continúa y el desprecio por los inversores aumenta

Federico Tessore

Reportando desde Buenos Aires, Argentina.

El jueves pasado fue un día complicado en la redacción de InversorGlobal ubicada en Palermo. Temprano a la mañana se conocieron más detalles sobre la nueva resolución de la Comisión Nacional de Valores (CNV) que castigó a los inversores individuales argentinos que invierten en Fondos Comunes de Inversión con activos en el exterior.

Esto nos obligó a cambiar rápidamente muchas de las recomendaciones y análisis que damos diariamente a los lectores que se suscriben a nuestros Servicios Premium, que incluyen recomendaciones de inversión y capacitación.

Como siempre pasa con estas medidas, al principio todo es incertidumbre. Hablamos con varias administradoras de inversión, Sociedades de Bolsa, consultoras y durante las primeras horas nadie entendía muy bien el impacto de la medida. Pero mientras las horas avanzaron, todo empezó a ser más claro.

Esta corrida, lamentablemente, nos hizo perder la nueva “cadena oficial” que dio la Presidenta, que, según me comentaron, esta vez fue mucho más entretenida ya que no sólo duró más de una hora, sino que también incluyó definiciones y ataques personales muy interesantes…

Pero antes de analizar este nuevo discurso de Cristina, analicemos un poco mejor de qué se trata esa nueva medida que se conoció el Miércoles de esta semana y golpea nuevamente a los inversores individuales argentinos.

El diario El Cronista la resumió de la siguiente manera:

“La resolución 608 de la CNV, con fecha del 7 de agosto, obliga a las sociedades gerentes de fondos comunes de inversión (FCI) a eliminar el ´dólar arbitraje´ o ´tipo de cambio implícito´ como criterio de valuación de sus carteras con tenencias en el exterior.

“Con el mercado cambiario casi totalmente cerrado, los FCI valúan sus activos en el exterior según el tipo de cambio “contado con liqui” o implícito. Para poder comprar, por caso, una acción valuada en u$s 1 en Wall Street, se necesitaban ayer $ 6,52. Ese tipo de cambio paralelo no expresa otra cosa que el costo en pesos de adquirir esa acción fuera del país sin pasar por el mercado cambiario –cerrado– y hacerlo, en cambio, a través de la compra de bonos o acciones en pesos y su posterior venta en fuera del país.

“Con $ 4,60 –el tipo de cambio oficial– sencillamente no alcanza para comprar esa misma acción en Wall Street.

“Los inversores y ahorristas que invierten en esos FCI, cuotapartistas según la jerga de la industria, reciben pesos al momento de retirar su ahorros, pero al tipo de cambio implícito o contado con liquidación.

“La norma de la CNV, que obligará a utilizar el tipo de cambio oficial, hará caer el valor de esas cuotapartes, por lo que muchos de los clientes de las sociedades gerentes rescataron sus ahorros ayer mismo, ante la novedad.”

Esto implica que dentro de 8 días los Fondos de Inversión con activos en el exterior tendrían una baja fuerte en el valor de sus cuotapartes. Pero ojo, la cuotaparte no bajaría porque la inversión anduvo mal, sino que bajaría simplemente por este cambio “contable” que la CNV inventó.

Es decir, sería una caída artificial, inventada, pero que golpearía fuerte a los inversores argentinos. El porcentaje de baja de la cuotaparte de los fondos depende de cada uno de ellos. Por ejemplo, si uno tiene invertido un 25% de su tenencia en activos del exterior, sólo bajaría esta parte del fondo, no el 75% restante. Y ese 25% caería aproximadamente un 30%, que es la diferencia entre el tipo de cambio oficial y paralelo.

¿Cuál es la lógica de esta medida?

Aquí comparto con usted la “respuesta oficial”, después le acercaré mí visión:

“’La medida tiene la intención de unificar los mecanismos de valuación de los activos en moneda extranjera. No puede ser que haya valuaciones distintas para el mismo activo según cada sociedad gerente. Buscamos que haya más transparencia de precios para el inversor. Además, es una forma de continuar lo que se vino haciendo desde el 2007 con traer los activos que tenían las AFJP en Brasil. Queremos seguir repatriando el mercado de capitales’. Esa definición dejó ante este diario el vicepresidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Hernán Fardi.”

La excusa fue “mejorar” los mecanismos de valuación, darle más transparencia. Un objetivo muy noble, por supuesto, y que todo pequeño inversor apoyaría.

Ahora, la forma de hacerlo implica un gran problema para el inversor individual. Se podría haber abordado este tema de una forma mucho más justa para los inversores que apostaron por estos fondos con el objetivo de preservar su patrimonio de la inestabilidad argentina.

Pero la CNV y sus dirigentes, encabezados por su Presidente Alejandro Vanoli, parecen haberse olvidado que uno de los principales objetivos de la CNV es “proteger a los inversores”… en realidad, lo que están haciendo es resguardar a sus jefes políticos y sus alocadas medidas.

En la misma página de la CNV podrá ver la misión que tiene este organismo:

“La CNV fue creada por la Ley de Oferta Pública No. 17.811 y su objetivo es otorgar la oferta pública velando por la transparencia de los mercados de valores y la correcta formación de precios en los mismos, así como la protección de los inversores.”

En definitiva, lo que busca el Gobierno con estas medidas es “desinflar” el mercado paralelo y disminuir cada vez más los mecanismos para que los inversores argentinos compren dólares indirectamente o envíen su dinero al exterior. Le importa muy poco al Gobierno y a la CNV si sus medidas perjudican a los inversores.

Sólo miran un lado de la moneda, sólo protegen los intereses de una parte. Y esa, claramente, no es la de los inversores argentinos.

Este movimiento, por supuesto, creó incertidumbre en toda la Bolsa argentina el pasado día jueves. Ese día el Merval se desplomó un 3% y los bonos llegaron a caer hasta un 5%. Y en el caso de los Cedears, el golpe fue aún mayor, por ejemplo el de Apple en Argentina bajó un 3,35% mientras que la acción de la empresa fundada por Jobs en Estados Unidos subió un 0,57%.

El caso del Cedear del Citi fue aún más extremo. Éste bajó un 5,26% en Buenos Aires, pero la acción quedó sin cambios en Nueva York. Esto se explica, por un lado, por el hecho de que los inversores, asustados con esta nueva medida del Gobierno, vendieron sus activos y, por el otro lado, porque el llamado dólar “contado con liqui” bajó fuerte como consecuencia de la misma.

¿Qué puede pasar con los Cedears de aquí en más?

Todo hace pensar que las reglas de juego en este mercado no se cambiarían, ya que a diferencia de las inversiones realizadas directamente en el exterior, los Cedears son inversiones realizadas en pesos, por lo tanto, no son afectados por la política tomada por el Gobierno contra el dólar…

Le recuerdo que un Cedear es un certificado que cotiza en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que replica el precio de una acción del exterior. Por ejemplo, si usted compra una Cedear de Apple va a comprar un “papel” que representa una acción de Apple en Estados Unidos. Por lo tanto, si la acción de esta firma en Estados Unidos sube, el Cedear de Apple tendría que subir aquí.

Cuando había un sólo tipo de cambio estos Cedears no tenían ningún problema para funcionar. Pero ahora que hay varios, todo se complicó. Esto, por supuesto, es una muy buena manera de cubrirse contra la inflación y la devaluación del peso. Siempre y cuando se mantengan las mismas reglas de juego…

Desde Crisis & Oportunidad estamos siguiendo esta situación muy de cerca. Y los inversores que están suscriptos a este servicio están siendo actualizados en forma constante sobre cuáles son los mejores movimientos ante estos cambios. Si aún no es suscriptor puede unirse al grupo hoy mismo haciendo clic aquí.

Y podrá acceder a innovadoras recomendaciones de inversión a prueba de los funcionarios del Gobierno argentino…

ALGUNOS PENSAMIENTOS ADICIONALES…

La actitud de nuestra Presidenta de enfrentar los problemas y no tenerle miedo a nada es impactante. No es la primera vez que remarco esto, pero no dejo de sorprenderme cada vez que la escucho o leo sus discursos.

Siempre redobla la apuesta, habla claro y no tiene miedo en enfrentar a nada ni a nadie. ¡Qué mejor cualidad puede tener un líder que debe dirigir un país complicado como la Argentina!

El problema, en mi opinión, es que utiliza este gran don con fines y acciones que sólo miran el corto plazo y  proyectando a ganar cada vez más poder.

Si en cambio esta habilidad la dirigiera hacia el mediano y largo plazo, no tenga dudas de que muchos de los problemas de nuestro país no serían los mismos. Sino lea esta parte del discurso que dijo Cristina, el pasado jueves, que publicó el diario La Nación:

“Criticó a quienes sostienen que las decisiones que toma el Gobierno afecta el crecimiento: ‘Hay una lógica que lo que hacemos acá desacelera la economía’. Hizo referencia a las limitaciones a las importaciones y defendió al secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Luego dirigiéndose al auditorio preguntó con ironía.: ‘¿Hay que hacer lo que están haciendo en Europa o EEUU? Si está mal lo que están haciendo allá y lo que estamos haciendo acá, ¿qué es lo que hay que hacer?’. Para luego invitar a los detractores que si tienen la solución por qué ‘no explican lo que harían, o por qué si tiene la solución no lo explican en Europa o en EEUU e indirectamente nos ayudan a nosotros a mejorar?’, se preguntó.”

No tenga dudas de que las políticas que viene implementando el Gobierno desde octubre del año pasado desaceleraron y desaceleran la economía. Tampoco tenga dudas de que no hay que implementar las políticas que están tomando en Europa o Estados Unidos para salir de la crisis.

Es que en realidad, el problema que tiene hoy Argentina, los países de Europa y Estados Unidos  es muy similar y tiene una sola raíz: el altísimo déficit fiscal. Estos países gastan más de lo que les ingresa, simple como eso. No le demos mucha vuelta.

Los países desarrollados están financiando este mayor gasto con una mezcla de mayor deuda y más emisión. Nosotros en Argentina sólo tenemos la opción de financiar este gasto excesivo con mayor emisión –ya que nadie nos presta dinero- y agotando “cajas” como los fondos de jubilación o las reservas del banco central.

Las formas de financiar este mayor déficit pueden ser diferentes en diversos lugares del mundo. Pero el problema de raíz, el déficit, es el mismo en Argentina, en los países de Europa y Estados Unidos.

¿Por qué los países gastan más de lo que ingresan? Porque los políticos de todos estos lugares se convirtieron en maquinas de gastar dinero con un sólo objetivo: ganar elecciones y permanecer en el poder.

En este contexto, existen dos simples medidas que tendrían un impacto enorme sobre estas economías en crisis. Por un lado, ¡basta de gastar y volvamos a tener superávit fiscal! Y, por otro lado, ¡basta de regulaciones, dejen a los ciudadanos argentinos hacer negocios, comerciar y relacionarse libremente!

No necesitamos que los políticos nos protejan. Con sólo pedirles que no nos molesten más nos conformamos. No tenga dudas de que con implementar sólo estas dos medidas, mencionadas en el párrafo anterior, la vida de todos los argentinos sería mucho mejor.

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore.
Para Inversor Global.

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