Razones para decir “no” al retail en Estados Unidos

Todos pensaban que 2012 iba a ser el año en que Estados Unidos iba a volver a la senda de la aceleración y por ende a una consolidación del consumo, uno de los pilares de su economía. No obstante, los datos macroeconómicos siguen arrojando números que nos alejan cada vez más de esa proposición.

Uno de los tantos sectores que sigue haciendo malabares para tratar de mantenerse es el de los retailers o minoristas. Las empresas de este rubro son grandes beneficiarios cuando la economía se encuentra en un auge de consumo y sufren significativamente cuando la sangría macro no cesa.

Wal-Mart, un elefante en la cuerda floja

Wal-Mart, el retailer más importante de Estados Unidos, está viviendo un auge luego de varios meses de malestar a nivel bursátil. En agosto de 2011 llegó a un piso de 48 dólares, algo que pronosticaba en cierta manera que los problemas de la economía estadounidense no eran cosa menor. El papel de Wal-Mart creció al punto de llegar a los 71 dólares, en un trimestre que le resultó muy alentador pero que también revive algunos fantasmas del pasado. Es que Wal-Mart ha tendido a bajar abruptamente luego de alcanzar picos históricos.

En septiembre de 2008 la firma había alcanzado un pico de 62 dólares para luego caerse y terminar en 46 dólares apenas cinco meses después. Desde ese entonces el papel se mantuvo en un rango medio que no superaba los 56 dólares hasta que pateó el tablero a fines de 2011 para comenzar la escalada que hoy lo tiene en una alta cotización.

Es por eso que no sería utópico, y menos en esta época de gran incertidumbre, esperar que la acción de Wal-Mart vuelva a caerse luego de alcanzar un pico histórico. Sumado a esto, si bien tiene un atractivo ratio precio/ganancias de 14 veces, los analistas estiman que su crecimiento de ganancias para enero de 2014 será de 9%. Es por eso que si tenemos este dato en consideración, el papel de WMT no estaría tan barato.

Sumado a esto, la desaceleración económica y los temores de los ciudadanos estadounidenses son dos temas que seguramente tienen preocupados a los directivos de Wal-Mart. Las ventas cayeron 0,5% el último mes, mostrando así el tercer mes consecutivo de menor consumo por parte de los estadounidenses.

A esto hay que agregarle que en épocas de recesión los estadounidenses tienden a endeudarse más de lo normal y que ante mayor posibilidad de deudas incobrables, a los retailers se le cierra la puerta del financiamiento, un vehículo bisagra para el fomento del consumo.

La competencia de Wal-Mart

Wal-Mart no sólo tendrá que ligar con cuestiones sistémicas de la misma economía sino también con una competencia que buscará por todos los medios también hacerle frente al freno en el consumo. A diferencia de Wal-Mart, que se basa más en productos de consumo básico, Target y Costco apuntan a un mercado de personas con más recursos que pueden acceder a artículos de lujo o bienes de alta gama a precios de descuento. No obstante, también deberán ingeniárselas para sortear la coyuntura.

Una empresa que podría ser también una piedra en el zapato es la aproblemada Best Buy, que se encuentra en un proceso de reestructuración y se halla realizando estrategias agresivas de ventas para poder ubicar sus productos electrónicos en el mercado.

Problemas en la gerencia

Para los que no siguen el día a día del mercado, les contamos que hace un tiempo la filial mexicana de Wal-Mart fue acusada de sobornos para expandir su negocio en el país de los mariachis y el tequila. Esta cuestión estaría siendo investigada por la Securities and Exchange Commission, el ente regulador del mercado financiero estadounidense. En caso de ser cierto, esta cuestión les sumaría más problemas a los estadounidenses.

Además de esto, en una reunión de accionistas éstos votaron en contra de la actual gerencia de Wal-Mart, sumado a que un grupo de inversores habría demandado a la firma por esta cuestión.

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