¿Qué viene pasando con el oro en 2012?

2012 viene siendo un año bastante atípico en la correlación entre lo que está pasando a nivel macroeconómico y lo que está ocurriendo en los mercados. Uno supondría que si la primera economía del mundo está desacelerada y sin una perspectiva demasiado favorable de volver al camino del consumo y la reactivación, los mercados automáticamente darían su veredicto. A esto hay que sumarle que otra región económica de suma importancia está sumergida en una crisis sin precedentes, de la cual tampoco parece haber un panorama que esclarezca qué vendrá. Hablamos de Estados Unidos y Europa, dos polos que en todos los niveles son de los más relevantes a nivel global: si ellos están mal, el mundo tenderá a girar al revés.

No obstante, 2012 para los mercados viene teniendo un rendimiento muy bueno, más si se lo compara con el crecimiento nulo de 2011. Y no hay que olvidar que en 2008 en Estados Unidos se dio una de las crisis financieras más profundas de su historia, junto con la Gran Depresión de 1929. Si bien el sistema económico-financiero de la primera economía mundial aún no ha tapado todos sus baches, los mercados han avanzado con pies de plomo en la primera mitad de 2012: el S&P 500 lleva trepado un 7,5% en ese año.

Según un informe del World Gold Council, la principal referencia en el mercado de oro, la visión de los analistas podría considerarse mixta. Por un lado, sostiene que los precios del oro en otras monedas han bajado en gran parte por la apreciación del dólar frente a otras divisas, a excepción del franco suizo y la rupia india.

Sumado a esto, se afirma que “la reducción de la inflación en los países desarrollados, influenciada por la baja de los precios del petróleo y el agro, ha ejercido a su vez una presión bajista sobre el precio del oro”. La razón de esto es que el metal amarillo es el refugio por antonomasia de los inversores contra la inflación; al no haber una suba brusca en los precios, el precio del oro se mantiene congelado.

No obstante, el informe dice que “a pesar de la presión bajista sobre el oro, el hecho de no tener que atenerse a calificaciones de riesgo, su liquidez y sus cualidades de activo de cobertura lo hacen un activo interesante en el mediano a largo plazo”.

Lo que se viene

Respecto a qué puede pasar en la segunda mitad de 2012 con el oro, para muchos es un misterio. La inflación parece no tener intenciones de aparecer, a menos que Ben Bernanke decida tomar la decisión que muchos esperan: estímulo monetario. Una masiva tercera emisión de billetes verdes impulsaría la inflación y por ende el oro volvería a aparecer en escena. Desde Europa y China bajaron las tasas de interés y están inundando el mercado de billetes, por lo que Estados Unidos no tiene mucho margen para seguir resistiéndose a la “tendencia emisora”.

Es por eso que es recomendable tener una parte de la cartera en oro, para posicionarse de cara a un escenario de depreciación de la moneda estadounidense.

“Con el escenario en Europa sin resolverse, la incertidumbre y una potencial volatilidad, el oro aparece como una buena posibilidad de resguardar los ahorros”, agrega el World Gold Council.

En ese sentido, tenga calma y sea cauto. Como dijimos anteriormente, tener una porción de su cartera en oro quizás podría ser una alternativa si quiere cubrir sus ahorros frente a una implosión del sistema financiero global. 

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