Podría ser un buen momento para apostar a bancos argentinos

El Merval continúa perdiendo protagonismo diariamente, mientras su volumen negociado se achica paulatinamente a partir a la incertidumbre. Los culpables: la situación externa y las pronunciadas debilidades de la economía local.

Aunque las acciones del sector bancario argentino son las que reciben mayor ponderación dentro del Merval, a su vez han sido quizás las más castigadas por los inversores durante el último año y medio.

Luego de un inicio de 2012 a pura bonanza, con ganancias acumuladas de hasta el 40%, el frenesí se convirtió en desazón, hecho que dejó en terreno negativo a varios papeles del sector.

Existe un puñado de razones que explican esta debacle de los bancos. Por un lado, sufrieron un fuerte revés durante abril cuando el Gobierno ajustó las exigencias de capital mínimo lo cual afectó las políticas de distribución de sus ganancias en forma de dividendos en efectivo. Luego de esto, básicamente se acotaron todas las posibilidades de llevar a cabo esta política, lo cual fue una gran decepción para los inversores.

Sumado a esto, las entidades están enfrentando un aluvión de fugas de depósitos en dólares. En ese sentido, desde los comicios presidenciales en octubre de 2011, los bancos han perdido más del 30% de ellos, a lo que también hay que sumarle las restricciones oficiales en la compra de moneda extranjera en el mercado cambiario.

Consecuentemente, esta película ha generado además una marcada desaceleración del otorgamiento de créditos para pre-financiar exportaciones. Esto no tardará en hacerse notar, ya que se verá reflejado en los próximos balances trimestrales.

Asimismo, a esto hay que sumarle la desaceleración del consumo privado, ya que también ha disminuido la demanda de préstamos para financiarlo, cuando había sido uno de sus sectores más dinámicos y redituables.

No obstante, no todo es negativo. La tasa de interés pasiva, con la que las entidades financieras se fondean a través de plazos fijos, se sitúa en un valor que asegura un amplio margen de intermediación para los bancos.

A su vez, su solvencia es algo que deba pasarse por alto, ya que poseen una mora promedio muy baja en su cartera de préstamos y además hay que sumarle la inexistencia de descalce de moneda entre sus activos y pasivos.

Finalmente, sus múltiplos de mercado son atractivos. Por ejemplo, la relación Precio / Valor Libro de los bancos van desde 1,5 a 3 veces, dependiendo de la entidad.

En la vigilia de la publicación de los balances del segundo trimestre, las acciones de los bancos argentinos tienen fundamentos para despegar. No obstante, no hay que desatender la batería de riesgos que se muestran latentes en la economía argentina.

Fuente: Sala de Inversión

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