Las posibilidades de volver a invertir en el mercado chino

En estos últimos días, China ha empezado a mover algunas piezas para continuar una tarea que no es nada fácil: reactivar su economía, algo sumamente complicado teniendo en cuenta el tamaño de la misma. En ese sentido, el Banco Popular de China, el banco central de ese país, recortó sus tasas de interés para préstamos y depósitos; la primera lo ha hecho en 0,31% a 6% mientras que la de depósitos se redujo 0,25% a 3%. Por un lado, se incentiva a la gente a financiarse para reactivar la economía y volver a poner al consumo como el principal motor de la economía china. Por el otro, se busca que la gente no deje su dinero congelado en los bancos, sino que lo utilice en inversiones o consumo.

No obstante, estas medidas apenas alcanzan para solucionar la problemática china, ya que ésta tiene algunas cuestiones que hay que solucionar de manera radical. John Stepek, editor de MoneyWeek, sostiene que “están dadas todas las condiciones para esperar un aterrizaje forzoso de China”.

En cierta manera porque el boomerang lanzado por los líderes chinos en su momento ahora está volviendo con efectos no del todo promisorios. Por un lado, los movimientos que llevaron a cabo para bajar los precios de las propiedades –que previamente había sido producto de la excesiva construcción a lo largo de las 75 grandes ciudades chinas-, fueron demasiado fuerte y hoy el problema es que no encuentran compradores. Actualmente se habla de “ciudades fantasma”, ya que frente a la sobreoferta de inmuebles, hay ciudades chinas que han quedado deshabitadas. Los desarrolladores se han visto obligados en este último tiempo a tener que bajar los precios para tratar de buscar competitividad en un mercado que parece abatido por la enorme cantidad de ladrillo en oferta.

Sumado a esto, el Gobierno cometió el error de confiarle la economía china solamente a la performance de las exportaciones, que históricamente fueron uno de los grandes motores de crecimiento económico. Actualmente, con las cuentas fiscales de Europa y Estados Unidos entre algodones, el panorama parece algo incierto para la segunda economía del mundo. Es por eso que China busca encontrar el rumbo a través del consumo, otro pilar característico de economías emergentes en crecimiento.

Ni los mercados se salvan

Hoy en día hay muchos analistas que se muestran pesimistas respecto a China, un hecho que no hay que pasar por alto. La Bolsa se encuentra en mínimos que no mostraba desde 2009, afectada en gran parte por los factores macroeconómicos que venimos mencionando.

Sumado a esto, la inversión no puede seguir creciendo porque, en líneas generales, el Gobierno se ha quedado prácticamente sin dinero. Los constantes intentos por frenar la inflación –en gran parte en el sector de real estate– han desacelerado la economía más allá de lo esperado por los políticos. Esto ha obligado a las empresas a bajar los precios y por ende, perder rentabilidad. En el medio, seguimos diciendo, las propiedades bajan y los inversores se alejan.

En este sentido, se dice que en épocas de crisis siempre aparece una oportunidad. Invertir en China es una alternativa que, aún en épocas turbulentas, podría ser atractiva. Aprovechar ahora que los precios están atractivos podría ser una buena oportunidad.

Algunas alternativas de entrada al mercado chino serían el FTSE China 25 Index Fund (FXI), el China All-Cap ETF (YAO) o el SPDR S&P China ETF (GXC).

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